Etiqueta: Conflicto Armado

Curso de Archivos y Derechos Humanos

Curso virtual en organización de archivos y derechos humanos

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

31 Mar 2020


Curso virtual en organización de archivos y derechos humanos

El Archivo General de la Nación y el Centro Nacional de Memoria Histórica ofrecen un curso virtual para víctimas del conflicto, sociedad civil y entidades públicas y privadas interesadas en capacitarse en buenas prácticas para el manejo de archivos referidos a graves y manifiestas violaciones a los derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario, en el marco del conflicto armado interno.

Este curso, que no tendrá costo, representa un compromiso por generar espacios que fortalezcan los conocimientos de registro, acopio, custodia, preservación y puesta al servicio de estos archivos para la construcción de la memoria.

Contenido del curso

DIA 1

  • Presentación
  • Introducción a las políticas públicas de archivos y derechos humanos
  • Justicia transicional, archivos y DD. HH.

DIA 2

  • Función archivística y gestión documental
  • Introducción a la organización de archivos
  • Normatividad en archivos relacionados con graves y manifiestas violaciones a los DD. HH.

DIA 3

  • Instrumentos para la organización de archivos referidos a las graves y manifiestas violaciones a los DD. HH. e infracciones al DIH

DIA 4

  • Introducción a la conservación documental
  • Introducción a la preservación digital

DIA 5

  • Programa de DD. HH y memoria histórica
  • Componentes de registro especial de archivos de derechos humanos y protocolo de gestión documental
  • Presentación del archivo virtual y la biblioteca especializada de la Dirección de Archivo de los Derechos Humanos

Se dictará tres veces el mismo curso: del 13 al 17 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio de 2020.

Inscripciones

Las inscripciones deberán realizarse a través del correo electrónico juan.pulido@cnmh.gov.co. El curso virtual no tiene costo y se generará certificado de participación, previo cumplimiento de horas y tareas asignadas. Habrá cupo límite según el orden de inscripción.

Formulario de inscripción

Participantes

El curso contará con la participación de:

Marcela Rodríguez Vera: Restauradora de bienes muebles de la Universidad Externado de Colombia y magíster en investigación social de la Universidad Distrital.

José Luis Alarcón: antropólogo de la Universidad Nacional de Colombia, especialista en gerencia social de la ESAP, y en gobierno, gerencia y asuntos públicos de la Universidad Externado de Colombia.

Valeria Eraso Cruz: historiadora de la universidad del Tolima, estudiante de maestría en derechos humanos de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia.

Natacha Eslava Vélez: profesional en restauración y conservación de bienes muebles de la Universidad Externado de Colombia, y experta universitaria en gestión documental y administración de archivos de la Universidad FASTA en Argentina.

John Fredy Garzón Caicedo: profesional en ingeniería de sistemas de la CUN y magíster en gestión documental y administración de archivos de la Universidad de la Salle.

Jhonattan Alexander Hoyos Sepúlveda: abogado de la Universidad La Gran Colombia, y consultor y contratista independiente en derechos humanos y Derecho Internacional Humanitario.

Carlos Andrés López: bibliotecólogo y archivista de la Fundación Universitaria INPAHU, y especialista en gerencia de proyectos informáticos de la misma universidad.

Carolina Muñoz Ramírez: profesional en sistemas de información, bibliotecología y archivística, y especialista en sistemas de información y gerencia de documentos.

Laura Sánchez Alvarado: antropóloga de la Universidad Nacional de Colombia y especialista en análisis de políticas públicas. Ha realizado investigación en antropología social e historia, patrimonio material e inmaterial.


acuerdos de paz, postconflicto, inversión, internacional


Colombia, Conflicto Armado, Darío Acevedo, Entrevista, Memoria Histórica

En Colombia no puede haber una sola versión del conflicto: Darío Acevedo

Autor

hacemosmemoria.org

Fotografía

CNMH

Publicado

27 Mar 2020


En Colombia no puede haber una sola versión del conflicto: Darío Acevedo

Para el director del Centro Nacional de Memoria Histórica, Darío Acevedo, el conflicto armado en Colombia se ha desdibujado por la participación de diversos actores armados y por los cambios que ha sufrido a causa de su extensión en el tiempo, lo que hace que la memoria sea un terreno de mayor disputa “no por principios sino por las circunstancias”.

Desde que se posesionó como director del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), el 21 de febrero de 2019, el historiador Darío Acevedo ha recibido duras críticas de sectores sociales, académicos y de organizaciones de víctimas por algunas de sus decisiones. En entrevista con Hacemos Memoria, Acevedo afirmó que es víctima de una “persecución” y pidió una discusión académica en la que pueda exponer sus puntos de vista.

¿Cómo interpreta usted las tensiones que ha tenido su dirección en el CNMH con algunos sectores sociales y de víctimas?

La memoria, en cualquier circunstancia de conflicto, nacional o internacional, siempre es motivo de discusión, de debate, de polémica. Hay casos en los que se da el asunto más fácilmente porque se encuentra evidente la distinción entre víctima y victimario, como fue el caso del régimen nazi y la población judía; también está el caso de Sudáfrica, con el régimen del apartheid, en el que se beneficiaba una minoría blanca que impuso un régimen odioso frente a más del 85 por ciento de la población que era negra. Estos son casos en los que es posible que el debate sea casi inexistente en razón de los consensos, y en razón de que estos consensos les permiten a los estados asumir políticas de reparación con mucha claridad. Por ejemplo, todavía el Estado alemán se encuentra reparando a población judía sobreviviente.

En el caso nuestro la cosa es distinta porque es un conflicto muy extenso, nace en circunstancias de auge de la Guerra Fría, pero cambia con el tiempo, y el cambio más significativo tiene que ver con el derrumbe del comunismo en la Unión Soviética y con la emergencia del fenómeno del narcotráfico. Esto supone etapas de altas y bajas en lo que llamamos el conflicto armado colombiano. A esto se suma que no hay una sola guerrilla sino tres, cuatro, y en un momento hubo incluso siete guerrillas, todas de diferente signo, con las que el Estado no podía negociar con todas. Allí también aparecen los paramilitares, algunos de ellos en clara alianza con agentes del Estado y la Fuerza Pública, esto es innegable. Todo eso va desdibujando el conflicto armado como un conflicto entre dos partes. Y esto hace que la memoria sea el terreno de la mayor disputa, no por principios sino por las circunstancias. Y una circunstancia adicional que ha complicado el conflicto armado entre nosotros es el hecho de que todo esto se da en el marco de una democracia. No en una dictadura como la hubo en Chile o Argentina o El Salvador. Aquí no hubo un régimen militar y esto también le da un tinte a la discusión, sobre todo de quienes piensan que el levantamiento armado dentro de una democracia no es lo más lógico que haya podido suceder en el mundo.

Entonces ¿Qué es lo que yo planteo o entiendo? Que lo que se debe seguir es esa discusión, ese debate desde un ámbito académico, pero desafortunadamente un debate propiamente académico no ha habido en el periodo en el que yo he estado gestionando el Centro Nacional de Memoria Histórica. No ha habido un solo foro en el que podamos contestar hipótesis, teorías, pensamientos, estudios. Incluso desde antes de yo posesionarme ya estaba cuestionado.

Pero ¿qué piensa de las fricciones que ha tenido el Centro de Memoria con los sectores considerados cómo víctimas?

No. Nosotros no hemos tenido mayores problemas con los sectores sociales que se acreditan como víctimas del conflicto armado colombiano. Nuestros equipos han ido a diferentes puntos. Muchos de ellos incluso vienen de la dirección anterior. No ha habido cambios drásticos. Ha habido una reducción en la contratación en razón de las políticas de austeridad, pero tampoco es muy significativo. Donde quiera que hemos ido, hemos estado en contacto con las víctimas, con las organizaciones. Ha habido problemas con algunas en el campo de eso que llamamos la agitación política. Pero en términos generales a nosotros nos ha ido muy bien en los territorios.

¿Por qué afirma que hay una persecución encabezada por María Emma Wills y otros intelectuales en contra de las decisiones que ha tomado como director del Centro?

Es que eso es como evidente. Yo no he tenido la oportunidad de sentarme frente a un auditorio académico a explicar la política que estoy adelantando. Lo explico a través del portal de la entidad. Mis puntos de vista han sido tergiversados, incluso desde antes de yo asumir. Todo se debe, en gran medida, a mi posición ideológica y política que era ampliamente reconocida, en la medida de que yo era un columnista en El Espectador, colaborador en El Colombiano, El Tiempo, en programas de análisis, en ensayos que escribí cuando era profesor de la Universidad Nacional. Mi posición era reconocida, pero ahí es donde digo que hay persecución porque a uno no lo pueden censurar por lo que haya pensado antes. Lo importante es que uno atienda los dictámenes de ley y las políticas del gobierno en materia de reparación de víctimas en este caso. Y, en estas, lo que yo he dicho es que me muestren una sola frase, escrita o pronunciada, que se pueda poner entre comillas, y eso es lo que no han hecho.

Lo que yo he observado de parte de los directores anteriores es que ellos tratan de averiguar lo que yo quiero hacer, o lo que quiero imponer, pero no logran encontrar en mis actuaciones algún hecho o alguna frase que tienda a eso que ellos me atribuyen, que es como deformar la memoria, o a desconocer el conflicto o crear una verdad oficial.

Sobre este último punto, yo desde el principio fui el que recalqué que todo lo que hubiera hecho la dirección anterior y todo lo que yo hiciera en el Centro Nacional de Memoria Histórica era controversial, y lo dije, primero, por convicción, y, segundo, porque la misma Ley de Víctimas estipula que no debe haber verdades oficiales. Las verdades oficiales son propias de las dictaduras. Entonces yo entré combatiendo y criticando la pretensión de que aquí haya una sola versión del conflicto. Y no creo ser la única persona que crea en ello.

En una columna en el periódico Debate, usted expresa que Wills dice falsedades y lanza afirmaciones sin sustento en su contra. ¿Cuáles son las afirmaciones de Wills que usted considera falsas?

Yo soy académico. Di clases en la universidad durante más de 30 años, publiqué textos fruto de investigaciones y he exigido se me trate como tal, pero no lo he recibido; no he recibido ese trato por cuestiones ideológicas. Lo propio entre académicos es que nos citemos: usted dijo esto, y lo pone entre comillas. Pero usted se fija en ciertos pronunciamientos del doctor Gonzalo Sánchez y de la doctora María Emma, y de otros reconocidos intelectuales como Rodrigo Uprimmy, y es como si no hubiera pronunciado discursos en distintos eventos, como si no hubiera producido materiales dentro del campo de la memoria histórica. La primera cuestión tiene que ver con eso, que no se me cita.

Por otra parte, se dice que yo voy a imponer una verdad oficial, cuando lo que he tratado es de sacar la contribución de la verdad, en términos de convenios, hacia afuera, como con la convocatoria de Colciencias que tiene la pretensión de evitar que el director, llámese como se llame, produzca las verdades sobre el conflicto armado colombiano. Yo estoy dando la oportunidad de que más de 650 grupos de investigación, inscritos y reconocidos por Colciencias en sus máximas categorías, A1 y A, presenten sus proyectos para estudiar diversos aspectos. Son 15 proyectos y todos dicen ‘Conflicto armado y…’, etc.

Otro punto dice que yo voy a borrar la memoria de las víctimas. Que yo me voy a inclinar a los victimarios, como dicen de ganaderos, comerciantes, etc. Lo que he planteado es que la Ley de Víctimas reconoce a aquellos sectores que hayan sufrido hechos graves en materia de DIH y Derechos Humanos, vengan de donde vengan. Entonces yo no veo por qué, cuando ellos estaban dirigiendo, si pudieron hacer unos trabajitos sobre empresarios, soldados y policías, y yo no pueda hacerlos.

Yo tengo estadísticas del informe de gestión y en la plataforma de la entidad dice claramente: iniciativas de memoria, 120 iniciativas apoyadas a 2018. ¿Cuántas se hicieron con militares? Exitosas, tres. ¿Cuántas se están haciendo? Algunas que no han terminado: con las madres de Soacha, es decir con casos de falsos positivos; con las víctimas de Rosa Blanca; con familiares de concejales muertos en Rivera; con familiares de los diputados asesinados en el Valle del Cauca; con la masacre de La Chinita, que de pronto vamos a obtener resultados en cosa de dos meses; con las Madres de La Candelaria estamos trabajando. De manera que estamos trabajando con todos los sectores de víctimas y la falsedad consiste en decir que yo solo trabajo con militares y empresarios. Eso es lo que yo llamo imposturas o falsedades del debate.

Es más, con el tema de los ganaderos que se ha agitado tanto, nosotros ni siquiera hemos firmado convenio. Fue una petición de ese sector porque ellos dicen, y con toda razón, que la mayoría de los miembros de la federación sufrieron secuestros, amenazas, asesinatos y destrucción de sus bienes y propiedades.

¿Qué cambios metodológicos y conceptuales ha tenido el CNMH bajo su dirección?

Con las iniciativas de memoria, que es el contacto con las comunidades para recuperar su memoria, su proceso de reparación, de resiliencia, de la superación del drama, de ayudarles a llevar su duelo hasta el final, en eso seguimos utilizando la metodología que han usado los profesionales durante los ocho años previos.

En materia de investigación si hay un cambio. Saqué la investigación, en buena parte, para hacerla con Colciencias, ahora Ministerio de la Ciencia. Este es un cambio, pero, ¿es positivo o negativo? Lo que pasa es que yo no puedo llegar a una institución a enmendarles la plana a los antecesores. O sea, como que yo llego y no tengo ninguna función y ninguna autonomía, y no puedo hacer nada porque de pronto estoy alterando las cosas. Yo he tratado de modificar cosas, pero que son propias de mi función.

Por ejemplo, en el Museo aún faltan por concretarse algunos cambios porque apenas estamos empezando la construcción física. Y hay que hacer cambios que serán explicados en su momento. Pero en lo demás, digamos, en la Dirección de Acuerdos de la Verdad que trabaja con desmovilizados del paramilitarismo, seguimos la misma metodología. En materia de archivos incluso mejoramos su tratamiento porque hice convenio con el Archivo General de la Nación, entidad rectora, y con la Jurisdicción Especial de Paz, que le trazó medidas cautelares a los archivos que nosotros tenemos. Eso implica que cualquier movimiento que se haga de esos archivos, cualquier tratamiento, debe estar autorizado por esas dos entidades.

Por ejemplo, nos cambiamos de sede. El traslado de los archivos se hizo hasta con el acompañamiento de la Procuraduría, la Policía Nacional, la JEP, para que no sufrieran ninguna alteración. Entonces no sé a qué se refieren cuando dicen que yo estoy cambiando todo.

¿Qué puede decir sobre el hecho de que la Asociación Minga haya sacado sus archivos del CNMH?

Primero, nosotros encontramos gran cantidad de archivos dados en calidad de préstamo, unos, y en calidad de donación, otros. Todos los archivos que entran a la entidad tienen que ser procesados técnicamente y se deja una copia digitalizada. Los que están en préstamo se digitalizan y se organizan para que sean utilizados por el público o investigadores y luego se devuelven a los propietarios naturales. En eso no hay ningún misterio. Lo que ha sucedido es que hay una campaña de desinformación.

Por ejemplo, cuando yo me fui a posesionar, al día siguiente di una entrevista que quedó mal titulada porque decía: “140 organizaciones van a retirar sus archivos”. Más adelante, el expresidente Ernesto Samper que se sumó a esa campaña, dijo que “27 organizaciones han retirado sus archivos del Centro Nacional de Memoria Histórica”’. Y solamente, a la fecha, la Minga retiró sus archivos. Pero, ¿sabe desde cuándo inició el proceso? El 26 de febrero del año pasado, estando yo recién llegado a la dirección que fue el 21 de febrero. Se demoró un año para hacer el retiro normativo, con delegados de la JEP, la Procuraduría, la policía. Eso no tiene ningún misterio, se devuelven. Pero nosotros quedamos con una copia digitalizada, así como la JEP y el Archivo General de la Nación.

¿El CNMH qué objetivos tiene para este año?

Tenemos cuatro unidades. En materia de Acuerdos de la Verdad, que trata con desmovilizados paramilitares, avanzar hacia la meta de las 18.300 certificaciones y en este momento estamos cerca de las 15.500. En el caso de los archivos, avanzar en la clasificación y digitalización de una cantidad muy grande de archivos que no estaban procesados; vale la pena decirlo, no recibimos todo en orden en materia de archivos. En el caso de la memoria, avanzar en la selección de los 15 proyectos de investigación a través del Ministerio de la Ciencia. Y en ese terreno de la memoria tenemos 43 iniciativas cuando lo normal son 25, teniendo en cuenta la diversidad territorial, los enfoques diferenciales como la comunidad LGBT, la población adulta, los afectados por minas antipersona, el enfoque de mujer, el enfoque de niños y niñas, el enfoque étnico y la población afrocolombiana. Y en materia de Museo, lo que le vamos a dejar a la comunidad colombiana es haber seleccionado la firma que va a construir el Museo, que ya está diseñado y financiado. Y para diciembre, que esté construida la sedimentación, o sea, todo lo que es la excavación y las bases.

Una de las cosas que más preocupa a las víctimas es cómo será el museo. ¿Qué puede decir al respecto?

Voy a mencionar varios casos. Primero, la centralidad del Museo, se va a dar todas víctimas diversas del conflicto. Las víctimas son muchas y muy diversas y cada una tiene una memoria diferente. Aquí no va haber una memoria única. Segundo, las muestras no podrán estar inspiradas en una de las versiones del conflicto armado, pero tampoco ningún sector ideológico o religioso podría decir que esto es lo que interpretamos sobre el conflicto. Tercero, el Museo va a tener mucha información de tiempo, modo, lugar, sobre hechos que fueron impactantes en la vida nacional y que afectaron a núcleos significativos de la población. En cuarto lugar, el Museo se dotará también con aportes hechos por las comunidades como obras artísticas, producción de objetos como artesanía, de agricultura comunitaria, etc. Muchos de estos procesos, digamos, pueden ser ofrecidos por las mujeres tejedoras, son muchos los casos que se pueden mostrar en vivo en el Museo. Y el último punto es que se va a tener en consideración el elemento artístico, siempre orientado al sufrimiento de la gente. Tenemos que evaluar la experiencia previa de lo que ya se ha hecho y qué otras cosas nuevas podemos aportar.

Director, finalmente, ¿qué entiende por Memoria Histórica?

Yo, como historiador que soy, reconozco que la memoria en su insumo del trabajo del historiador. Pero es algo que pertenece a las comunidades, es algo con lo que no se puede entrar en contradicción. Yo parto del principio de que el trabajo que nosotros hacemos con las comunidades afectadas por el conflicto, sea quien sea el victimario, nosotros lo respetemos integralmente, respetemos lo que digan las víctimas. ¿Por qué? Porque la memoria es un producto sobre la vivencia directa de un problema, un dolor, de una atrocidad que la gente expresa abiertamente sin necesidad de conocer teorías, ni filosofías. Lo hablan con su emoción, dolor y sentimientos. Y toda esa memoria hay que conservarla.

Pero podría darse dos opciones: digamos, recuperar la memoria para provocar la venganza, el odio, la ventaja, la confrontación. Como fue el caso, a manera de ejemplo, de esa tendencia con la memoria del pueblo alemán durante el régimen nazi, que lo que hizo fue un revanchismo por haber perdido la Primera Guerra Mundial. Y se puede dar la vía que nosotros hemos estado utilizando, que tiene que ver con recuperar la memoria para exigir que no se vuelva a repetir, que no haya elementos de odio. Nosotros en el tema del perdón no intervenimos porque eso se deja a las personas y comunidades. Que sean ellas mismas las que decidan si perdonan o no y en qué circunstancias.

Y un tercer elemento, en el caso nuestro, es que la recuperación de la memoria debe ser útil como elemento pedagógico, que la gente entienda que no se deben utilizar métodos violentos en la lucha política.


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Colombia, Conflicto Armado, Darío Acevedo, Entrevista, Memoria Histórica

La memoria histórica llega al aula

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

María Paula Durán

Publicado

17 Mar 2015


La memoria histórica llega al aula

¿Cómo debemos abordar la memoria reciente del conflicto armado colombiano en los escenarios escolares? ¿Cuál es el deber ético de los profesores en la enseñanza de lo acontecido en el país? ¿Qué acciones deben emprender las instituciones de memoria para promover escenarios de encuentro entre las problemáticas actuales del conflicto y los colegios? En conversación con las personas que participaron de Museos Escolares de la Memoria hacemos la reflexión sobre estos interrogantes.


La reflexión es una magnífica herramienta del diálogo con la memoria, el tiempo y la sociedad. Por eso hoy después del lanzamiento de la exposición Relatos de Memoria, Reconstrucción de un futuro para la paz, desde el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) proponemos explicar sus fines pedagógicos y anticipamos parte de su recorrido como proyecto itinerante.

Amistad, reconocimiento y respeto hacen parte de las voces percibidas de los asistentes al lanzamiento de la exposición, emociones que dan cuenta del tejido histórico común que nos une alrededor de los objetos, las generaciones, los vínculos sociales y las nuevas tecnologías. Punto de encuentro que nos invita a romper los esquemas sociales a través de conductas de paz.

¨El proyecto llega a nuestras vidas como una oportunidad de reconocer la realidad. Esta experiencia nos ha recordado lo que somos y lo que debemos hacer, y el gran poder de nuestras acciones¨, dijo María José Hernández, estudiante de grado once del colegio La Giralda.

Relatos de Memoria es la acción visible del Museos Escolares de la Memoria (MEMO), proyecto educativo, pedagógico y didáctico, sobre el conflicto armado y el actual proceso de paz que tiene como propósito asegurar la comprensión de los estudiantes sobre esta realidad social.

Su metodología consiste en involucrar a los estudiantes de dos instituciones (en este primer caso, estudiantes la asignatura Actualidad Colombiana del colegio Los Nogales y de décimo grado del colegio La Giralda), para investigar e identificar en su entorno objetos de memoria de las víctimas del conflicto con el propósito de reconocerlas y reconstruir sus historias de vida.

El resultado de este proceso se materializa con el diseño de una instalación tipo museo que contempla: una pantalla táctil que permite acceder interactivamente a la historia del objeto y de la víctima, una vitrina donde se exhiben los objetos que han sido representativos para los afectados por el conflicto y una proyección en video beam de la vitrina que corresponde al museo de otro colegio.

Lo que viene

El evento también sirvió como un encuentro de voces que bajo la premisa, “todos somos víctimas y todos somos memoria”, fue una experiencia exitosa de diálogo y de espacios de reconciliación.

¨Nos interesa establecer diálogos con distintas entidades encargadas del diseño e implementación de políticas públicas, donde la visita al museo sea la oportunidad de reflexionar sobre la enseñanza del conflicto en el aula de clase”, indicó Arturo Charría, docente del colegio Los Nogales – Director Museos Escolares de la Memoria.

Charría también consideró que la escuela debe apropiarse de estos temas, generando currículos apropiados, que fomenten el pensamiento crítico de los estudiantes. Estas cualidades también son reconocidas por el CNMH que ven en MEMO un aliado en nuevas formulaciones de experiencias académicas alrededor de la memoria histórica.

La exposición inició el pasado miércoles 25 de febrero en los colegios los Nogales y la Giralda e irá hasta finales de marzo. El acceso al público se realiza a través de visitas guiadas en ambas instalaciones.

Relatos de Memoria, Reconstrucción de un futuro para la paz, hace parte de los proyectos premiados por el Centro a través de la II Convocatoria Nacional de Propuestas Artísticas y Culturales de Memoria 2014.

Para programación de visitas escribir al correo electrónico acharria@nogales.edu.co

 


Conflicto Armado, Educación, Escuelas, Memoria Histórica

Nuevo lanzamiento: Aniquilar la diferencia

Nuevo lanzamiento: Aniquilar la diferencia

Autor

CNMH

Fotografía

Romel Rojas Rubio

Publicado

10 Dic 2015


Nuevo lanzamiento: Aniquilar la diferencia

Lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas en el marco del conflicto armado colombiano


  • Durante dos años el Centro Nacional de Memoria Histórica, CNMH, desarrolló esta investigación con el fin de avanzar en la comprensión de las violencias, afectaciones y resistencias experimentadas por las personas LGTB en el marco del conflicto armado en Colombia.
  • Según el Registro Único de Víctimas, en Colombia hay 1.462 víctimas LGTB. Sin embargo, las víctimas insisten que esa cifra alberga una alta tasa de subregistro.
  • El proceso de investigación se focalizó en cuatro departamentos del país: Antioquia, Bolívar, Cundinamarca y Nariño.
  • En el estudio participaron 63 víctimas del conflicto armado de los sectores sociales LGBT. Así mismo, se realizaron talleres colectivos de memoria en los cuales participaron alrededor de 100 personas.

En la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos, el Centro Nacional de Memoria Histórica presenta el informe ‘Aniquilar la diferencia’: Lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas en el marco del conflicto armado colombiano. La cita es el jueves 10 de diciembre a las 5:30 p.m. en el auditorio Rogelio Salmona del Centro Cultural Gabriel García Márquez, en Bogotá.

Aniquilar alude a desaparecer, a reducir a la nada, y eso es precisamente lo que ha sucedido con lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas en las zonas donde el conflicto armado ha estado presente. Son víctimas que han sufrido una eliminación material con los asesinatos selectivos y los desplazamientos forzados, y una eliminación simbólica ya que en muchos casos su única manera de sobrevivir es borrando totalmente su identidad sexual.

“Este es un informe de memoria histórica que muestra cómo ha habido y sigue habiendo algunas personas en los territorios que han sido atacadas, violentadas, desplazadas por su orientación sexual o su identidad de género. Una violencia que se ha ejercido contra personas por ser gays, por ser lesbianas, por esa diferencia que los actores armados identifican y que los convierten en foco de la guerra” expresa Nancy Prada, relatora del informe.

Aniquilar la diferencia, proyecto apoyado por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo (Usaid) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM),  es un reclamo de memoria para que la sociedad reconozca el sufrimiento de personas LGTB y sus afectaciones particulares en el marco del conflicto armado, pero es también una investigación que muestra la enorme fuerza de resistencia de las víctimas en muchos territorios, acciones de sobrevivencia, de supervivencia y transformación social.

A parte de cifras y estadísticas, el informe se compone de cuatro capítulos temáticos. El primero es de contexto; se presentan las condiciones que hicieron posible que esta violencia sucediera. El segundo analiza qué hicieron los actores armados, quiénes son las víctimas y cuáles son los repertorios de violencia utilizados. El tercero se pregunta por los impactos, daños y afectaciones de esos repertorios de violencia. Por último está el capítulo de las resistencias de las víctimas y un aparte de conclusiones y recomendaciones.

Aniquilar la diferencia se convierte entonces en una investigación necesaria para empezar a ver la dimensión amplia de las consecuencias de las violencias contra personas LGTB, para notar que sus efectos no han sido sólo individuales, sino colectivos y que impactan a las víctimas directas a sus familias, sus comunidades y a la sociedad en su conjunto.

Descargar resumen fotográfico del informe

 


Conflicto Armado, LGTB, Víctimas

Cinco resúmenes para entender el conflicto

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

21 Abr 2015


Cinco resúmenes para entender el conflicto

Con el fin de propiciar la comprensión del conflicto colombiano, hoy en la Feria Internacional del Libro estaremos presentando los resúmenes de los informes “Mujeres y guerra”, “La huella invisible de la guerra”, “San Carlos”,“La tierra en disputa” y el “¡Basta Ya!”, un formato amable que ilustra lo fundamental de estas investigaciones.


Se trata de una iniciativa de promoción y divulgación de la memoria histórica y de los procesos de verdad, justicia y reparación de diferentes comunidades que han sufrido el conflicto armado, con el fin de esos hechos violentos no vuelvan a pasar nunca más en el país.

A las 6 p.m., en la sala multifuncional del stand del CNMH, ubicado en el pabellón 6 piso 2, se hará el lanzamiento de las publicaciones. Participarán el director general del CNMH, Gonzalo Sánchez, la directora de la Corporación Región, Marta Inés Villa, la directora de Verdad Abierta, Marta Ruiz, la única mujer integrante de la Comisión Histórica del Conflicto, María Emma Wills y el investigador John Jairo Rincón.

A los asistentes al evento se les hará entrega gratuita de la colección de resúmenes.​

Recuerden que a través de nuestra cuenta de Twitter @CentroMemoriaH estaremos entregando pases para el ingreso a las actividades de la Filbo, en donde podrán obtener de manera gratuita todos los informes publicados hasta la fecha.

 


Conflicto Armado, Narrativas

Lectura amena para entender el conflicto armado

Noticia

Autor

César Romero, Natalia Vélez y Jorge Posada

Fotografía

César Romero, Natalia Vélez y Jorge Posada

Publicado

22 Abr 2015


Lectura amena para entender el conflicto armado

Si los colombianos quieren comprender el conflicto colombiano, a través de casos emblemáticos de violencia sexual, despojo de tierras y resistencia de las comunidades, la nueva colección de resúmenes del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) es una alternativa disponible a partir de hoy.


Así lo destacaron los coordinadores de los informes “Mujeres y guerra”, “La huella invisible de la guerra”, “San Carlos”, y “La tierra en disputa” y “¡Basta ya!” durante su lanzamiento en el stand del CNMH en la Feria Internacional del Libro.

Los ejemplares de esta colección, que busca promover y divulgar la memoria histórica y los procesos de verdad, justicia y reparación de diferentes comunidades que han sufrido el conflicto armado, se están entregando desde el 22 de abril en el stand del CNMH, ubicado en el pabellón 6 piso 2 de Corferias.

La directora de la Corporación Región, Marta Inés Villa, destacó la resistencia de las víctimas y su capacidad de resiliencia frente al conflicto. También habló de las formas de despojo que se registraron en el Oriente antioqueño y la posterior intervención de las instituciones que deja lecciones para futuros procesos de reparación integral, al referirse a los informes “San Carlos” y “La huella invisible de la guerra”.

La encargada del resumen del informe general de memoria histórica “¡Basta Ya!” y directora de Verdad Abierta, Marta Ruiz, destacó el esfuerzo de reunir diferentes visiones para establecer qué fue lo que le pasó al país en el marco del conflicto armado y los nuevos hallazgos de esta investigación.

Consideró que temas del Informe como el agrario, el miedo a la democracia, la influencia del narcotráfico, la injerencia extranjera y el despliegue del Estado en el territorio, coinciden con la agenda que se desarrolla actualmente en la mesa de negociación de paz de La Habana.

La dignidad, la resistencia y la capacidad de reconciliación de los colombianos, pero sobre todo “constatar que se trata de ciudadanos dispuestos a construir un país”, fue uno de los aspectos del informe destacado por Ruíz.

En relación con el informe “Mujeres y guerra”, la coordinadora de la investigación, María Emma Wills, recordó que tanto las mujeres como los hombres han sido victimizados en el marco de la guerra de diferentes maneras.

Resaltó el papel protagónico de las mujeres en el proceso de exigencia de reparación integral al Estado, gracias a la construcción de redes a partir de la solidaridad que les permitió exigir sus derechos.

Sobre el resumen del informe “La tierra en disputa”, que analiza la persistencia del problema agrario en el periodo 1960 a 2010, el investigador Jhon Jairo Rincón destacó las luchas y logros de los campesinos de la Costa Caribe en medio del conflicto armado, el clientelismo creado para el despojo de sus tierras, la trayectoria política de los líderes que combatieron el despojo, entre otros temas.

 

Publicado en Noticias CNMH



Conflicto Armado, Memoria, Narrativas

Otro hito del proceso de paz

Otro hito del proceso de paz

Autor

Jorge Iván Posada

Fotografía

CNMH

Publicado

19 Ene 2016


Otro hito del proceso de paz

Con la decisión del Gobierno y de las Farc, de crear un mecanismo de monitoreo y verificación del eventual acuerdo del cese el fuego bilateral, ambas delegación dieron otro paso decisivo para lograr el fin del conflicto armado.


Los negociadores oficiales y de la guerrilla, a través del comunicado número 65, indicaron que dicho mecanismo tripartito será verificado por una misión política de las Naciones Unidas (ONU) e integrada por observadores de los países miembros de la Comunidad de estados de Latinoamérica y del Caribe (Celac).

“Hemos decidido crear un mecanismo tripartito de monitoreo y verificación del acuerdo sobre el cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo y la dejación de las armas, que genere confianza y de garantías para su cumplimiento, conformado por el Gobierno de Colombia, por las FARC-EP y por un componente internacional, quien preside y  coordina el mecanismo en todas sus instancias, dirime controversias, realiza recomendaciones y presenta informes,  y que iniciará sus labores una vez se haya llegado a ese acuerdo. Respecto a la  dejación de las armas el mismo componente internacional la verificará en los términos y con las debidas garantías que se establecerán en los protocolos del acuerdo”.

Tanto el Gobierno como las Farc le solicitaron a la ONU la creación desde ya de dicha misión política, que tendría un periodo de 12 meses de funcionamiento, prorrogables.

A propósito, Humberto de la Calle, jefe negociador del Gobierno, indicó que dicho acuerdo “es una muestra de la decisión política que acompaña al Gobierno y a las Farc de terminar de verdad este conflicto… Lo de hoy no es sólo el inicio de un trámite internacional, es una inequívoca muestra del deseo de finalizar la confrontación”.

A su vez las Farc afirmaron que “constituye una fuerte señal y una feliz premonición de que el proceso de paz de Colombia se encamina inexorablemente hacia la terminación del más largo conflicto del continente”.

La meta para la terminación del conflicto armado con las Farc sigue siendo el 23 de marzo; es difícil llegar a feliz término en esa fecha pero ambas delegaciones caminan, a paso firme, para lograrlo en el primer semestre de 2016. 

Los 13 hitos de los diálogos

  1. Acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, del 26 de agosto de 2012.
  2. Acuerdo: política de desarrollo agrario integral, del 26 de mayo de 2013 (primer punto de la agenda).
  3. Acuerdo: participación política, del 6 de noviembre de 2013 (segundo punto de la agenda).
  4. Acuerdo: solución al problema de las drogas ilícitas del 16 de mayo de 2014 (cuarto punto de la agenda)
  5. Declaración de principios para la discusión del punto 5 de la agenda: Víctimas (10 principios, se crean las comisiones de fin del conflicto y género y la comisión histórica del conflicto y sus víctimas), 7 de junio de 2014.
  6. Informe de la comisión histórica del conflicto y sus víctimas, 10 de febrero de 2015.
  7. Acuerdo sobre desminado, 7 de marzo de 2015.
  8. Comisión para el esclarecimiento de la verdad, la convivencia y la no repetición, 4 de junio de 2015.
  9. Acuerdo de justicia (punto de Víctimas, quinto en la agenda), del 23 de septiembre de 2015.
  10. Medidas inmediatas de construcción de confianza que contribuya a la búsqueda, ubicación, identificación y entrega digna de restos de personas dadas por desaparecidas en contexto y en razón del conflicto armado, del 17 de octubre de 2015.
  11. Acto de reconocimiento de responsabilidad y petición de perdón de las Farc a las víctimas de Bojayá, 6 de diciembre de 2015.
  12. Acuerdo sobre las Víctimas del Conflicto: “Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición”, incluyendo la Jurisdicción Especial para la Paz; y Compromiso sobre Derechos Humanos, del 15 de diciembre de 2015.
  13. Creación de un mecanismo tripartito de monitoreo y verificación del acuerdo sobre el cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo y la dejación de las armas, del 19 de enero de 2016.
 


Acuerdo, Conflicto Armado, Farc, Gobierno, Paz

Las huellas no deben estar en nuestro cuerpo

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

© César Romero para el CNMH

Publicado

05 May 2015


Las huellas no deben estar en nuestro cuerpo

Esta vez no se conmemoraba una fecha exacta, un hecho victimizante específico ni un territorio concreto, la consigna de las víctimas era “¡Basta ya!” de la violencia en el conflicto armado contra todas las mujeres del país.


Desde muy temprano, el pasado jueves 30 de abril, varias mujeres víctimas de la Mesa de Participación Efectiva de Víctimas del Municipio de Pasto estuvieron en las emisoras radiales de la ciudad. El objetivo: invitar a los ciudadanos a la ‘Conmemoración a la mujer víctima del conflicto armado’. Para muchas era la primera vez que se escuchaban en un radio; y es que en aquel día para las mujeres de la mesa municipal muchas cosas eran la primera vez: fueron homenajeadas las organizadoras y hasta las maestras de ceremonia.

A las 2:00 p.m., en la Plaza de Nariño, la lluvia empezaba a disolver a los grupos de caminantes que pasaban por la zona. Aún así se daba inicio al evento, las víctimas tomaron los micrófonos e invitaron a los desprevenidos y a los asistentes a acompañarlas en la primera actividad: pintarse las manos de blanco para plasmar las huellas en la acera de la plaza. Cristina González, coordinadora de la Mesa de Participación Efectiva de Víctimas de Pasto, fue una de las primeras en poner la huella. “Las mujeres han sido victimizadas de muchas maneras y métodos, violencia que ha dejado huellas en nuestras vidas y nuestros cuerpos. Por eso queremos pasar esas huellas a un lugar público, porque las huellas no deben estar en nuestro cuerpo”, comentaba Cristina poco después de alentar a ciudadanos, niños y algunos hombres pertenecientes a la fuerza pública  a dejar sus huellas.

En la plaza, Cristina no pasaba desapercibida, pues es la primera transgénero en llegar a la coordinación de una mesa municipal de víctimas tras ser elegida días antes de la conmemoración que se celebraba. “Todo esto salió de iniciativa de nosotras, claro, con apoyo de varias instituciones, y es para poner los ojos en los enfoques diferenciales de los hechos de violencia. Por eso repartimos flores, colocamos exposición fotográfica, para contribuir a la memoria y a la reconciliación”,  expresaba Cristina.

El cielo sobre Pasto empezó a oscurecerse y los asistentes al evento se trasladaron al Teatro Imperial para ver la obra de teatro ‘Mercedes, el río que canta’, que hablaba de la mujer en el conflicto armado y sus luchas y resistencias en este.

Al finalizar, no faltaron los agradecimientos al apoyo institucional que la conmemoración tuvo. La alcaldía de Pasto, el Centro nacional de Memoria Histórica, la Personería Municipal, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional –USAID; la Organización Internacional para las Migraciones –OIM, y la Corporación Escénica de Pasta La Gagua, fueron nombrados dando fin al evento donde se conmemoraron las mujeres y sus luchas, todas aquellas que han vivido el conflicto armado, como las de Bahía Portete, las Madres de Soacha, y todas las que han llevado la batuta de la resistencia, la justicia y la verdad.

Publicado en Noticias CNMH



Basta Ya, Conflicto Armado, Territorio, Violencia

Retos para la desmovilización, desarme y reintegración

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

Katalina Vásquez

Publicado

18 May 2015


Retos para la desmovilización, desarme y reintegración

La prevención del surgimiento de nuevas expresiones delincuenciales para evitar que con su accionar sigan sumando víctimas, debe convertirse en política pública en procesos de Desmovilización, Desarme y Reintegración (DDR) en el marco de una justicia transicional.


Así lo consideró Gisela Aguirre, investigadora de la Dirección de Acuerdos de la Verdad del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), durante el conversatorio “DDR, retos y posibles escenarios de conflicto” que forma parte de la estrategia “Diálogos de la Memoria”.

En el evento, realizado en las instalaciones del Museo Casa de la Memoria de Medellín el viernes anterior, la investigadora aseguró que se deben implementar medidas integrales de recuperación de derechos económicos y sociales por parte de la población en proceso de reintegración, con el fin de ir más allá de las medidas paliativas que la pondrían en riesgo.

En el conversatorio participaron también el abogado Carlos Zapata, consultor en Derechos Humanos y Desarrollo Social y el investigador de la Dirección de Construcción de la Memoria del CNMH, Teófilo Vásquez.El objetivo fue abordar temas como el seguimiento a los procesos de desmovilización, los repertorios de violencia de las expresiones actuales en la ciudad de Medellín y el Valle de Aburrá,  las afectaciones contra las comunidades y los procesos sociales, así como los retos de política pública en un posible escenario de postconflicto.Los expertos también consideraron que se deben adoptar medidas de mayor alcance para el análisis de redes criminales globales, así como para prevenir el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes en las filas de los grupos armados ilegales.

 


Conflicto Armado, Desarme, Desmovilización, Reintegracion, Víctimas

En Colombia hay 701.659 personas mayores víctimas del conflicto

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

21 Jul 2015


En Colombia hay 701.659 personas mayores víctimas del conflicto

Cerca de 40 personas mayores víctimas se reunirán este 21 y 22 de julio en Cartagena para construir, mediante el reconocimiento de sus saberes y experiencias, memoria histórica y aportar a la paz.

Las experiencias de las personas mayores y su importancia histórica como voceros, líderes y lideresas de sus comunidades, serán escuchadas en el taller “Voces de Mayores” en donde se reunirán víctimas de más de  60 años de la región Caribe, en el hotel Regatta.

Con la información recogida en este taller y con los insumos obtenidos el pasado mes de junio en Medellín y próximamente en Cali, el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), en alianza con la Unidad para las Víctimas, y el grupo asesor para el enfoque de Envejecimiento y Vejez, avanzan en la consolidación y puesta en marcha de espacios de reconocimiento, de saberes, experiencias y aprendizajes de las personas mayores en el marco del conflicto, y sus aportes en la construcción de la paz, permitiendo identificar prácticas significativas para compartir con la sociedad.

Para Nayibe Sánchez, coordinadora del enfoque Personas Mayores del CNMH “la intención de Voces de Mayores es hablar con ellos desde su diversidad y sus regiones, sobre tres cosas especialmente: la primera, sobre sus aprendizajes como personas mayores en el marco del conflicto armado; la segunda, respecto a cómo es la transferencia generacional en los colectivos y organizaciones sociales de los saberes de los mayores, y finalmente sobre su pronunciamiento frente a la construcción de paz y lo que nos quieren decir para que no sigamos envejecido en medio de la guerra”, afirmó.

En Colombia, aproximadamente el 10 por ciento de la población total del país (según el DANE) tiene más de 60 años y de ellas, 701.659 personas se encuentran en el Registro Único de Víctimas.  En la Costa Caribe, según información de la Red Nacional de Información para la Atención y Reparación a Víctimas (RNI), 194.952 son víctimas mayores de 60 años en los departamentos de Bolívar (42.195), Cesar (33.366), Magdalena (33.283), Sucre (29.310), Córdoba (28.931), Atlántico (11.953) y Guajira (11.953).

Para María del Pilar Zuluaga Guerrero, coordinadora del grupo de Envejecimiento y Vejez de la Unidad para las Víctimas, este espacio es muy significativo porque permite al Estado acercarse de manera eficiente a las víctimas. “Acompañamos este proceso por la importancia que tiene para esta población, objeto de especial protección estatal, y nos permite fortalecer la incidencia de los mayores en la política pública e identificar prácticas significativas de diálogo intergeneracional. Nos convertimos en un puente para que los mayores víctimas reconstruyan su tejido social y transmitan a la sociedad sus reflexiones en torno al conflicto, sobre su posible terminación o su persistencia”, agregó.

El último taller Voces de Mayores se realizará en la ciudad de Cali para continuar recolectando saberes y experiencias que ayuden a reconstruir el tejido social de las comunidades y aporten a la paz.

 


Adulto Mayor, Colombia, Conflicto Armado, Víctimas

 

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