Con actos culturales, espacios de memoria y el descubrimiento de un mural conmemorativo en la sede de la Unión Sindical Obrera (USO), Barrancabermeja llevó a cabo la Semana de la Memoria, una iniciativa liderada por el Colectivo 16 de Mayo, junto con el acompañamiento de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (Uariv), la Alcaldía Distrital de Barrancabermeja y organizaciones sociales del territorio.
16 de mayo de 1998: un día para no olvidar
Los rostros de las víctimas.
Uno de los hechos más dolorosos en la historia reciente del Magdalena Medio ocurrió la noche del 16 de mayo de 1998 en la comuna 7 de Barrancabermeja, Santander. Aquel día, en medio de un amplio despliegue territorial, hombres armados incursionaron en distintos barrios del suroriente de Barrancabermeja y desaparecieron a decenas de personas, en el contexto de una ciudad marcada por el miedo, las amenazas y la disputa armada por el control territorial.
De acuerdo con registros de prensa de la época, el pánico comenzó a apoderarse de la ciudad cuando aparecieron los primeros cuerpos y se reportaron personas desaparecidas en sectores como El Campín, María Eugenia, Villarelis, Primero de Mayo y 20 de Agosto. Al respecto, el diario Vanguardia Liberal publicó un artículo titulado: «Les vamos a dar un paseo del que nunca regresarán», frase atribuida a los hombres armados durante la incursión y que quedó grabada en la memoria de los sobrevivientes y los familiares de las víctimas.
En otra de las publicaciones difundidas días después de los hechos, familiares de las víctimas aparecían bajo el titular «Pronto regreso para», acompañado por las fotografías de los desaparecidos y el mensaje «Sus familias los esperan», reflejando así la incertidumbre y el dolor que vivía la ciudad mientras las familias continuaban la búsqueda de sus seres queridos.
Las familias organizadas junto el movimiento social paralizaron a toda la ciudad
El CNMH acompañando a las familias en el lanzamiento del mural.
Rocío Campos Pérez, representante del Colectivo 16 de Mayo, recordó que el proceso organizativo de las familias surgió prácticamente de inmediato. «El día 16, ya nosotros estábamos reuniéndonos y empezamos a caminar todas las familias de las 32 víctimas desde el mismo 16 de mayo», explicó. Inicialmente, se reconocían como familiares de la masacre del 16 de mayo, pero años después se consolidaron como Colectivo 16 de Mayo, organización que hoy avanza en su proceso de formalización jurídica.
Durante más de dos décadas, las familias han sostenido un proceso de resistencia marcado por las afectaciones emocionales, las amenazas y la persistencia en la búsqueda de justicia. «Esta masacre ha sido un reto muy complejo porque nos ha costado vidas, y muchas familias hoy no nos pueden acompañar», señaló Rocío, quien, además, destacó como uno de los mayores logros haber llevado el caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, un propósito impulsado también por Jaime Peña, reconocido como «el peregrino de la memoria».
Un mural, una calle y un colegio en homenaje a las víctimas
Mensajes de resistencia y rostros de las víctimas del 16 de mayo.
Los ejercicios de memoria impulsados por el colectivo han ocupado un lugar fundamental en Barrancabermeja. Desde finales de los años noventa, las familias comenzaron a realizar galerías fotográficas, actos simbólicos y acciones artísticas para dignificar a las víctimas y preservar sus historias. «Para muchos, era normal tener una víctima, pero para nosotros era importante visibilizar los rostros porque los rostros son los que cuentan la historia», afirmó Rocío Campos.
Precisamente, una de las actividades más significativas de esta edición de la Semana de la Memoria fue la instalación de una exposición fotográfica en el centro comercial San Silvestre, lo que permitió que la memoria llegara a espacios cotidianos de la ciudad y generara encuentros intergeneracionales alrededor de las historias de las víctimas.
Asimismo, el día 15 de mayo se reveló el mural conmemorativo inaugurado en la sede de la USO, el cual busca convertirse en un símbolo de resistencia colectiva y reconocimiento a las familias que, durante 18 años, han mantenido viva la exigencia de verdad, justicia, reparación y no repetición. De igual manera, la alcaldía municipal, en el marco de las actividades de conmemoración del 16 de mayo, hizo pública la noticia del cambio de nombre tanto del colegio principal como de la calle principal de la comuna 7 en homenaje a la memoria de las víctimas del 16 de mayo.
Fotografías de víctimas de desaparición en Barrancabermeja, ubicadas en este espacio por sus familiares que aún les esperan en casa.
«Estamos muy emotivos, con sentimientos a flor de piel. La tristeza no deja de faltar, pero también sentimos mucha alegría porque todo ha salido exitosamente», expresó Campos Pérez al cierre de las actividades, resaltando además el respaldo de organizaciones sociales, líderes comunitarios e instituciones que se sumaron a la conmemoración.
Con dignidad y proyección de trabajo a futuro, acompañado por el CNMH, Barrancabermeja reafirma la importancia de la memoria como una herramienta de resistencia y construcción de verdad frente a los impactos del conflicto armado en los territorios.