«Saberes de memoria» llegó a Inírida para encontrarse con quienes resguardan la memoria de Guainía

 

En uno de los territorios más sagrados del país, Inídira, donde confluyen los grandes ríos de la Amazonía y la Orinoquía, y donde la memoria de los pueblos indígenas ha custodiado durante siglos la historia de este rincón de Colombia, el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) cerró un nuevo ciclo de encuentros sobre «Saberes de memoria: juntanza regional por los archivos de derechos humanos y memoria histórica». Con esta décima jornada, el equipo de Pedagogía, Uso y Apropiación Social de la Dirección de Archivo de los Derechos Humanos (DADH) completó su recorrido por distintas regiones del país, promoviendo espacios de diálogo, aprendizaje e intercambio de saberes en torno a los archivos de derechos humanos y la memoria histórica.

Durante los días 26 y 27 de junio de 2026, víctimas del conflicto armado, gestores de archivos y personas que lideran procesos de memoria en Guainía se dieron cita para compartir sus experiencias sobre aquello que las comunidades han decidido conservar para que el tiempo no borre sus historias. Es así como fotografías, documentos, relatos y recuerdos se convirtieron en el punto de partida para conversar sobre las distintas maneras de documentar, proteger y transmitir la memoria colectiva.

Este encuentro también permitió fortalecer prácticas para el cuidado de los archivos fotográficos y reconocer el papel fundamental que desempeñan las comunidades como guardianas de la memoria, pues son ellas quienes, muchas veces, en silencio y con recursos limitados, han preservado los testimonios que hoy nos permiten comprender las huellas del conflicto armado y la resistencia de los territorios.

La realización de esta juntanza fue posible gracias al apoyo de la Alcaldía de Inírida, que acompañó el desarrollo de la jornada y facilitó parte del registro fotográfico y audiovisual.

El CNMH agradece a todas las personas que participaron en este espacio por abrir sus archivos, compartir sus historias y transmitir sus saberes. Cada encuentro reafirma que la memoria no solo se conserva en los documentos, sino que también vive en las voces, en los afectos y en el compromiso de las comunidades que, día a día, continúan protegiendo su historia para las generaciones presentes y futuras.

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