Justicia Geográfica es una estrategia de reconstrucción de memoria histórica con enfoque diferencial campesino, desarrollada por el CNMH para escuchar y romper el silencio sobre las verdades no contadas. Nace de la necesidad de visibilizar los impactos del conflicto armado en la vida, cultura y territorio del campesinado, reivindicando su papel como sujeto histórico de especial protección. Esta estrategia reconoce la profunda relación con la tierra, la defensa de los recursos naturales y la dignidad colectiva. Además, promueve un trato justo, equitativo e igualitario, destacando al campesinado como pilar de la soberanía alimentaria, la paz y el desarrollo rural integral.

Enfoque Campesino

Según la Defensoría del Pueblo (2015), el enfoque diferencial campesino hace referencia a que:

    (…) las acciones institucionales en favor de los campesinos deben tener en cuenta sus necesidades, sus modos de vida, sus relaciones socioculturales con la tierra y el territorio, sus propias formas de organización y producción de alimentos, entre otros aspectos, ese conjunto de particularidades deben ser parte fundamental de las políticas públicas dirigidas al goce efectivo de derechos de los campesinos; para lograrlo de manera acertada es necesario garantizar el derecho a la participación de las comunidades y sus organizaciones sociales. (p. 5)

Con sustento en lo anterior, es dable establecer que las acciones que se desarrollen desde la institucionalidad y, para el caso concreto, por el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) deben estar centradas en el enfoque diferencial, esto quiere decir que en los procesos de reconstrucción de memoria con comunidades campesinas es necesario considerar los aspectos culturales, las distintas formas de asociatividad de estas comunidades, el arraigo a la tierra, la forma de vida e idiosincrasia de los hombres y mujeres del campo.

1 Defensoría del Pueblo (2015). Derechos de los campesinos colombianos.
https://repositorio.defensoria.gov.co/server/api/core/bitstreams/1e46701d-8c73-43b9-9082-55ba8e75f437/content

 

1. Presentación de la estrategia

La Estrategia de Justicia Territorial constituye el marco de acción del enfoque diferencial campesino del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH). Por justicia territorial entendemos que la violencia que ha vivido Colombia ha sido diferenciada según los territorios y su configuración social específica. En ese sentido, si bien existe consenso en que el campesinado ha sido el sector más golpeado por el conflicto social y armado que ha sufrido por décadas el país, hasta la fecha no se han aplicado enfoques que reconozcan el carácter específico del campesinado, en cuanto sujeto social diferenciado por cuestiones de clase y de modo de vida. 

Pese a que se han reconocido las afectaciones a las y los campesinos, el campesinado como tal persiste como un sujeto poco entendido en cuanto a sus características y naturaleza, y la manera en que diversos patrones de violencia se han aplicado en contra de él. En general, vemos que cuando se reconoce la condición de víctimas a las y los campesinos, su condición social aparece como antecedente o como un telón de fondo en la violación a sus derechos humanos, sin articularse efectivamente una comprensión entre estas afectaciones o hechos victimizantes y las características del campesinado en cuanto tal y su articulación con el territorio. Desde esta perspectiva, si bien han existido enfoques étnicos desde los cuales analizar el conflicto en la ruralidad, aún existe una deuda con el campesinado.

La Estrategia de Justicia Territorial, por tanto, tiene como propósito central articular procesos de reconstrucción de memoria histórica, análisis de patrones de violencia y reparación simbólica dirigidos al campesinado colombiano como sujeto histórico, político y de especial protección constitucional. Este reconocimiento constitucional del campesinado, logrado en 2022 mediante la Sentencia C-077 de 2017 de la Corte Constitucional, tiene como importante precedente la declaración UNDROP de la ONU, que en 2018 reconoció al campesinado como un sujeto de derechos colectivos, integrando así demandas que por décadas había venido haciendo el movimiento campesino transnacional a través de organizaciones como La Vía Campesina.

La estrategia se estructura en torno a nueve elementos articuladores que integran producción de conocimiento, espacios de encuentro, acciones comunicativas y productos de memoria. Cada elemento responde a una lógica de complementariedad y progresión a lo largo del año, con miras a consolidar un enfoque metodológico riguroso y socialmente apropiado sobre la memoria histórica campesina en Colombia.

 

2. Consideraciones metodológicas transversales

Enfoque diferencial campesino

Todos los elementos de la estrategia incorporan el enfoque diferencial campesino como eje transversal, reconociendo al campesinado en sus cuatro dimensiones constitutivas: territorial, cultural, productiva y organizativa, conforme al marco conceptual establecido por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH, 2018) y la Sentencia C-077 de 2017 de la Corte Constitucional.

Enfoque de género y generacional

La estrategia incorpora de manera transversal las perspectivas de género y generacional, visibilizando los impactos diferenciados del conflicto armado sobre mujeres campesinas y jóvenes rurales, y reconociendo sus procesos organizativos como formas de resistencia y memoria.

Participación de organizaciones campesinas

La implementación de la estrategia se desarrollará en articulación directa con organizaciones campesinas del orden nacional y regional, garantizando procesos de consulta, coconstrucción y devolución de los resultados a las comunidades. Este trabajo se inspirará en el ejemplo de intelectuales colombianos que desarrollaron metodologías de trabajo con el campesinado como Orlando Fals Borda (2010).

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