Fuente de la imagen: Radio Nacional

La estigmatización como arma de guerra en la provincia de Ocaña y el sur del Cesar

 

Durante décadas, la violencia que afectó a la provincia de Ocaña y al sur del Cesar no solo se manifestó mediante acciones armadas; también se construyó a través de discursos y señalamientos que pusieron en riesgo la vida de líderes y lideresas sociales, campesinos, estudiantes, sindicalistas y comunidades enteras. Así lo documenta el informe Violencia y estigmatización social en el sur del Cesar y en la provincia de Ocaña. Acción paramilitar del Frente Héctor Julio Peinado Becerra, elaborado por el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH).

Dicha investigación, publicada en 2023, reconstruye la trayectoria de la estructura paramilitar denominada Frente Héctor Julio Peinado Becerra y analiza cómo la estigmatización se convirtió en una herramienta para justificar la violencia contra quienes eran percibidos como opositores o presuntos colaboradores de la insurgencia. El informe concluye que: «el solo señalamiento de alguien como guerrillero y/o contradictor era suficiente para justificar un asesinato, tortura, desplazamiento o desaparición forzada. Detrás de ello se construyeron discursos de odio contra lo distinto, que terminaron victimizando y criminalizando no solo a líderes locales sino también a jóvenes, campesinos organizados, mujeres y trabajadoras sexuales, por citar algunos» (CNMH, 2023, p. 195).

Bajo esta dinámica, en los municipios de la provincia de Ocaña y en el sur del Cesar, la categoría de «enemigo» se extendió más allá de los actores armados. Organizaciones campesinas, líderes y lideresas comunitarias, estudiantes, defensores de derechos humanos y distintos procesos sociales fueron objeto de señalamientos que terminaron por debilitar la participación ciudadana y fracturar el tejido social. Como advierte el informe, la lógica de amigo-enemigo desempeñó un papel fundamental en la instauración de la violencia y en la legitimación de múltiples formas de victimización.

Los testimonios recopilados permiten comprender cómo estas acusaciones se traducían en hechos concretos. Por ejemplo, un habitante de la región recordaba cómo una persona fue retenida y acusada públicamente de pertenecer a la guerrilla: «Lo traían ahí en la camioneta [...] “Préndanlo, ese hijue… es un guerrillero” [...] Le echaron sal en los ojos [...]  y decían que contara si era guerrillero» (CNMH, 2023, p. 196). Días después, según el mismo relato, las personas señaladas fueron asesinadas.

El informe también evidencia que muchas de las acusaciones no provenían de investigaciones o estaban sustentadas en pruebas, sino que provenían de rumores, conflictos personales y estigmas que encontraron eco en un contexto marcado por el miedo. «Quienes fueron acusados de guerrilleros sufrieron desaparición forzada debido a que dichas acusaciones, en muchos casos, venían de enemigos personales, voces imprudentes y silencios cómplices que daban al grupo el manto de impunidad necesario para cometer tortura, abusos sexuales y homicidio» (CNMH, 2023, p. 196).

Ahora bien, más allá de reconstruir la historia de una estructura armada, el informe invita a reflexionar sobre las consecuencias de los discursos que deshumanizan y excluyen. En esa medida, recuperar estas memorias permite comprender que la violencia no comienza necesariamente con las armas, sino que en muchos casos inicia con una palabra, un rumor o un señalamiento. Por ello, reconocer estas dinámicas es fundamental para dignificar a las víctimas, fortalecer la memoria histórica y contribuir a las garantías de no repetición en los territorios.

 

Referencias

Centro Nacional de Memoria Histórica. (2023). Violencia y estigmatización social en el sur del Cesar y en la provincia de Ocaña. Acción paramilitar del Frente Héctor Julio Peinado Becerra. CNMH. 

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