Durante cinco días, el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) acompañó a organizaciones sociales de Buenaventura en procesos de organización, conservación y acopio documental. Este trabajo fortaleció las capacidades de las comunidades para proteger archivos que resguardan la memoria colectiva, las luchas territoriales y los procesos de defensa de los derechos humanos en el Pacífico colombiano.
Entre el 13 y 17 de abril del 2026 se llevó a cabo una gran jornada de fortalecimiento en temas de organización, conservación y acopio de archivos con organizaciones sociales de Buenaventura que llevan décadas trabajando por la defensa de los derechos humanos y ambientales en la región.
Esta jornada se inició con la Fundación Socioambiental Amigos del Río Anchicayá y la Biodiversidad del Litoral Pacífico (Aribí), la cual nació en el 2004 y se dedica a la defensa del territorio del río Anchicayá; además, apuesta por la promoción de la salud, el uso de plantas ancestrales con propósitos medicinales, la defensa de los derechos humanos y la organización social para el bienestar integral de las comunidades del Pacífico.
Durante esta jornada —dirigida por la Dirección de Archivo de los Derechos Humanos y las estrategias de fortalecimiento y acopio del CNMH— se brindó capacitación en primeros auxilios para documentos, almacenamiento de material fotográfico en riesgo, limpieza del archivo, clasificación documental e inventario documental, con el fin de disminuir su deterioro y facilitar su posterior proceso de preservación digital y puesta al servicio en la página del Archivo Virtual de los Derechos Humanos del CNMH.
«Aquí estamos organizando toda la información relevante de la fundación para que esta memoria perviva, para que esta memoria escrita no se fraccione ni se pierda. Es muy importante porque es la manera de salvaguardar, de nosotros aprender a organizar nuestra información, a conservarla, a mantenerla para que nos sirva en nuestro trabajo como organización, pero también para Colombia y el mundo entero, para las diferentes organizaciones sociales que en América Latina y en el mundo quieran organizar procesos como los de nosotros», expresó María Miyela Riascos, representante legal de Aribí.
Por otra parte, la Dirección de Archivo de Derechos Humanos y Memoria Histórica del CNMH también estuvo en el Centro de Documentación del Proceso de Comunidades Negras en Colombia (PCN) en Buenaventura impartiendo indicaciones, recomendaciones y lineamientos sobre el uso de equipos para la conservación documental.
El PCN es un movimiento social que articula a más de 140 organizaciones de base, consejos comunitarios y personas, cuyo objetivo es transformar la realidad política, social, económica y territorial de las comunidades negras, afrodescendientes, raizales y palenqueras, defendiendo y reivindicando sus derechos individuales, colectivos y ancestrales.
Sus documentos (publicaciones, actas, comunicados, denuncias, registros comunitarios) son evidencia viva de procesos organizativos, resistencias y propuestas. En esa medida, conservarlos permite reconstruir la memoria colectiva y facilita la continuidad de procesos, la toma de decisiones informadas y el relevo generacional dentro del PCN.
Por último, también se realizaron labores de fortalecimiento, limpieza documental y acopio, y se dieron recomendaciones sobre buenas prácticas para la gestión del archivo fondo de la Fundación Laboratorio de la Paz por Colombia (Funlapazcol). Esta última organización actúa como gestora de proyectos y procesos comunitarios, y está enfocada en la paz, el desarrollo social y el fortalecimiento de comunidades afrodescendientes en Buenaventura. En esa vía, su trabajo se inscribe dentro del ecosistema de organizaciones sociales del Pacífico que buscan transformar condiciones de desigualdad y exclusión.
Una jornada tan amplia como esta no es solo un ejercicio técnico, ya que en territorios como Buenaventura, que han sido marcados por el conflicto armado, pero que también han sido reconocidos por su resistencia ciudadana, los archivos de derechos humanos resguardan testimonios, saberes locales, denuncias y procesos organizativos claves. Por lo tanto, fortalecer su gestión permite preservar la memoria colectiva y aumentar la capacidad de las comunidades de narrarse, defenderse y proyectar un futuro con dignidad.
Seguimos trabajando por escuchar y conservar #TodasLasMemoriasTODAS