Mompox, Bolívar. Mayo de 2026. En Santa Cruz de Mompox culminó la construcción participativa del Plan Territorial de Memoria (PTM) de Bolívar 2026-2030: una hoja de ruta concertada entre comunidades, víctimas, organizaciones sociales e instituciones para fortalecer los procesos de memoria, verdad y reparación simbólica en el departamento. En dos jornadas de trabajo lideradas por el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), representantes de 19 municipios dialogaron sobre acciones y experiencias de los territorios atravesados por el conflicto armado.
Durante la instalación del encuentro, la directora del CNMH, María Gaitán, destacó que los PTM buscan construir junto a las comunidades las apuestas de memoria para cada región. «Ya no vamos a decidir solos en una oficina en Bogotá qué cosas se deben hacer, sino que lo vamos a hacer juntos y juntas», expresó, resaltando la importancia de escuchar los procesos organizativos y las memorias colectivas que las comunidades han sostenido históricamente desde sus territorios.
Como parte de la metodología Café del Mundo, delegaciones provenientes del norte, centro y sur de Bolívar participaron en mesas de trabajo enfocadas en componentes como archivo, museo, pedagogía, iniciativas de memoria y política pública. «Ha sido muy enriquecedor», expresó Harold Salas Casiani, integrante del colectivo de comunicaciones Kuchá Suto, de San Basilio de Palenque, quien resaltó el valor de estos espacios para compartir experiencias y construir acuerdos colectivos alrededor de la memoria en el departamento.
Al cierre de la jornada, el asesor de la Estrategia de Territorialización, Alberto Santos, explicó que el PTM permitió concertar 77 acciones relacionadas con archivos de derechos humanos, fortalecimiento de los acervos documentales de organizaciones sociales y de víctimas, procesos pedagógicos y estrategias con enfoques diferenciales dirigidas a niños, niñas, jóvenes, mujeres y comunidades étnicas.
Además, el plan contempla acciones para acompañar procesos museográficos, exposiciones, lugares de memoria y ejercicios de cocreación orientados a traducir los informes sobre Bolívar a lenguajes más accesibles para todos.
«Este es un plan que emana profundamente de los territorios y las resistencias de Bolívar», señaló Santos, quien agregó que las acciones concertadas buscan consolidar una agenda pública de memoria y esclarecimiento de la verdad que trascienda las administraciones y permanezca en las comunidades y organizaciones del departamento.
Las comunidades participantes resaltaron el valor de este espacio como una oportunidad histórica para que las memorias del departamento sean construidas desde quienes han vivido directamente las afectaciones del conflicto armado. Desde el sur de Bolívar, Carlos Arévalo, representante de la organización Adesan, manifestó: «Este proceso lo estábamos esperando hace mucho tiempo, gracias a las mesas de trabajo pudimos expresar lo que sentimos, lo que hemos vivido y lo que queremos para la construcción de la memoria de nuestros territorios».
Con la concertación de estas acciones, el departamento avanza en la construcción de una agenda colectiva de memoria y reparación simbólica que reconoce las voces de las víctimas, las resistencias comunitarias y los procesos organizativos que históricamente han sostenido los territorios. El Plan Territorial de Memoria se proyecta así como una herramienta para fortalecer el esclarecimiento de la verdad, la preservación de las memorias y la articulación institucional desde las realidades y necesidades de las comunidades.