En el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo) 2026, el Centro Nacional de Memoria Histórica presentó el informe Defender la vida, recuperar la memoria. Trayectoria e impactos del Bloque Córdoba (tomo II), una investigación que profundiza en el análisis del fenómeno paramilitar en el país.
Durante el espacio, Carlos Mario López Rojas, director técnico de la Dirección de Acuerdos de la Verdad del CNMH, destacó el alcance del trabajo adelantado por la entidad en la recolección de testimonios y el análisis del fenómeno: «Hoy, si se quiere escuchar la verdad también en términos cuantitativos, el Centro Nacional de Memoria Histórica ha escuchado a más de 14 300 personas que se desmovilizaron de estructuras paramilitares. Asimismo, se logró rastrear e investigar múltiples estructuras que operaron en más de 667 municipios del territorio nacional».
En ese sentido, dichos avances hacen parte de una labor investigativa orientada a esclarecer el fenómeno paramilitar en sus dimensiones política, económica, social y cultural, así como los órdenes impuestos por estas estructuras en distintos territorios del país. Es así como el informe presentado recoge más de dos años de trabajo en territorio y analiza aspectos como el origen del Bloque Córdoba, sus formas de operación, principales comandantes, repertorios de violencia y procesos de desmovilización.
Asimismo, desde la Dirección de Acuerdos de la Verdad se resaltó la importancia de visibilizar no solo las dinámicas del conflicto, sino también los procesos de resistencia de las comunidades afectadas.
Por su parte, Laura Milena Ballén Velásquez, investigadora principal del informe, subrayó el carácter colectivo del proceso investigativo: «Este es un trabajo colectivo que no solo reúne el ejercicio de los investigadores en territorio, sino también el aporte de entrevistadores, equipos técnicos y, sobre todo, de las personas que, a pesar de las dificultades, decidieron compartir sus experiencias para contribuir a la comprensión del fenómeno paramilitar».
De igual manera, la investigadora también destacó los retos del proceso, desarrollado en medio de la pandemia, lo que implicó limitaciones en el trabajo de campo y en la interacción con las comunidades. A pesar de ello, se logró consolidar un ejercicio riguroso basado en la recopilación y el análisis de más de 400 relatos, seleccionados y sistematizados mediante herramientas metodológicas que permitieron identificar patrones, dinámicas territoriales y condiciones que facilitaron la expansión de estas estructuras.
Por último, el informe propone una lectura plural del fenómeno, en la que convergen diversas voces y perspectivas, permitiendo que sean los lectores quienes construyan su propia interpretación sobre lo ocurrido en el departamento de Córdoba y su impacto en el país. Adicionalmente, busca contribuir a la superación de estigmas sobre la región, al reconocer las complejidades históricas y sociales que han marcado su trayectoria.
Con este tipo de investigaciones, el Centro Nacional de Memoria Histórica reafirma su compromiso con el esclarecimiento de la verdad, la dignificación de las víctimas y la construcción de una memoria histórica que permita comprender el pasado para transformar el presente.