Tras una semana de trabajo, del 21 al 27 de marzo, los participantes del laboratorio urbano sobre el Eje de Paz y Memoria finalizaron el encuentro con una exposición y la presentación del documento final. Con esta propuesta, Bogotá busca encaminarse a ser un referente regional en urbanismo para la paz.
Bogotá, D. C., 27 de marzo de 2026. El Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) desarrolló un laboratorio urbano sobre el Eje de Paz y Memoria que reunió a urbanistas, arquitectos, historiadores, artistas, docentes y estudiantes de Francia y Colombia, para discutir y plantear los próximos pasos de un proyecto en el que convergen la memoria, la planeación urbana, la arquitectura y las narrativas sobre el conflicto armado colombiano.
«La calle 26 es más que una infraestructura; es el soporte de una identidad urbana afirmada», destaca el informe final del laboratorio, que propone pensar la ciudad desde tres niveles o escalas de intervención:
Los integrantes del laboratorio dividieron la propuesta urbanística en cuatro fundamentos clave que buscan dignificar el espacio público:
El Museo de Memoria de Colombia como corazón estratégico del Eje
El Museo de Memoria de Colombia se plantea como el corazón estratégico de esta renovación. Ubicado como la «rótula» entre la Bogotá histórica y la contemporánea, conectará espacios clave como el centro, el Cementerio Central, los cerros Orientales y los nuevos proyectos de movilidad como la primera línea del metro de Bogotá.
«Se trata de una infraestructura que simboliza la modernidad urbana, pero que va más allá de la movilidad primaria; es el nacimiento de una nueva forma de hacer ciudad, atenta a lo que ha recibido y a lo que quiere transmitir», destaca el documento final del laboratorio.
Este laboratorio urbano fue realizado con el apoyo de la Embajada de Francia en Colombia; el Instituto Francés de Colombia; el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, y la Universidad Jorge Tadeo Lozano.
Al encuentro asistieron investigadores de la Universidad Nacional, así como delegados de la Secretaría Distrital de Planeación, RenoBo y el Metro de Bogotá, entre otras entidades interesadas en pensar y proyectar los próximos años del desarrollo urbano de Bogotá, desde miradas incluyentes, participativas e innovadoras.