La Marcha del Silencio: un clamor por la paz en Colombia

 

Bogotá, Colombia. Un día como hoy, pero en 1948, en pleno auge de la violencia política que azotaba al país, Jorge Eliécer Gaitán, líder político liberal, convocó a una manifestación histórica que quedó grabada en la memoria colectiva de Colombia como la Marcha del Silencio. 

En esa jornada, miles de colombianos se congregaron en la plaza de Bolívar, en Bogotá, para expresar su rechazo a la violencia y pedir paz. La movilización fue inusual: los asistentes caminaron sin gritos, consignas ni banderas de celebración; en su lugar, el silencio simbolizó el duelo por las víctimas de la confrontación política y el rechazo a los enfrentamientos. 

En su tiempo, la marcha fue considerada una de las más multitudinarias de la capital y, sobre todo, como una expresión de civismo y orden ciudadano frente a la creciente violencia que afectaba a regiones como Boyacá, Tolima o el Sumapaz. 

Al finalizar la manifestación, Gaitán pronunció lo que ha pasado a la historia como la «Oración por la paz», un discurso dirigido al presidente Mariano Ospina Pérez en el que reclamó piedad y tranquilidad, y pidió el fin de la persecución política. Habló de un país desgarrado por la injusticia y exigió que los actores de la violencia cesaran en sus operaciones, recordando que la fuerza de la multitud estaba guiada por la serenidad y el deseo de paz, no por el odio o la agresión. 

El Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) recuerda la Marcha del Silencio, como un momento simbólico de movilización pacífica que se realizó justamente dos meses antes del asesinato de Gaitán, hecho que desencadenó el Bogotazo y profundizó la violencia en Colombia.

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