¿Por qué hablar de archivos de derechos humanos en Colombia?

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CNMH

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En la Universidad Distrital (sede Bosa Porvenir), se realizó el conversatorio «¿Por qué hablar de archivos de derechos humanos en Colombia?», en el marco de la conmemoración del Día Nacional de los Archivos y los Archivistas.

Publicado

17 octubre 2023

¿Por qué hablar de archivos de derechos humanos en Colombia?

Entre el 7 y el 14 de octubre, en el marco de la conmemoración del Día Nacional de los Archivos y los Archivistas, el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) estuvo presente en tres ciudades para conversar y reconocer la importancia de esta labor en el conflicto armado colombiano.

 

«Hay tantas maneras de documentar como de hacer memoria; de transmitirla, apropiársela y hacerla nuestra», afirmó Gilberto Alejandro Villa, director del Archivo de los Derechos Humanos del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH). Desde su experiencia, el especialista ha reconocido la importancia de resignificar la labor de los archivistas no solo desde lo académico, sino también desde el territorio.

Al mencionar un archivo, generalmente se piensa en una serie de documentos o en un edificio que recopila información, construidos generalmente por la academia o por instituciones públicas; sin embargo, desde la sociedad civil también se han ideado formas empíricas de registrar lo que ha sucedido. «Las comunidades y organizaciones muchas veces han registrado diferentes procesos para la garantía de sus derechos», manifestó el director.

 

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Las reflexiones de Gilberto Villa fueron escuchadas —junto a las de otros expertos— en el marco de la conmemoración del Día Nacional de los Archivos y los Archivistas. Del 7 al 14 de octubre, el CNMH estuvo presente en Ipiales (Nariño), Bogotá (Cundinamarca) y Cali (Valle del Cauca) con una serie de conversatorios encaminados a responder una pregunta: ¿Por qué hablar de archivos de derechos humanos en Colombia?

Feria del Libro de Ipiales: «Un archivo debe cumplir una función social»

«Ipiales es la ciudad de las nubes verdes y ahora también es la ciudad de la palabra y la memoria», dijo Ignacio Epinayú, profesional especializado en archivos, durante la apertura del conversatorio realizado el 7 de octubre en la Feria del Libro de Ipiales. Para el experto, ese tipo de espacios permiten evidenciar la relación estrecha que hay entre los archivos y la memoria.

Armando Villota, representante de la Corporación Ágora Club, reafirmó esa misma idea: «Nosotros también somos memoria histórica y nos convertimos en esos archivos para no olvidar lo que sucedió». De ese modo, desde las organizaciones han trabajado en recordar lo que pasó, a pesar de que sea doloroso. «Hemos hecho ese acto de documentar sin tener una plena conciencia de eso», agregó.

Con estas reflexiones, se concluyó que hay dos grandes maneras de documentar: desde la academia o las entidades públicas, y desde la misma sociedad civil. «El gran reto es cómo bajar la institucionalidad de ese lenguaje tan especializado y reconocer la existencia de los archivistas sociales», puntualizó Epinayú. 

La recopilación de fotografías, registros de desapariciones forzadas, museos, tejidos, cantos y otras expresiones puede convertirse en un archivo. «Entendimos que lo que hacemos es una construcción de paz y un archivo debe cumplir con una función social», manifestó Villota.

Universidad Distrital: «Los archivos los protegemos cuando los hacemos públicos»

 
 
 
 
 
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Las ideas mencionadas en Ipiales fueron replicadas también en el conversatorio del 9 de octubre en la Universidad Distrital (sede Bosa Porvenir). No obstante, los panelistas invitados también hablaron acerca de la importancia de proteger los archivos, en especial para no perder ese registro y la memoria de las luchas cívico-populares que se han gestado en el país.

 

Te invitamos a conocer más del documental «Unidos después de nuestro sufrimiento» 

 

«Nosotros consideramos que la política de proteger los archivos debe ser de Estado y no de Gobierno», señaló Liliana del Pilar Castillo, integrante de la organización Minga. Si la labor solo recae en el Ejecutivo, las documentaciones de ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas e incluso violencia sexual que la sociedad civil ha hecho se pueden poner en riesgo. «Por eso, los archivos los protegemos cuando los hacemos públicos», puntualizó.

 

Por su parte, el sociólogo Jefferson Jaramillo Marín, del semillero Navegantes de la Memoria, destacó que la preservación no solo debe estar pensada en el documento físico o virtual, sino que «hay que proteger a quien produce el archivo y a quien lo utiliza». De ese modo, aquellos archivistas sociales que se mencionaron en Ipiales son una prioridad.

Feria del Libro de Cali: «¿De qué me sirve esta fuente si ni siquiera sé de su existencia?»

En la Feria del Libro de Cali, se realizó el conversatorio «¿Por qué hablar de archivos de derechos humanos en Colombia?», en el marco de la conmemoración del Día Nacional de los Archivos y los Archivistas.

«Creo que el archivo tiene que ver con una herramienta para reactivar la memoria», indicó Luisa Marulanda, docente e investigadora de la Universidad Tecnológica de Pereira; «la labor de documentar permite recordar y darle sentido al pasado desde el presente». Sus palabras fueron escuchadas durante los conversatorios del 13 y 14 octubre en la Feria del Libro de Cali, donde el uso de los archivos fue el eje central del encuentro. 

«¿De qué me sirve esta fuente si ni siquiera sé de su existencia?», se cuestionó Majali Pérez, directora de la Maestría en Archivística Histórica y Memoria de la Pontificia Universidad Javeriana. A partir de esa pregunta quedó en evidencia uno de los grandes retos que tiene Colombia: «empezar a concebir el archivo como una fuente de información, como una herramienta».

La profesional hizo una invitación abierta a la sociedad civil, desde las diferentes profesiones, a «construir un patrimonio social», entendiendo lo que implica crear memoria. «Se empieza desde la oralidad, el recuerdo e incluso el álbum fotográfico de nuestras mamás», precisó Pérez.

En el conversatorio  «Los archivos de los derechos humanos desde el Pacífico» también en el marco de la Feria de libro de Cali, se reflexiono sobre las características, la conformación, la protección, acceso y difusión de los archivos de derechos humanos. Maricel Izasa Camargo de la Colectiva MQ afirmo que "el reto es  pensar como recolectar las historias de vida y la memorias de la población LGTBI". Por su parte Sebastian Giraldo del Movimiento Nacional de victimas de crimenes de estado manifesto que la "sistematización de un archivo de más de 15.000 folios del departamento del Valle del Cauca, para realizar un informe de ejecuciones extrajudiciales ha servido para dar cuenta de la verdad de las victimas, una verdad que tiene peso. Se concluyó entonces que el dialogo con otras personas que han pasado por las mismas situaciones de violencia hace que, de forma colectiva, se puedan desarrollar acciones, procesos y denuncias mas amplias.
 

Por su parte, Gilberto Alejandro Villa concluyó que el deber del Estado es garantizar que las organizaciones preserven sus archivos.  Por eso, los archivistas del CNMH «tienen la función de dialogar en los territorios con las personas que tienen diferentes formas de registrar la memoria» con el objetivo de proteger, recopilar y difundir para la garantía de los derechos de la verdad, la justicia y la reparación y la no repetición.

Actualmente, el Centro Nacional de Memoria Histórica cuenta con 95 fondos y colecciones documentales que tienen alrededor de 438.665 documentos disponibles en el Archivo Virtual de los Derechos Humanos. Con este acervo documental, «se pueden contrastar los diferentes momentos en que se han ejercido labores de construcción, memoria y verdad», precisó el director.

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