Sanar a través de nuestra imagen, muestra de resistencia del pueblo Kankuamo

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Publicado

28 octubre 2022

Sanar a través de nuestra imagen, muestra de resistencia del pueblo Kankuamo

  • Miembros del pueblo indígena Kankuamo inuguraron la exposición fotográfica Sanar a través de nuestra imagen, apoyada por el Centro Nacional de Memoria Histórica, que se exhibirá en el Museo de la Independencia – Casa del Florero.
  • El Colectivo de Comunicaciones El Mochilón de la Sierra se propone manifestar a través de esta exposicón fotográfica su propia visión de su cultura, en representación del Resguardo Kankuamo desde su capital, Atánquez.

El pueblo Kankuamo, de la Sierra Nevada, se retrató a sí mismo, sus rostros, sus saberes y su pervivencia pese a la afectación que el conflicto armado a provocado contra sus miembros y su cosmogonía. El Colectivo de Comunicaciones El Mochilón de la Sierra, conformado por indígenas de la capital kankuama de Atánquez, inauguró este viernes 28 de octubre la exposición fotográfica Sanar a través de nuestra imagen. La muestra, apoyada por el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), estará abierta al público en el Museo de la Independencia – Casa del Florero, hasta el 4 de diciembre.

«De los pueblos de la Sierra Nevada —los arhuacos, los koguis, los kankuamos y los wiwas— el Kankuamo fue el más afectado por el conflicto armado, porque se encuentra más cerca a la ciudad de Valledupar», señaló Enosh David Arias, integrante del Colectivo El Mochilón de la Sierra y uno de los autores de las fotografías que conforman la exposición Sanar desde nuestra imagen. «Fueron alrededor de 400 desaparecidos y asesinados por esa violencia», anotó.

 

Exposición y memoria histórica del pueblo Kankuamo

Sanar a través de nuestra imagen, está compuesta por 39 imágenes logradas por el Colectivo El Mochilón de la Sierra, a través de las cuales busca difundir sus mensajes en clave de memoria histórica y manifestar su propia visión de su cultura, en representación del Resguardo Kankuamo desde su capital, Atánquez. Las imágenes que se aprecian en la exposición están agrupadas entorno a tres ejes temáticos denominados El ser kankuamo, Resistencia indígena kankuama en el marco del conflicto armado y Reconstrucción y aporte de la memoria histórica kankuama.

«Son las víctimas del conflicto armado en el país, las protagonistas y quienes deben contarnos la historia, porque son quienes la conocen», señaló la directora encargada del CNMH, Ana María Trujillo, durante la inauguración de la exposición.

«Estas imágenes representan unos momentos, tienen unos símbolos y una importancia. Algunos son momentos dolorosos y otros dan la opción de sanar. Precisamente eso representan para el pueblo Kankuamo», dijo la directora del Museo de la Independencia – Casa del Florero, Elvira Pinzón Méndez.

 

La violencia que ha marcado la Sierra Nevada

El pueblo Kankuamo hace parte de la gran familia Tayrona en la Sierra Nevada. Habita en Valledupar, extendido en 12 comunidades, de las cuales Atánquez es su capital con 17.000 habitantes. Los colectivos de jóvenes líderes reivindican su identidad desde la Ley de Origen, que abarca su sabiduría tradicional y conocimiento ancestral, sus creencias para relacionarse con la madre tierra a través de la armonía entre el mundo material y espiritual.

Los integrantes del Colectivo de Comunicaciones El Mochilón de la Sierra aseguran que muchas de las imágenes que relatan momentos en los que el pueblo resistía a partir de sus creencias, buena honra y desplazamientos forzados son la memoria colectiva de tres generaciones de indígenas kankuamos, campesinos y civiles de Atánquez. Las nuevas generaciones han crecido escuchando relatos de resistencia que nunca antes habían sido representados.

De acuerdo con el informe La tierra se quedó sin su canto. Trayectoria e impactos del Bloque Norte en los departamentos de Atlántico, Cesar, La Guajira y Magdalena, de la Dirección de Acuerdos de la Verdad del CNMH, el territorio de la Sierra Nevada fue ocupado por actores armados y fue víctima de diferentes hechos atroces, lo que cambió para siempre la historia de un pueblo que hoy relata los hechos que nunca debieron ocurrir: asesinatos, masacres, torturas, desapariciones forzadas, estigmatización social, violencia sexual, reclutamiento, coerción, entre muchos otros hechos de violencia.

Según cifras del Observatorio de Memoria y Conflicto del CNMH, entre 1955 y marzo de 2022 —tiempo en que las recogió la exposición Sanar a través de nuestra imagen— se registraron 358 víctimas de asesinato selectivo, 68 de desaparición forzada, 37 niños y niñas víctimas de reclutamiento y utilización en la guerra, 13 de secuestro y 16 de violencia sexual, así como 54 masacres, en hechos de violencia cometidos contra los cuatro pueblos defensores de la Sierra Nevada.

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