“Construcción de memoria: posibilidades para la reparación”

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Publicado

24 junio 2020

Tres estrategias para garantizar la participación de las víctimas

  • La dirección para la Construcción de Memoria Histórica del CNMH participó el pasado 19 de junio en el conversatorio “Construcción de memoria: posibilidades para la reparación”, como parte del ciclo “Diálogos por la memoria histórica”.
  • El conversatorio trató los posibles escenarios de tensión entre el esclarecimiento, el derecho a la verdad y los ejercicios de reparación simbólica; las expresiones diferenciadas del conflicto, y los procesos de reconstrucción de memoria durante la emergencia del covid-19.
  • La dirección de Construcción de Memoria reconoce, destaca y visibiliza la producción de memorias plurales desde las comunidades afectadas por el conflicto armado.

Desde que el Centro Nacional de Memoria Histórica creó la dirección para la Construcción de Memoria Histórica con la intención de acompañar procesos colectivos que garanticen el derecho a la verdad y la expresión desde los lenguajes de las organizaciones, esta dependencia y las estrategias que la conforman —el Equipo de Apoyo a Iniciativas de Memoria Histórica, la Estrategia de Reparaciones y la Estrategia de Transversales— han entendido que la participación de las víctimas resulta imprescindible en todas las fases de los procesos que llevan a cabo.

“Cuando recibimos una orden de reparación simbólica, consultamos con esas comunidades y con ellas construimos un plan de trabajo en donde nos dicen cuál puede ser la ruta más adecuada”, aseguró durante la transmisión, Edinso Culma, coordinador de la Estrategia de Apoyo a Iniciativas de Memoria Histórica (Ver mapa https://url2.cl/CSG5w).

En ese mismo sentido, Carolina Restrepo, lideresa de la Estrategia de Reparaciones, la cual se encarga de responder requerimientos judiciales y administrativos relacionados con la reparación simbólica de las víctimas del conflicto armado, expresó que las acciones o los procesos de reconstrucción de memoria junto con las garantías de no repetición, permiten que las víctimas y la sociedad, a la que también le asiste ese derecho a la verdad, propicien escenarios donde se reconozcan los mecanismos de afrontamiento que tuvieron las comunidades.

“En tanto reconocen sus fortalezas individuales, familiares o comunitarias también se posibilita una mayor conciencia frente a sistemas políticos, económicos y sociales. Son ejercicios de memoria que reconocen esa fuerza comunitaria para afrontar esos años de violencia”, agregó Restrepo.

Los panelistas recordaron, además, que la puesta en marcha de las Iniciativas de memoria y de las órdenes de reparación simbólica que recibe la Estrategia de Reparaciones, van más allá de generar encuentros con condiciones necesarias para que las personas vuelvan a su pasado. De esa manera, las experiencias vividas antes de los hechos victimizantes —los cuales no definen a las personas o las organizaciones—, y también los legados que se dejan para el futuro, se proyectan también en los productos de memoria histórica.

Sebastián Londoño, director técnico de Construcción de Memoria Histórica, manifestó que en ocasiones puede generarse una tensión entre la vocación reparadora de los ejercicios de memoria histórica y el imperativo del esclarecimiento de la verdad.

En su criterio, resulta fundamental que durante los ejercicios de memoria no se fuerce a organizaciones, colectivos, comunidades o personas, a volver al pasado para rememorarlo y contribuir así al esclarecimiento. “Se debe preferir la vocación reparadora, no porque el esclarecimiento sea menos importante, sino porque debemos propender por no generar más daño en las personas”, explicó.

A pesar de los posibles escenarios de tensión entre reparación simbólica y esclarecimiento, durante el conversatorio se recalcó que es importante garantizarles a las víctimas y a la sociedad civil el derecho a la verdad. Para Londoño, allí el esclarecimiento es fundamental y los procesos de investigación o ejercicios participativos con víctimas bajo este enfoque son muy pertinentes.

Otro aspecto que se destacó fue la pertinencia de desarrollar ejercicios descentralizados de memoria, dadas las distintas maneras de manifestar o narrar la memoria en los territorios, y las expresiones diferenciadas del conflicto.

“Los ejercicios de memoria no son centralizados, no son homogéneos. En el mismo territorio confluyen diferentes formas de construir, de hacer memoria, de divulgarla. Las autoridades territoriales, ya sea gobernadores o alcaldes o representantes legales de territorios colectivos, podrían encontrarse ante una multiplicidad de dispositivos en temas de memoria histórica”, dijo Alberto Moreno, líder articulador de la Estrategia Transversales del CNMH.

Moreno, quien junto al equipo que conforma esa estrategia, busca ayudar a autoridades territoriales, mesas de participación efectiva y organizaciones de víctimas en la sensibilización y formulación de acciones de memoria que se deriven de los planes de desarrollo y de acción territorial, expresó que es importante reconocer que hay diferentes maneras de narrar la memoria.

Adicionalmente, los participantes contaron la manera en la que han dado continuidad a las iniciativas desde que se presentó la emergencia sanitaria del covid-19. Esto, teniendo en cuenta el trabajo con la gente, en los barrios, en las regiones y en donde se construyen relaciones de confianza.

“Cuando se declaró la emergencia, reevaluamos todas las metodologías de trabajo y nos planteamos qué herramientas tecnológicas tenían las organizaciones. Por ejemplo, muchas de las iniciativas han hecho exploraciones con el lenguaje audiovisual y en este momento los profesionales no pueden hacer ese acompañamiento en territorio, pero hacemos talleres virtuales para poder construir unos resultados, unos productos, unas piezas que les permiten a las comunidades dar a conocer esos procesos”, señaló Edinso Culma.

Esta conversación también fue oportunidad para anunciar el próximo lanzamiento de dos iniciativas de memoria histórica: “Machuca, más allá de la violencia” y “En La Chinita cantamos por la memoria y la paz”. Estas iniciaron el año pasado y se presentarán en los meses de junio y julio.

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