Jornada virtual

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Publicado

10 de junio 2021

Un lugar para todas las voces

  • El taller virtual de lugares de memoria, organizado por la Estrategia Nación Territorio, reunió a actores de 16 departamentos interesados en la creación de lugares de memoria en sus territorios.

La Estrategia Nación Territorio y Participación de Víctimas del CNMH realizó, durante la última semana del mes de mayo, el primer módulo de formación virtual “Fortalecimiento de capacidades territoriales para procesos de lugares de memoria”, que contó con la participación de 100 representantes de diferentes organizaciones de víctimas, autoridades territoriales, mesas de participación de víctimas municipales y departamentales, así como funcionarios de la Unidad para las Víctimas y la Agencia de Renovación del Territorio.

Se trata de una convocatoria que llegó a 41 municipios de 16 departamentos, y que fue posible gracias al carácter virtual del taller, pero ante todo, al interés que suscita la creación de lugares de memoria como espacios de reivindicación y visibilización. De acuerdo con Jenny Lopera, directora para la Construcción de Memoria Histórica del CNMH, “estos espacios garantizan que las nuevas generaciones conozcan lo que ocurrió para que no se repita, pero su creación conlleva muchos retos más allá de la construcción física”.

Por ello, el contenido del taller se dividió en dos módulos. El primero, dedicado a entender qué es un lugar de memoria y sus características, y el segundo, enfocado en revisar los momentos y criterios en el proceso de creación de un lugar, así como los riesgos y aprendizajes. Para Yohanna Cuervo, enlace nacional de la Estrategia Nación Territorio y quien lideró el taller, “los lugares de memoria no son un fin en sí mismos, sino un momento en un proceso social. Por eso desde el CNMH siempre les recalcamos que no se trata de construir una casa y llenarla de cosas, sino de hacer un proceso participativo, en el que las víctimas y organizaciones sociales decidan los objetivos del espacio antes de darle forma física”, aseguró.

Fue así como se revisaron, entre otros, los procesos de la Casa del Saber, de la comunidad indígena de los Pastos, cuya arquitectura responde a prácticas ancestrales o el Parque Monumento de Trujillo, que tiene espacios para la memoria pero también para la realización de actividades culturales y religiosas. Como se señaló en el taller, cada iniciativa es el reflejo de una comunidad, de su cultura e identidad. Por ello, los lugares de la memoria se construyen a partir de las particularidades: no será lo mismo una iniciativa en Florencia (Caquetá) que una en San Pablo (Bolívar).

Lorena Luengas, que participó como museóloga en el Salón del Nunca Más en Granada (Antioquia), intervino en el taller para remarcar la importancia de la apropiación social de los lugares de memoria. “Si un espacio no se apropia, se puede convertir en una isla. Esto mismo ocurre si el lugar de memoria trabaja con una sola colectividad o los vecinos desconocen las actividades que se realizan allí”, manifestó Lorena, e invitó a los participantes a reflexionar en torno a preguntas como: ¿Qué saberes propios puede aportar la comunidad en el proceso de construcción? ¿Cuáles son los objetivos de la iniciativa? ¿Cómo estos objetivos determinan el espacio físico?

La Estrategia Nación Territorio y Participación de Víctimas tiene proyectada la realización de un nuevo módulo de fortalecimiento a los procesos sociales de lugar de memoria en el segundo semestre de este año. La convocatoria se realizará a través de las redes sociales del CNMH.


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