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Una madre nunca siente miedo

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Harold García para el CNMH

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Harold García para el CNMH

Publicado

20 Mar 2015


Una madre nunca siente miedo

El 6 de marzo se conmemoró la VII versión del Día Nacional de Crímenes de Estado. Víctimas de desaparición forzada, crímenes extrajudiciales y más, estuvieron en el parque Santander de Bogotá compartiendo sus historias.

La primera vez que vi a Doris Tejada, el año pasado, en un evento con las Madres de Soacha, estaba triste: Óscar Alexander Morales, su hijo menor, desapareció en 2007 y luego fue presentado en Copey, Cesar, como guerrillero muerto en combate en 2011. Su piel morena presentaba algunas arrugas, no por vejez, por el cansancio de la lucha por sacar el caso de su hijo de la justicia penal militar y llevarlo a la justicia ordinaria. El peso de la angustia y la indiferencia se reflejaba en la profundidad de su mirada. Recuerdo que llorando me contó su dolor.

El 6 de marzo me volví a encontrar con ella en la conmemoración del Día Nacional de las Víctimas de Crímenes de Estado en el parque Santander de Bogotá. Estaba alegre, llevaba aretes grandes y el pelo recogido que le dejaba ver a plenitud su rostro.  Al verme no dudo en abrazarme.

–Me alegra verla sonreír–, le dije.

–Es que por fin logré que llevaran mi caso a la justicia ordinaria–, me dijo con una enorme felicidad.

Su hijo salió en diciembre de 2007 a buscar trabajo y nunca más regreso. En 2010, después de que los medios de comunicación sacaran a la luz pública las ejecuciones extrajudiciales cometidas por algunos integrantes del Ejército, Doris había decidido dar a conocer su caso a las autoridades de Fusagasugá. Ella no es de Soacha, pero este grupo de mujeres que estaban pasando por lo mismo, no dudaron en aceptarla y apropiar como suyo el caso de Óscar Alexander. 

Jaqueline Castillo, perteneciente a las Madres de Soacha, junto con otras mujeres de otras organizaciones, programaron una peregrinación el 7 de noviembre de 2014 desde Bogotá a Copey, para reclamar los restos de Oscar y darle la sagrada sepultura.

Viajaron por horas hasta llegar a un potrero “donde podrían haber otras 50 personas enterradas”, según los habitantes de la región. Lo que tendría que ser visto con estupor y melancolía, se convirtió para Doris en la única forma directa, después de 7 años, de volver a sentir a su hijo cerca. A pesar de que todo era penumbra, ese día el arcoíris se postró sobre ese potrero para encontrar a Óscar Alexander.

En enero su caso fue llevado de la justicia militar a la ordinaria. Doris caminó y visibilizó su historia en todos los lugares que le abrieron puertas, nunca sintió miedo, nunca dejó de creer en su hijo. “Esto es maravilloso”, me dijo con una enorme sonrisa.

Aun nadie le ha pedido perdón a Doris por lo que sucedió con su hijo. Ella desde el fondo de su corazón y con humildad, sabe que todo ser humano puede hacer un gesto de grandeza y perdonar. “Es necesario reconocer las responsabilidades, mostrarle respeto a las víctimas”, dijo el senador Iván Cepeda quien se encontraba esa tarde en la conmemoración. “Así, que en un caso tan emblemático como el de las madres de Soacha y tantas otras madres que perdieron sus hijos en ese horrible episodio de los falsos positivos, tiene que haber un reconocimiento de responsabilidad”, complementó Cepeda.

La música, performances, pancartas y fotografías de los seres queridos acompañaron la conmemoración durante todo el día, estuvieron a la vista de los transeúntes de la ciudad, quienes observaron estos hechos para que nunca más se vuelvan a repetir.

 


Desaparición Forzada, Madres de Soacha, Víctimas

Así se vivirá el 9 de Abril en el CNMH

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CNMH

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CNMH

Publicado

03 Abr 2015


Así se vivirá el 9 de Abril en el CNMH

Con el lanzamiento público en Bogotá del predio en el que se construirá el Museo Nacional de la Memoria, el evento “Territorio como víctima, lugar para la materialización de la paz” con comunidades indígenas en la Sierra Nevada de Santa Marta, la marcha por las víctimas del conflicto armado y la visita al Congreso, desde el CNMH conmemoramos el Día Nacional de la Solidaridad con las Víctimas.


La jornada iniciará a las 9:00 a.m. con la ceremonia inaugural del lote donde se construirá el Museo Nacional de la Memoria en la Avenida Calle 26 con Calle 34 y desde allí se unirá a la marcha anual en solidaridad con las víctimas que ha dejado el conflicto armado en Colombia. Alterno a esta actividad, en la Sierra Nevada de Santa Marta, estaremos iniciando el encuentro indígena para reflexionar sobre el territorio como víctima y lugar para la materialización de la paz.

Además de las actividades con participación directa del CNMH, el país conmemora el 9 de abril así:

  • Arauca: Conmemoración del 9 de abril resaltando la participación de víctimas de minas antipersonal.
  • Bogotá: Proyección del documental “No hubo tiempo para la tristeza” en el Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos. 4:00 p.m. en el Aula Máxima Universidad Jorge Tadeo Lozano (Carrera 4 No. 22-61).
  • San Luis de Palenque: Reunión, misa, marcha y siembra árboles por la memoria de las víctimas del conflicto.
  • Nariño: Foro “Por la paz y el cese al fuego bilateral”. Miércoles 8 de abril a partir de las 10 am en el Auditorio Luis Santander Benavides de la Universidad de Nariño
  • Medellín: A partir de las 9 de la mañana iniciará la marcha-carnaval por la paz desde la Universidad de Antioquia hasta el Parque de las Luces, frente al Centro Administrativo La Alpujarra, donde se realizará un concierto por la paz.
  • Santa Rosa, Bolívar: Marcha contra la siembra de minas antipersonal.
  • Ibagué: Concierto por la vida con La coral Ciudad Musical, Patrimonio Cultural del Tolima, le canta a la vida el 9 de Abril desde las 8:00 de la noche.
  • Barrancabermeja: Movilización por las víctimas y por la paz en Barrancabermeja convocada por la Unidad de Reparación de Víctimas.
  • Foro Internacional de Víctimas del Exilio: Hangout abierto a todo público, con testimonios y tertulias sobre algunos temas puntuales.
 


9 de Abril, Conmemoración, Memoria, Víctimas

Remángate por las víctimas de las minas antipersonal

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Autor

CNMH

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CNMH

Publicado

04 Abr 2015


Remángate por las víctimas de las minas antipersonal

Hay 8.857 colombianos que su vida es particularmente difícil: su incansable andar de aquí para allá, en un país donde 447 municipios están sembrado con minas antipersonal a causa del conflicto armado, los dejó trepados sobre prótesis porque perdieron sus piernas por esta arma prohibida por el Derecho Internacional Humanitario.     


“Yo vivo muriéndome,” relató un campesino de 50 años en el informe “¡Basta Ya!: Colombia memorias de guerra y dignidad” del Centro Nacional de Memoria Histórica, quién contó que perdió una pierna y casi toda la visión cuando pisó una mina. “Ahora vivo de limosnas y de los hijos que me dan comida”.


Según este mismo informe, el uso de minas antipersonal se convirtió en la táctica militar de las Farc para compensar la pérdida de la iniciativa militar a partir del 2000, y para contener eficazmente el avance paramilitar. El periodo entre 1996 a 2005 fue el más crítico: un civil o un militar cayeron cada día en una mina antipersonal.

Este 4 de abril se celebra a nivel mundial el “Día Internacional para la Sensibilización por las Víctimas de las Minas Antipersonal”, una campaña que invita a remangarse los pantalones como apoyo a quienes han sufrido esta grave herida de guerra: “es sembrar conciencia y no sembrar minas”, explica Juan Pablo Salazar creador de la iniciativa y director de la Fundación Arcángeles; sensibilizar sobre el peligro que representan las minas antipersonal y los remanentes explosivos de guerra, y hacer conciencia sobre las labores de asistencia relacionadas con esta problemática.

Esta conmemoración cobra mayor relevancia en Colombia, al acordarse el pasado 8 de marzo en los diálogos de paz entre el Gobierno y las Farc, el proceso de desactivación y erradicación de las minas antipersonal instaladas por este grupo armado en el país. Una tarea que llevará varias décadas, y que para lo transcurrido del 2015, según la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal, ha dejado 37 heridos y tres muertos.

Remángate nació en 2011, en Colombia, liderada por la Fundación Arcángeles “aunque en los años 2005 y 2006 fuimos el país con mayor número de víctimas en el mundo, y en los últimos años hemos ocupado el segundo o el tercer lugar, no todos hemos tomado consciencia sobre esta problemática en el país”, dice María Elisa Pinto, directora Ejecutiva de la Fundación Prologar, quien en conjunto con el CNMH está elaborando el primer informe nacional de memoria histórica sobre minas antipersonal y remanentes explosivos de guerra en el conflicto armado colombiano.

Esta campaña ha sido tan exitosa que trascendió a nivel mundial y varios líderes, incluyendo el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, se remangaron el 4 de abril de 2014 para mostrar su solidaridad con las víctimas, complementa María Elisa.

Para este año la campaña continua sembrando conciencia, invitando a que todos los colombianos desde su cotidianidad hoy se remanguen la bota del pantalón. De igual manera el 12 de abril en Bogotá se llevará a cabo la carrera “Presta tu Pierna”, una actividad deportiva que invita a correr contra las minas antipersonal en un recorrido de más de 10.000 metros, para recordar a las 11.081 víctimas de estos artefactos.

Te invitamos a remangarte una bota del pantalón como reconocimiento y apoyo a los colombianos, familias y comunidades víctimas de este flagelo.
 


Memoria, Minas Antipersonales, Víctimas

Hangout con el Foro Internacional de Víctimas

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Autor

CNMH

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CNMH

Publicado

05 Abr 2015


Hangout con el Foro Internacional de Víctimas

Este 9 de abril, el Foro Internacional de Víctimas, aporte desde el exilio y la migración colombiana al proceso de negociación de La Habana, convoca a todas las víctimas del conflicto colombiano en el exilio a participar del Hangout Tertuliando por la conmemoración del día nacional de la memoria y la solidaridad con las víctimas.  

Desde el exterior, esta tertulia busca generar conciencia sobre el rol de las víctimas en el proceso de paz entre el Gobierno y las Farc, los retos de Ley de Víctimas para refugiados y exiliados y la construcción de la memoria histórica del exilio colombiano. Entre los ponentes podrán escuchar a Imelda Daza, sobreviviente del genocidio de la Unión Patriótica y exiliada política en Suecia hace más de 20 años, así como a José Antequera, activista por los derechos de las víctimas y la construcción de la memoria histórica en Colombia.

A partir de las 7:00 a.m., hora colombiana, y 2:00 p.m., hora de España, se realizará la transmisión en directo de esta iniciativa. Todos los detalles en el siguiente enlace: Tertuliando por la por la conmemoración del día nacional de la memoria y la solidaridad con las víctimas. 

 


Exilio, Foro, internacional, Víctimas

Indígenas se reúnen en la Sierra Nevada por sus víctimas y la memoria

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Autor

CNMH

Fotografía

Rommel Rojas Rubio.

Publicado

06 Abr 2015


Indígenas se reúnen en la Sierra Nevada por sus víctimas y la memoria

¿Pueden ser considerados los territorios de comunidades étnicas del país como víctimas del conflicto armado? ¿Pueden ser estas mismas tierras, en las que se han asesinado y desaparecido a miles de personas, lugares para la construcción de paz?.


Estas son algunas de las preguntas que trataremos de responder el próximo 9 de abril, Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas, durante el encuentro con diferentes comunidades indígenas del país en Gotzheyii, resguardo del pueblo wiwa en Santa Marta.

¿De dónde surge la idea del territorio como víctima?

Desde agosto del año anterior, la comunidad wiwa asentada en la cuenca del río Guachaca, Magdalena, empezó a reconstruir su ruama shama (memoria histórica). Se preguntaron sobre los orígenes del conflicto armado, las víctimas y los victimarios, y también se cuestionaron por la memoria espiritual de sus territorios sagrados, esas tierras que la violencia cambió para siempre. “El conflicto armado ha violado, maltratado y asesinado a nuestros territorios sagrados. Por esta violencia nuestros padres espirituales que viven en el agua, los árboles, las plantas y las piedras ya se sienten muy poco”, dice Yeismith Armenta Amay, quien coordinael proceso de memoria histórica de esta comunidad indígena.

Allí surge la idea de pensar y reflexionar, en perspectiva de memoria, sobre el territorio como víctima y desde el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) se extiende la invitación a otras comunidades indígenas del país para conocer sus aportes a este proceso. Representantes de los pueblos wiwa, awá, wayuu, chimila, nasa y emberá aceptaron este llamado y el próximo 9 de abril se reunirán en la Sierra Nevada de Santa Marta para compartir sus experiencias sobre la reconstrucción de memoria histórica desde el territorio.

El encuentro, que se realizará durante el 9 y 10 de abril, se dividirá en varios momentos. El jueves iniciará con un recorrido por algunos sitios sagrados de la comunidad wiwa y posteriormente se realizará un conversatorio acerca de las afectaciones al territorio por el conflicto armado y cómo las comunidades han resistido. La mañana siguiente empezará con el panel acerca del territorio como víctima y lugar para la materialización de la paz y, finalmente, los invitados realizarán una propuesta de paz conjunta. “Solo cuando logremos que haya respeto por la vida, la educación, la salud, las tradiciones y la libre movilidad por nuestros territorios, tendremos paz” dice José Gilberto García, uno de los indígenas awa que viajará desde Putumayo para participar en el encuentro.

“Desde el CNMH hemos estado muy pendientes de la memoria indígena y este encuentro nos dará fuertes bases para concepciones diferenciales para reparación colectiva y reconstrucción de las memorias”, destaca Patrick Morales de enfoque étnico del CNMH. Generar procesos de reparación y escenarios territoriales de paz y dar luces a cada comunidad de cómo seguir con el trabajo de reconstrucción de memoria histórica, son algunos de los logros que se quieren alcanzar en el encuentro.

El Día de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas representa una oportunidad única para enviar un mensaje al país que busca poner punto final a su prolongado conflicto. Por eso este 9 de abril continuamos aportando a la búsqueda de la verdad y a la reparación integral de las víctimas del conflicto, y los invitamos a participar de las diferentes actividades que se realizan por todo el país.

Conozcan la agenda de actividades del 9 de abril.

 


Memoria, Pueblos Indígenas, Sierra Nevada, Víctimas

Diamante de Sangre: las piedras de la muerte

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Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

08 Abr 2015


Diamante de Sangre: las piedras de la muerte

A propósito de la masacre ocurrida el pasado 2 de abril  en Kenia -país africano-  dónde murieron 148 personas que se encontraban en la Universidad de Garissa, hoy en Cine + Memoria, viajamos al antiguo continente donde se cree que se originó la humanidad, para mostrar esta dramática histórica que evidencia el conflicto que allí se vive.


 En el 2006 Blood Diamond, nombre en inglés que recibe el film Diamante de Sangre, fue presentado al público. Dirigido por Edward Zwick y contó con la actuación Djimon Hounsou, Jennifer Connelly y Leonardo DiCaprio, obtuvo cinco nominaciones a los premios Óscar.

La historia se desarrolla en Sierra Leona, a finales de los años 90, donde la población civil campesina se ve obligada a trabajar en la explotación de las minas de diamantes que hay en la región. La barbarie y la brutalidad que ejercen los soldados del Frente Unido Revolucionario contra los nativos es el argumento que estos hombres tienen para justificar las causas de la revolución y el financiamiento de la guerra.

Cualquiera que sea el motivo y el escenario para asesinar al otro debe causarnos un profundo dolor y una total indignación. No olvidamos lo que Diamante de Sangre quiere decirnos a través de la historia en Sierra Leona, como tampoco debemos olvidar lo que pasó hace apenas una semana en Kenia.

 

 

 

Publicado en Cine + memoria



Cine+Memoria, Muerte, Víctimas

Bojayá pide verdad, justicia y reparación

Bojayá pide verdad, justicia y reparación

Autor

CNMH

Fotografía

Comité de los Derechos de las Víctimas de Bojayá

Publicado

09 Dic 2015


Bojayá pide verdad, justicia y reparación

Un día después de que delegaciones del Gobierno y las Farc visitarán Bojayá en el acto de reconocimiento de responsabilidad por la masacre del 2 de mayo de 2002, miembros del Comité de los Derechos de las Víctimas de Bojayá se manifestaron en una rueda de prensa en Bogotá frente a este acto y dieron a conocer sus exigencias para lograr verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición de estos trágicos hechos.


“Sabemos que estas palabras, como lo hemos manifestado en varias ocasiones, no reparan lo irreparable, no devuelve a ninguna de las personas que perecieron y tampoco borra el sufrimiento causado, sufrimiento que se refleja en el rostro de todas y todos ustedes, por eso ojalá algún día seamos perdonados. Venimos impulsados por el compromiso con la verdad reconociendo el daño causado”. Estas fueron las palabras de Félix Antonio Muñoz Lascarro alias ‘Pastor Alape’ ante cerca de 700 representantes de las comunidades afrocolombianas e indígenas que participaron en este acto en Bellavista Viejo, lugar donde hace 13 años estalló una de las cuatro pipetas lanzadas por las Farc en medio de los combates que sostenía con grupos paramilitares de las AUC y en el que murieron al menos 79 personas y más de 100 quedaron heridas.

Por su parte Sergio Jaramillo, Alto Comisionado para la Paz, en este mismo escenario manifestó: “Hay que construir la paz y para construir la paz tenemos que enfrentar ese pasado que hemos vivido. El asunto ahora no es simplemente conocer los hechos, sino reconocer lo ocurrido. Esa es la esencia del cambio, reconocer y asumir la responsabilidad de lo ocurrido, no solo en Bojayá sino en todos los hechos del conflicto (…) entendemos además que hay otras responsabilidades aquí en juego y que se deben hacer  otros reconocimientos por parte de los paramilitares y también por parte del estado que tenemos que venir aquí a explicar por qué esta comunidad se encontraba en ese grado de desprotección”.

Después de este acto, que no tuvo presencia de medios de comunicación, pues querían dedicarlo de manera solemne a las víctimas, en rueda de prensa Delmiro, Leyner y Delis Palacios- representantes del Comité de Víctimas de Bojayá- catalogaron el encuentro como un avance hacia la verdad y la reconciliación, sin embargo pidieron nuevamente que se apliquen el conjunto de medidas de reparación del informe del Centro Nacional de Memoria Histórica “Bojayá: la guerra sin límites”; exigencias que fueron manifestadas desde 2010 y que según los representantes, aún no reciben respuestas concretas ni eficaces.

Entre éstas se destacan la identificación de los restos de las víctimas que fallecieron entre el 21 de abril y el 2 de mayo de 2002 -días de combates previos a la masacre- y la construcción de un panteón propio para su sepultura. Lugar que igualmente será una expresión de construcción de memoria.

También pidieron la atención médica y rehabilitación para los 110 lesionados sobrevivientes de la masacre. “Esas heridas sin sanar nos recuerdan todos los días lo que vivimos el 2 de mayo” expresó Leyner Palacios.

En clave de memoria pidieron establecer en Bellavista Viejo, donde aún permanece la capilla y las casas misioneras, un centro regional de memoria de las víctimas, para que se convierta en un escenario de reflexión, formación y divulgación de los hechos que contribuya a la construcción de una paz firme y duradera.

Además, exigieron que el reconocimiento de responsabilidades no se quede sólo en este acto público, pues debe ser acompañado de un acto de contrición por todas las vidas, sueños y esperanzas que no se han podido construir por causa del conflicto armado.

Lea aquí el comunicado completo

En el punto de justicia, Leyner Palacios manifestó “en materia de justicia Colombia tiene una institucionalidad que se encarga de ello, sin embargo, cuando en nuestro país se habla de justicia solo se piensa en la cárcel, los pueblos indígenas y afrocolombianos podemos aportar otro tipo de justicia que apunte más a la resocialización y la reconciliación”. 

Finalmente, el Comité de los Derechos de las Víctimas de Bojayá solicitó al Gobierno crear una comisión, presidida por el Ministerio del Interior y que cuente con el acompañamiento de la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, para cumplir estas exigencias y que hechos como los del 2 de mayo nunca vuelvan a suceder.

 


Bojayá, Comisionados, Derechos Humanos, justicia, Reparación, Víctimas

Nuevo lanzamiento: Aniquilar la diferencia

Nuevo lanzamiento: Aniquilar la diferencia

Autor

CNMH

Fotografía

Romel Rojas Rubio

Publicado

10 Dic 2015


Nuevo lanzamiento: Aniquilar la diferencia

Lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas en el marco del conflicto armado colombiano


  • Durante dos años el Centro Nacional de Memoria Histórica, CNMH, desarrolló esta investigación con el fin de avanzar en la comprensión de las violencias, afectaciones y resistencias experimentadas por las personas LGTB en el marco del conflicto armado en Colombia.
  • Según el Registro Único de Víctimas, en Colombia hay 1.462 víctimas LGTB. Sin embargo, las víctimas insisten que esa cifra alberga una alta tasa de subregistro.
  • El proceso de investigación se focalizó en cuatro departamentos del país: Antioquia, Bolívar, Cundinamarca y Nariño.
  • En el estudio participaron 63 víctimas del conflicto armado de los sectores sociales LGBT. Así mismo, se realizaron talleres colectivos de memoria en los cuales participaron alrededor de 100 personas.

En la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos, el Centro Nacional de Memoria Histórica presenta el informe ‘Aniquilar la diferencia’: Lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas en el marco del conflicto armado colombiano. La cita es el jueves 10 de diciembre a las 5:30 p.m. en el auditorio Rogelio Salmona del Centro Cultural Gabriel García Márquez, en Bogotá.

Aniquilar alude a desaparecer, a reducir a la nada, y eso es precisamente lo que ha sucedido con lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas en las zonas donde el conflicto armado ha estado presente. Son víctimas que han sufrido una eliminación material con los asesinatos selectivos y los desplazamientos forzados, y una eliminación simbólica ya que en muchos casos su única manera de sobrevivir es borrando totalmente su identidad sexual.

“Este es un informe de memoria histórica que muestra cómo ha habido y sigue habiendo algunas personas en los territorios que han sido atacadas, violentadas, desplazadas por su orientación sexual o su identidad de género. Una violencia que se ha ejercido contra personas por ser gays, por ser lesbianas, por esa diferencia que los actores armados identifican y que los convierten en foco de la guerra” expresa Nancy Prada, relatora del informe.

Aniquilar la diferencia, proyecto apoyado por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo (Usaid) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM),  es un reclamo de memoria para que la sociedad reconozca el sufrimiento de personas LGTB y sus afectaciones particulares en el marco del conflicto armado, pero es también una investigación que muestra la enorme fuerza de resistencia de las víctimas en muchos territorios, acciones de sobrevivencia, de supervivencia y transformación social.

A parte de cifras y estadísticas, el informe se compone de cuatro capítulos temáticos. El primero es de contexto; se presentan las condiciones que hicieron posible que esta violencia sucediera. El segundo analiza qué hicieron los actores armados, quiénes son las víctimas y cuáles son los repertorios de violencia utilizados. El tercero se pregunta por los impactos, daños y afectaciones de esos repertorios de violencia. Por último está el capítulo de las resistencias de las víctimas y un aparte de conclusiones y recomendaciones.

Aniquilar la diferencia se convierte entonces en una investigación necesaria para empezar a ver la dimensión amplia de las consecuencias de las violencias contra personas LGTB, para notar que sus efectos no han sido sólo individuales, sino colectivos y que impactan a las víctimas directas a sus familias, sus comunidades y a la sociedad en su conjunto.

Descargar resumen fotográfico del informe

 


Conflicto Armado, LGTB, Víctimas

Gobierno y Farc logran acuerdo sobre víctimas

Gobierno y Farc logran acuerdo sobre víctimas

Autor

Álvaro Villarraga

Fotografía

Oficina del Alto Comisionado para la Paz – República de Colombia

Publicado

15 Dic 2015


Gobierno y Farc logran acuerdo sobre víctimas


El Gobierno Nacional y las Farc han conseguido un nuevo acuerdo parcial, en este caso sobre el tema Víctimas de la agenda, de manera que solo resta conseguir otro acuerdo, el Fin del Conflicto, y luego proceder a la suscripción del Acuerdo General de Paz y someterlo a la refrendación que se convenga. Este acuerdo sobre víctimas cobra especial importancia por los diversos compromisos que contiene, todos ellos articulados en el denominado sistema de verdad, justicia, reparación de las víctimas y garantías de no repetición.

El contenido del acuerdo sobre Víctimas hace referencia al reconocimiento y el compromiso con sus derechos, con la no impunidad, con las formas de justicia transicional y las garantías de no repetición que sean compatibles con sus derechos. Incluye una comisión de búsqueda de las víctimas de desaparición forzada. Una circunscripción nueva en el ámbito de la justicia denominada Jurisdicción Especial de Paz al que habrán de concurrir responsables de graves violaciones desde todos los actores, armados y no armados, comprometidos en el conflicto; una fórmula de amnistía e indulto para exguerrilleros acogidos al acuerdo de paz, siempre y cuando no tengan responsabilidades con graves violaciones. 

El jefe de la delegación gubernamental, Humberto de La Calle declaró que con la consolidación de este nuevo acuerdo se evidencia que “la paz es posible” y que es la hora de creer en este proceso. Explicó que es la primera vez en el mundo que un acuerdo de paz entre un Estado y fuerzas insurgentes incluye compromisos mutuos de reconocimiento de responsabilidades y de reparación de las víctimas causadas. Sustentó que se trata de un acuerdo en justicia transicional genuino con los derechos de las víctimas y con la necesidad de la no impunidad, y que el Gobierno continuará con actuaciones en consecuencia a favor de las víctimas.

Por su parte, el jefe de la delegación de las Farc, “Iván Márquez”, expresó que los mecanismos de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición comprometen responsabilidades de todas las personas participantes y responsables en el conflicto. Destacó el enfoque de justicia restaurativa conseguido, la verdad como condición necesaria para conseguir la reconciliación y el que por primera vez en un acuerdo de paz, en Colombia, se crean mecanismos para que todas las víctimas puedan presentar acusaciones y esperar resultados en la justicia.

En lo referido a la verdad, el esclarecimiento y la memoria histórica, este acuerdo entrega al país importantes elementos: La contribución de la Comisión Histórica del Conflicto y las Víctimas, que entrega insumos de interpretación y discusión sobre el origen, dinámicas e impactos del conflicto armado de varias décadas sobre la sociedad. Propone la creación de una Comisión de la Verdad, la Convivencia y las Garantías de no repetición, que una vez definida su composición trabajará durante tres años para entregar un informe general y sus consiguientes recomendaciones, con apoyo en audiencias públicas y en la sistematización de una amplia información acopiada. Y todo el sistema de mecanismos judiciales, no judiciales y las medidas de reparación, está a la vez cruzado transversalmente con el compromiso de aporte a la verdad, en beneficio del propósito general de la paz y del logro de condiciones para la reconciliación.

Descargar acuerdo de víctimas – índice punto 5

Descargar acuerdo de víctimas –  punto 5

Informe de la Comision Histórica del Conflicto Víctimas – La Habana, febrero, 2015

Palabras de las víctimas

Publicado en Noticias CNMH



Acuerdo, Conflicto, Farc, Gobierno, Paz, Víctimas

Yo estuve en… El acto de reconocimiento de las Farc ante víctimas de Bojayá

Yo estuve en… El acto de reconocimiento de las Farc ante víctimas de Bojayá

Autor

Gonzalo Sánchez

Fotografía

elespectador.com

Publicado

28 Dic 2015


Yo estuve en… El acto de reconocimiento de las Farc ante víctimas de Bojayá

Gonzalo Sánchez fue uno de los pocos invitados a la ceremonia en la que el jefe guerrillero “Pastor Alape” se disculpó con los habitantes del pueblo chocoano por el cilindro bomba que acabó con la vida de 79 personas, en mayo de 2002.


Texto publicado en elespectador.com

El acuerdo sobre víctimas del Gobierno y las Farc, revelado el 15 de diciembre en La Habana, Cuba, deja ver no sólo que la paz está más cerca, sino también que las víctimas han logrado con su reclamo tener un lugar central dentro del proceso de paz en Colombia, y sobre todo que las negociaciones mismas han transformado a los protagonistas de la mesa.

Pero dicho consenso en torno al tema de las víctimas tiene su antesala en Bojayá, Chocó. En el antiguo pueblo de Bellavista, a orillas del río Atrato.

En Bellavista viejo, el 6 de diciembre, domingo, a un costado de la iglesia, bajo el sol y en sillas plásticas blancas, se ubicaron más de 600 víctimas de frente a una delegación de las Farc. Esperaban escuchar el reconocimiento de un crimen que los marcó para siempre, entre miradas fijas, con lágrimas algunos y en medio de la solemnidad, todos, observaban a la insurgencia dar la cara. Las víctimas habían ido a La Habana, ahora La Habana venía a las víctimas.

Las víctimas fueron llegando en lanchas a Bellavista, que hoy está prácticamente deshabitado, luego de que en 2002 las Farc lanzaran dos pipetas de gas en contra de los paramilitares que utilizaron a la población como escudo. Las pipetas, un arma prohibida y de difícil dirección, cayeron dentro de la iglesia, en la cual murieron aproximadamente 79 personas civiles y 100 más resultaron heridas. Los familiares de las personas muertas y los heridos fueron recuperándose poco a poco, con el transcurrir de los años.

Bojayá puso al descubierto todas las perversiones de la guerra. Mostró hasta dónde la confrontación invocada en defensa de las comunidades terminaba haciéndoles daño, destruyéndolas, provocándoles muerte, dolor, crueldad y desesperanza. Y precisamente todo el impacto de la guerra cayó sobre los más débiles: niños y ancianos. Con Bojayá, la guerra en Colombia se quedó sin argumentos.

Al mismo tiempo, Bojayá nos señaló que la masacre es una expresión de la violencia, pero no la única, y la violencia no se circunscribe sólo a una fecha, a un lugar o a unas víctimas. La responsabilidad por la masacre es distinta a la responsabilidad más general por la violencia en la región.

Desde el 18 de diciembre de 2014, luego de la primera visita de las víctimas de Bojayá a La Habana, ellas comenzaron un proceso y un trabajo de día a día basado en el reclamo de sus derechos, en la consulta a las comunidades de la región y en la posibilidad del perdón. De esta forma, desde Bojayá, nos ofrecieron a todos en Colombia una profunda lección de pedagogía social que potenció su significado en el contexto de las negociaciones.

La ceremonia del 6 de diciembre, con una obra de teatro juvenil y la voz de las víctimas, solemne y austera, enfrentó a la insurgencia a sus propias víctimas, y a las delegaciones de la comunidad afectada hasta hoy por la guerra, les permitió reclamar en su territorio explícitamente: nunca más aquí. La escena, en síntesis, permitió ver frente a frente el disminuido poder de un guerrero y el poder moral de una víctima.

Bojayá es un hito en la construcción de paz. Las víctimas lograron una aceptación de responsabilidad por parte de los perpetradores y en su propio pueblo, en el lugar del oprobio, las víctimas prepararon el escenario largamente. Con sentido de proceso, no de coyuntura. Con sentido de reconciliación, no de retaliación.

El modo como se estructuró y formalizó el encuentro del 6 de diciembre envió un mensaje profundo para los próximos actos de reconocimiento de responsabilidades que la territorialización de la convivencia seguirá demandando.

La comunidad de Bojayá les enseñó al país y a este proceso de paz que las tareas son de larga duración, en su gestación y en su continuidad. Que en actos de esta naturaleza no sólo la insurgencia (en este caso), o quien sea en otros, debe responder a las exigencias de las víctimas, sino que la reparación y la reconciliación sólo son posibles si hay respuesta efectiva a dichas exigencias, y no instrumentalización de sus expectativas.

Las víctimas de Bojayá nos mostraron lo que significa construir tejido de garantías para las comunidades y proyectaron tareas y exigencias concretas al Estado, a la insurgencia y a la sociedad.

Las víctimas nos están enseñando, y nos dicen hoy, después de Bojayá y del acuerdo de La Habana: la reconciliación es un acto que debe comprometer a todos para que la paz sea un proceso sin retorno.

Director del Centro Nacional de Memoria Histórica

 


Bojayá, Farc, Paz, Víctimas

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