Etiqueta: Víctimas

Los mártires de la guerra

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Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

06 Feb 2015


Los mártires de la guerra

El pasado martes, el Papa Francisco aprobó la beatificación del arzobispo Óscar Romero, reconociendo el martirio del religioso asesinado hace 35 años en el San Salvador, tras haber denunciado la violencia y torturas por parte del régimen militar que gobernaba entonces ese país. Un acontecimiento que nos hace recordar al padre Tiberio Fernández, otro mártir del conflicto en Colombia, asesinado hace más de dos décadas en Trujillo, Valle del Cauca.

La capilla del Hospital Divina Providencia de San Salvador era el lugar de oración y recogimiento del arzobispo Romero, paradójicamente, fue en este mismo lugar donde fue asesinado violentamente el 24 de marzo de 1980. Ese lunes, en medio de la celebración de la misa de las 6:15 p.m., Romero fue asesinado a tiros por orden del mayor Roberto D’Aubuisson, fundador del partido Alianza Republicana Nacionalista y quien lo acusaba públicamente de ser un agitador y subversivo.

Su crimen, sin embargo, solo se resolvería 31 años después del asesinato y el nombre de su homicida saldría a la luz: Marino Samayor Acosta. Un subsargento de la sección segunda de la extinta Guardia Nacional y miembro del equipo de seguridad del entonces presidente de El Salvador, el coronel Arturo Armando Molina. Posteriormente, ante la Comisión de la Verdad, se confirmaría que la orden para cometer el crimen vino del mayor D’Aubuisson.

Monseñor Romero fue una de las víctimas de los sectores ultraderechistas que promovían el lema: ´Haga patria, mate un cura´.

El asesinato de Óscar Romero y el reconocimiento a su lucha por los Derechos Humanos aún después de su muerte, nos hace recordar al padre Tiberio Fernández, torturado y asesinado el 17 de abril de 1990 en Trujillo. Un hombre considerado un gran líder comunitario y cuya memoria, después de 25 años de su muerte, sigue en el corazón de la comunidad del norte del Valle. Ésta continúa recordándolo y rindiéndole homenajes como el libro “Tiberio vive hoy. Testimonio de la vida de un mártir” un texto realizado por todos los habitantes de Trujillo y el cual, desde octubre de 2014, hace parte del registro Memoria del Mundo de América Latina y el Caribe de la UNESCO.

Hoy desde el CNMH queremos recordar a monseñor Óscar Romero y al padre Tiberio Fernández como hombres de fe, como personas valientes que dieron la vida por su comunidad, y quienes después de la muerte han dejado legados que siguen vigentes para no olvidar las atrocidades que han dejado la violencia y los conflictos en América Latina. Aprovechamos también para recordar a todas las comunidades de fe que han resistido en medio del conflicto.

 


Guerra, Iglesia, Testimonios, Víctimas

Acuerdos de la Verdad en Puerto Boyacá

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Autor

CNMH

Fotografía

Ricardo González

Publicado

10 Feb 2015


Acuerdos de la Verdad en Puerto Boyacá

Personas desmovilizadas y víctimas del Magdalena Medio podrán hacer contribuciones a la verdad en la sede de Acuerdos de la Verdad del Centro Nacional de Memoria Histórica


Con el fin de agilizar el proceso de recolección de aportes efectivos de contribución a la verdad por parte de personas desmovilizadas y de otras contribuciones por parte de otras personas, en la región del Magdalena Medio la (DAV) Dirección de Acuerdos de la Verdad del Centro Nacional de Memoria Histórica abrió la nueva sede regional de Puerto Boyacá, en reemplazo de la sede que funcionó hasta diciembre pasado en Puerto Berrío.

Así lo anunció el Director de Acuerdos de la Verdad, Álvaro Villarraga, quien reiteró que esta sede regional busca atender a las personas desmovilizadas cobijadas por la Ley 1424 de 2010 y recibir otras contribuciones de otros miembros de la sociedad colombiana.

Se espera que a esta sede regional acudan las personas desmovilizadas especialmente de las Autodefensas Campesinas de Puerto Boyacá, comandadas por Arnubio Triana, grupo que se desmovilizó en 2006. Pero también con cobertura de otros lugares como, Puerto Salgar (Cundinamarca), La Dorada (Caldas) y Puerto Triunfo (Antioquia), con presencia de personas desmovilizadas de otras estructuras, como de las Autodefensas Campesinas de Magdalena Medio y del Bloque Cundinamarca.

A la fecha, la DAV ha recibido alrededor de cinco mil relatos de personas desmovilizadas cobijadas por la Ley 1424 de 2010. Alrededor de 14 mil personas desmovilizadas, que firmaron Acuerdos de la Verdad con el gobierno, se consideran aptas para la realización de aportes efectivos para garantizar la verdad histórica del conflicto armado en temas como la conformación de los grupos paramilitares y su participación en ellos; así como los hechos y actuaciones que conozcan por haber pertenecido a esas organizaciones. Se trata de personas desmovilizadas que no están cubiertas por la Ley de Justicia y Paz y que están pendientes de resolver su situación jurídica.

Villarraga reiteró que este mecanismo de contribución a la verdad permitirá a las personas desmovilizadas obtener una certificación positiva, completar su proceso a la reintegración a la sociedad colombiana y gozar de la libertad a partir de sus aportaciones al esclarecimiento de graves violaciones a los derechos fundamentales. Así mismo, destacó la necesidad de recibir –además de las contribuciones de las personas desmovilizadas- las otras contribuciones de información que hagan distintos sectores de la sociedad, en especial de las víctimas.

Con los aportes a la verdad histórica, el CNMH elaborará una serie de informes que buscan dar cuenta de lo que fue la actuación de las distintas estructuras paramilitares, la violencia, las violaciones a los derechos humanos y las circunstancias que necesitan conocer las víctimas y la sociedad colombiana en general.

Ver los informes de la DAV >>

Ver multimedia de los 6 pasos para la contribución a la verdad >>

 


Acuerdos a la verdad, Desmovilización, Puerto Boyacá, Víctimas

“Si la memoria no me falla”

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

Álvaro Cardona para el CNMH

Publicado

12 Feb 2015


“Si la memoria no me falla”

La toma

Eran las seis de la tarde de un viernes cualquiera del año 2000 en uno de los miles de pueblos que tiene Colombia y María Londoño*, con los bolsillos llenos de dulces, corría desesperadamente por el monte esperando sobrevivir. Ya no había opción para mirar atrás…

Cualquiera que tenga la firme intención de robar un banco, llevaría sus bolsillos llenos de monedas y billetes, ella iba cargada de dulces. Dulces que tomó de un puesto callejero de alimentos que un vendedor abandonó al ver a más de 50 uniformados de la guerrilla. Con 13 años de edad y ocho meses de ellos en el grupo armado, María participaba ese día por primera vez en una toma guerrillera. El Frente de la guerrilla al que pertenecía había decidido robar un banco, sin embargo, fueron atacados por el Ejército impidiendo el inesperado atraco. A María solo que quedó una alternativa: correr.

“Si no fuera por ese momento crucial de mi vida, yo creo que nunca me hubiese podido salir de la guerrilla”, recuerda María, quien hoy tiene 27 años, estudia Derecho y sueña con defender los derechos de los niños vinculados indiscriminadamente a la guerra.


Para el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, de 1999 a 2014 se han registrado 5964 casos de niños y niñas desvinculados de algún grupo armado, de los cuales el 28,47% han sido niñas.  


“Si me preguntas ¿qué pasó?, te voy a decir que no sé”, dice María. Después del maratónico escape despertó debajo de un árbol de café, pero todo era silencio, se encontraba sola y sin saber a dónde ir. Recordó una técnica que le enseñaron en la guerrilla en este tipo de circunstancias y empezó a hacer sonidos con la boca para ver si había algún compañero a su alrededor. Así logró encontrarse con otro miembro del Frente, otra niña de quince años, y juntas caminaron hasta que cayó el sol. Pasaron la noche en medio de las montañas cerca de un río que no se atrevieron a cruzar, ya sin el sol era difícil descifrar con qué se podrían encontrar. 

A la mañana siguiente, un cólico intenso despertó a María, lo único que había recibido su estómago en dos días había sido un manojo de dulces acompañados del agrio sabor de la adrenalina producida al escapar del enfrentamiento con el Ejército. Pero debían continuar. La luz del día les indicó el camino y lograron encontrar una finca a la cual ingresaron para robar ropa de civil y cambiarse. Era una paradoja, venían de asaltar un banco pero sólo contaban con un puñado de dulces y mil quinientos pesos que la joven acompañante de María había logrado tomar en el centro financiero.

“Aún me considero una niña” dice, a pesar de que le robaron su niñez a los 12 años. Sufría constantemente el abuso sexual y psicológico por parte de su padrastro. Debía ser la “madre” de sus seis hermanos y soportar la indiferencia que a diario su mamá imponía ante ella. Sin acceso a educación, cada mañana veía más lejana la posibilidad de lograr cambios en su vida. En su cabeza también rondaban las palabras que le gritaba su mamá cada vez que la agredía: “Si a los 16 no consigues marido te me largas, yo no te voy a mantener”, recuerda.

La única autoridad que conoció en esa época fue la guerrilla. El grupo pasaba constantemente cerca al “cambuche” de cartón, tejas y barro donde vivía. Sin esperarlo, generó un vínculo con ellos y prefirió caminar entre armas que soportar más abusos dentro de su familia. Se unió a ellos.

A pesar de su corta edad, María sabía cocinar, cortar madera, caminar largas horas y defenderse sola. “Yo quería ser una guerrera”, dice, ya nadie más iba a volver a sobrepasarse con ella. Era la menor dentro de este grupo armado, pero allí todos eran iguales, y cada quien luchaba por sobrevivir.

Para José Luis Campo, Coordinador y representante legal de BENPOSTA, una institución que trabaja en diferentes zonas del país con los niños, niñas y jóvenes que afrontan situaciones de riesgo con ocasión del conflicto armado, uno de los principales factores de riesgo que existen para los menores de edad en Colombia con respecto a la vinculación de grupos armados, es “el abandono estatal”. Por su parte, Linda Lorena Sánchez, investigadora del Centro Nacional de Memoria Histórica considera que “actualmente es un reto establecer los motivos por los cuales los niños y niñas siguen siendo vinculados al conflicto armado, ya que hay casos registrados de niños escolarizados y con acceso a oferta institucional que son utilizados en la guerra, en la que ellos expresan su deseo de vincularse a un grupo armado, no necesariamente en los territorios más vulnerables o con menos oferta institucional son los niños que se van a la guerra”.    

Luego de escapar del combate con el Ejército, María pasó por varios pueblos y logró llegar hasta donde su padre, un campesino conservador y trabajador que sorprendentemente después de abandonarla, optó por ayudarla, y ella entonces decidió contarle su experiencia. Todo parecía haber mejorado, pero días después su padre salió unos minutos de la casa, argumentando que iba a conseguir unas cosas para irse de viaje con ella a Cartagena. Cuando regresó, no venía solo, estaba con el Ejército, y la obligó a entregarse. Un golpe más de la vida.

“De la tragedia a la esperanza: el otro proceso de mi vida”  

Ya en el batallón fue llevada a Medicina Legal y aquí empieza una serie de exámenes e interrogatorios para determinar si en realidad era una menor de edad. María no volvería a frecuentar el monte y ahora debería vivir en Bogotá, en casas juveniles y hogares de paso. Sus quince años los cumple en un centro correccional de menores, luego, con la ayuda de su tutora llega a BENPOSTA, donde, según ella, pasa los mejores años de su vida.

Ha pasado más de una década y ahora María es una estudiante destacada en su universidad. Vive sola y en su mente sigue presente trabajar sin descanso por la defensa de los derechos de los niños, “todo el tema del posconflicto –dice- es algo que voy a empezar a trabajar, todos esos procesos de desvinculación que yo viví, lo que hacen es traumatizarlo a uno, y hay muchas fallas”.

Hoy, día en el que se conmemora a nivel mundial el aniversario de la firma del protocolo de la Convención sobre los Derechos del Niño que prohíbe el uso de niños, niñas y adolescentes en los conflictos armados -conocido también como “El Día de las Manos Rojas”- desde el CNMH consideramos importante unir esfuerzos para prevenir el reclutamiento ilícito, vinculación y utilización de niños, niñas y adolescentes a los grupos armados. Una tarea que de nuestra parte va avanzando con una investigación, cuyo objetivo es contribuir al esclarecimiento histórico de las diferentes modalidades, particularidades y continuidades a nivel nacional de las prácticas de reclutamiento ilícito, utilización y vinculación menores de edad a grupos armados.

*Nombre cambiado por razones de seguridad.

Escuche entrevista con *María Londoño:



ICBF, Memoria, Niños y Niñas, Víctimas

Víctimas y lideresas

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Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

08 Mar 2015


Víctimas y lideresas

Hoy se conmemora el Día Internacional de la Mujer y desde el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) queremos destacar el importante rol que ellas han cumplido en los procesos de memoria y resistencia de diferentes regiones del país.


“El 8 de marzo es una fecha para reflexionar sobre el trato que les estamos dando a niñas, jóvenes y mujeres en Colombia, tanto en escenarios de conflicto armado como en la vida cotidiana. Pues aun hoy, de manera muy sutil, hay una desvalorización de lo femenino y existe una brecha que debemos cerrar”.
 
Con estas palabras María Emma Wills, única mujer que hizo parte de la Comisión Histórica del Conflicto, destaca la importancia de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.
Con estas palabras María Emma Wills, única mujer que hizo parte de la Comisión Histórica del Conflicto, destaca la importancia de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.

Una fecha en la que debemos recordar que son ellas quienes han sufrido el impacto más fuerte de las acciones armadas, teniendo que enfrentar muchas situaciones dolorosas como enterrar a sus hijos, sacar los cadáveres de sus esposos de los ríos y buscar en fosas los restos de sus familiares. 

 
“Cuando se fueron esos hombres macabros después de la masacre, tuvimos la fortaleza de recoger a los hombres del río… Nosotros como mujeres valientes hicimos un proceso silencioso, pero a la vez un proceso de esperanza”.
 
Testimonio tomado del taller de Memoria Histórica en Cúcuta, 2011.
 
Testimonio tomado del taller de Memoria Histórica en Cúcuta, 2011.

 

Y a pesar de tanto sufrimiento, son estas mismas mujeres las que han elaborado diferentes procesos de memoria histórica para visibilizar la violencia, los daños causados y sus particulares formas de resistencia. “Como lo hemos mostrado en muchos informes, las mujeres han sido víctimas pero también lideresas. Han transitado en medio de la guerra y han transformado su realidad circundante” destaca María Emma Wills. Un liderazgo que merece todas las garantías por parte de la sociedad y, especialmente, del Estado.

 
“La vida se partió en dos: yo soy una Margarita antes y otra Margarita después (…) Pero que ese rompimiento sea para trazar unas líneas de trabajo, que no sea para quedar estancado”. (*Informe Mujeres que hacen historia)
 
Tomado del informe Mujeres que hacen historia. Tierra, cuerpo y política en el Caribe Colombiano.
 
Tomado del informe Mujeres que hacen historia. Tierra, cuerpo y política en el Caribe Colombiano.
 

Actualmente, desde el CNMH adelantamos un informe nacional sobre violencia sexual en el conflicto armado. Un esfuerzo que permitirá construir memoria e identificar los factores sociales, económicos y culturales que le dieron origen a este tipo violencia. “La construcción del informe, cuya publicación se proyecta para junio de 2016, incluye un proceso de concertación con organizaciones de víctimas y de mujeres, sistematización de bases de datos sobre violencia sexual en el marco del conflicto armado, entrevistas en profundidad y talleres de memoria histórica con mujeres víctimas de violencia sexual” resalta Nancy Prada, directora del enfoque de género del CNMH

Además, reconociendo la importancia de su testimonio, desde el CNMH hemos construido líneas de trabajo para que todos los procesos de las diferentes áreas de trabajo incluyan la participación efectiva de mujeres, incluyendo también a aquellas víctimas mujeres que se reconocen lesbianas, bisexuales o transgeneristas. 

 
“La organización es lo que fortalece a las mujeres, la posibilidad de conocer a otras mujeres y trabajar juntas”. (Informe Mujeres y Guerra)
 
Testimonio del informe Mujeres y guerra. Víctimas y resistentes en el Caribe colombiano.
Testimonio del informe Mujeres y guerra. Víctimas y resistentes en el Caribe colombiano.

 

Según cifras del Registro Único de Víctimas (RUV), al 31 de marzo de 2013 se estima que 2.420.887 mujeres han sido víctimas de desplazamiento forzado, 1.431 de violencia sexual, 2.601 de desaparición forzada, 12.624 de homicidio, 592 de minas antipersonal, 1.697 de reclutamiento ilícito y 5.873 de secuestro.

Hoy hacemos un homenaje a Yolanda Izquierdo y su lucha por volver a su tierra, a Magola Gómez y su pasión por la política, a Soraya Bayuelo y su entusiasmo inagotable, a la lucha de la hermana Maritze desde Trujillo, a la periodista Silvia Duzán a quien conmemoramos hace poco por los 25 años de su asesinato, y a Jineth Bedoya por su trabajo para detener la violencia contra la mujer. También reconocemos la invaluable labor de las Madres de la Candelaria, las memorias orales de las cantadoras de alabaos de Bojayá y la fuerza infinita de las madres de Soacha. En general, este 8 de marzo recordamos a todas esas mujeres que han luchado para que la barbarie que sufrieron, nunca se repita.

Especial Conmemora Radio – Mujeres en el conflicto

 

Documental recomendado: Mujeres tras las huellas de la memoria.

Documental basado en el informe El Placer. Mujeres, coca y guerra en el Bajo Putumayo.

Publicado en Noticias CNMH



Conmemora Radio, Documental, Lideresas, Víctimas

La memoria y la verdad necesarias para la reparación a las víctimas

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

19 Mar 2015


La memoria y la verdad necesarias para la reparación a las víctimas

CNMH participó en la Cátedra Europa con la ponencia “Memoria en contextos de justicia transicional”

La memoria es un recurso transformador de la sociedad, que tiene la aspiración de resignificar algunos hechos violentos y entender la verdad como una forma de reparación a las víctimas del conflicto.

Así lo consideró el coordinador regional de Atlántico de Acuerdos de la Verdad del Centro Nacional de Memoria Histórica, Rodrigo Triana, durante su intervención en la XVIII Cátedra Europa de la Universidad del Norte con la ponencia “memoria en contextos de justicia transicional”.

Triana destacó que los procesos no judiciales de construcción de la verdad deben ser entendidos como una necesidad urgente para la reparación integral a las víctimas.

En las instalaciones de la Universidad del Norte, el coordinador de la sede regional Atlántico de la DAV aseguró que este proceso, gracias a la construcción del mecanismo no judicial de contribución a la verdad, irá más allá de los relatos de las personas desmovilizadas que firmaron los Acuerdos de la Verdad con un proceso de aportes voluntarios que harán énfasis en algunas zonas del país con más alto nivel de victimización.

“Debemos preguntarnos cómo vamos a realizar los informes, quiénes son las personas que deben participar en las contribuciones voluntarias porque no podemos quedarnos solo con la información de quienes han pertenecido a los grupos paramilitares”.

La Cátedra Europa se desarrollará hasta el próximo sábado 21 de marzo y cuenta con la participación de 252 conferencistas internacionales y nacionales de 19 países, que este año destacaron los temas de paz, reconciliación y reparación a las víctimas del conflicto.

 


Memoria, Reparación, Verdad, Víctimas

Una madre nunca siente miedo

Noticia

Autor

Harold García para el CNMH

Fotografía

Harold García para el CNMH

Publicado

20 Mar 2015


Una madre nunca siente miedo

El 6 de marzo se conmemoró la VII versión del Día Nacional de Crímenes de Estado. Víctimas de desaparición forzada, crímenes extrajudiciales y más, estuvieron en el parque Santander de Bogotá compartiendo sus historias.

La primera vez que vi a Doris Tejada, el año pasado, en un evento con las Madres de Soacha, estaba triste: Óscar Alexander Morales, su hijo menor, desapareció en 2007 y luego fue presentado en Copey, Cesar, como guerrillero muerto en combate en 2011. Su piel morena presentaba algunas arrugas, no por vejez, por el cansancio de la lucha por sacar el caso de su hijo de la justicia penal militar y llevarlo a la justicia ordinaria. El peso de la angustia y la indiferencia se reflejaba en la profundidad de su mirada. Recuerdo que llorando me contó su dolor.

El 6 de marzo me volví a encontrar con ella en la conmemoración del Día Nacional de las Víctimas de Crímenes de Estado en el parque Santander de Bogotá. Estaba alegre, llevaba aretes grandes y el pelo recogido que le dejaba ver a plenitud su rostro.  Al verme no dudo en abrazarme.

–Me alegra verla sonreír–, le dije.

–Es que por fin logré que llevaran mi caso a la justicia ordinaria–, me dijo con una enorme felicidad.

Su hijo salió en diciembre de 2007 a buscar trabajo y nunca más regreso. En 2010, después de que los medios de comunicación sacaran a la luz pública las ejecuciones extrajudiciales cometidas por algunos integrantes del Ejército, Doris había decidido dar a conocer su caso a las autoridades de Fusagasugá. Ella no es de Soacha, pero este grupo de mujeres que estaban pasando por lo mismo, no dudaron en aceptarla y apropiar como suyo el caso de Óscar Alexander. 

Jaqueline Castillo, perteneciente a las Madres de Soacha, junto con otras mujeres de otras organizaciones, programaron una peregrinación el 7 de noviembre de 2014 desde Bogotá a Copey, para reclamar los restos de Oscar y darle la sagrada sepultura.

Viajaron por horas hasta llegar a un potrero “donde podrían haber otras 50 personas enterradas”, según los habitantes de la región. Lo que tendría que ser visto con estupor y melancolía, se convirtió para Doris en la única forma directa, después de 7 años, de volver a sentir a su hijo cerca. A pesar de que todo era penumbra, ese día el arcoíris se postró sobre ese potrero para encontrar a Óscar Alexander.

En enero su caso fue llevado de la justicia militar a la ordinaria. Doris caminó y visibilizó su historia en todos los lugares que le abrieron puertas, nunca sintió miedo, nunca dejó de creer en su hijo. “Esto es maravilloso”, me dijo con una enorme sonrisa.

Aun nadie le ha pedido perdón a Doris por lo que sucedió con su hijo. Ella desde el fondo de su corazón y con humildad, sabe que todo ser humano puede hacer un gesto de grandeza y perdonar. “Es necesario reconocer las responsabilidades, mostrarle respeto a las víctimas”, dijo el senador Iván Cepeda quien se encontraba esa tarde en la conmemoración. “Así, que en un caso tan emblemático como el de las madres de Soacha y tantas otras madres que perdieron sus hijos en ese horrible episodio de los falsos positivos, tiene que haber un reconocimiento de responsabilidad”, complementó Cepeda.

La música, performances, pancartas y fotografías de los seres queridos acompañaron la conmemoración durante todo el día, estuvieron a la vista de los transeúntes de la ciudad, quienes observaron estos hechos para que nunca más se vuelvan a repetir.

 


Desaparición Forzada, Madres de Soacha, Víctimas

Así se vivirá el 9 de Abril en el CNMH

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Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

03 Abr 2015


Así se vivirá el 9 de Abril en el CNMH

Con el lanzamiento público en Bogotá del predio en el que se construirá el Museo Nacional de la Memoria, el evento “Territorio como víctima, lugar para la materialización de la paz” con comunidades indígenas en la Sierra Nevada de Santa Marta, la marcha por las víctimas del conflicto armado y la visita al Congreso, desde el CNMH conmemoramos el Día Nacional de la Solidaridad con las Víctimas.


La jornada iniciará a las 9:00 a.m. con la ceremonia inaugural del lote donde se construirá el Museo Nacional de la Memoria en la Avenida Calle 26 con Calle 34 y desde allí se unirá a la marcha anual en solidaridad con las víctimas que ha dejado el conflicto armado en Colombia. Alterno a esta actividad, en la Sierra Nevada de Santa Marta, estaremos iniciando el encuentro indígena para reflexionar sobre el territorio como víctima y lugar para la materialización de la paz.

Además de las actividades con participación directa del CNMH, el país conmemora el 9 de abril así:

  • Arauca: Conmemoración del 9 de abril resaltando la participación de víctimas de minas antipersonal.
  • Bogotá: Proyección del documental “No hubo tiempo para la tristeza” en el Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos. 4:00 p.m. en el Aula Máxima Universidad Jorge Tadeo Lozano (Carrera 4 No. 22-61).
  • San Luis de Palenque: Reunión, misa, marcha y siembra árboles por la memoria de las víctimas del conflicto.
  • Nariño: Foro “Por la paz y el cese al fuego bilateral”. Miércoles 8 de abril a partir de las 10 am en el Auditorio Luis Santander Benavides de la Universidad de Nariño
  • Medellín: A partir de las 9 de la mañana iniciará la marcha-carnaval por la paz desde la Universidad de Antioquia hasta el Parque de las Luces, frente al Centro Administrativo La Alpujarra, donde se realizará un concierto por la paz.
  • Santa Rosa, Bolívar: Marcha contra la siembra de minas antipersonal.
  • Ibagué: Concierto por la vida con La coral Ciudad Musical, Patrimonio Cultural del Tolima, le canta a la vida el 9 de Abril desde las 8:00 de la noche.
  • Barrancabermeja: Movilización por las víctimas y por la paz en Barrancabermeja convocada por la Unidad de Reparación de Víctimas.
  • Foro Internacional de Víctimas del Exilio: Hangout abierto a todo público, con testimonios y tertulias sobre algunos temas puntuales.
 


9 de Abril, Conmemoración, Memoria, Víctimas

Remángate por las víctimas de las minas antipersonal

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Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

04 Abr 2015


Remángate por las víctimas de las minas antipersonal

Hay 8.857 colombianos que su vida es particularmente difícil: su incansable andar de aquí para allá, en un país donde 447 municipios están sembrado con minas antipersonal a causa del conflicto armado, los dejó trepados sobre prótesis porque perdieron sus piernas por esta arma prohibida por el Derecho Internacional Humanitario.     


“Yo vivo muriéndome,” relató un campesino de 50 años en el informe “¡Basta Ya!: Colombia memorias de guerra y dignidad” del Centro Nacional de Memoria Histórica, quién contó que perdió una pierna y casi toda la visión cuando pisó una mina. “Ahora vivo de limosnas y de los hijos que me dan comida”.


Según este mismo informe, el uso de minas antipersonal se convirtió en la táctica militar de las Farc para compensar la pérdida de la iniciativa militar a partir del 2000, y para contener eficazmente el avance paramilitar. El periodo entre 1996 a 2005 fue el más crítico: un civil o un militar cayeron cada día en una mina antipersonal.

Este 4 de abril se celebra a nivel mundial el “Día Internacional para la Sensibilización por las Víctimas de las Minas Antipersonal”, una campaña que invita a remangarse los pantalones como apoyo a quienes han sufrido esta grave herida de guerra: “es sembrar conciencia y no sembrar minas”, explica Juan Pablo Salazar creador de la iniciativa y director de la Fundación Arcángeles; sensibilizar sobre el peligro que representan las minas antipersonal y los remanentes explosivos de guerra, y hacer conciencia sobre las labores de asistencia relacionadas con esta problemática.

Esta conmemoración cobra mayor relevancia en Colombia, al acordarse el pasado 8 de marzo en los diálogos de paz entre el Gobierno y las Farc, el proceso de desactivación y erradicación de las minas antipersonal instaladas por este grupo armado en el país. Una tarea que llevará varias décadas, y que para lo transcurrido del 2015, según la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal, ha dejado 37 heridos y tres muertos.

Remángate nació en 2011, en Colombia, liderada por la Fundación Arcángeles “aunque en los años 2005 y 2006 fuimos el país con mayor número de víctimas en el mundo, y en los últimos años hemos ocupado el segundo o el tercer lugar, no todos hemos tomado consciencia sobre esta problemática en el país”, dice María Elisa Pinto, directora Ejecutiva de la Fundación Prologar, quien en conjunto con el CNMH está elaborando el primer informe nacional de memoria histórica sobre minas antipersonal y remanentes explosivos de guerra en el conflicto armado colombiano.

Esta campaña ha sido tan exitosa que trascendió a nivel mundial y varios líderes, incluyendo el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, se remangaron el 4 de abril de 2014 para mostrar su solidaridad con las víctimas, complementa María Elisa.

Para este año la campaña continua sembrando conciencia, invitando a que todos los colombianos desde su cotidianidad hoy se remanguen la bota del pantalón. De igual manera el 12 de abril en Bogotá se llevará a cabo la carrera “Presta tu Pierna”, una actividad deportiva que invita a correr contra las minas antipersonal en un recorrido de más de 10.000 metros, para recordar a las 11.081 víctimas de estos artefactos.

Te invitamos a remangarte una bota del pantalón como reconocimiento y apoyo a los colombianos, familias y comunidades víctimas de este flagelo.
 


Memoria, Minas Antipersonales, Víctimas

Hangout con el Foro Internacional de Víctimas

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

05 Abr 2015


Hangout con el Foro Internacional de Víctimas

Este 9 de abril, el Foro Internacional de Víctimas, aporte desde el exilio y la migración colombiana al proceso de negociación de La Habana, convoca a todas las víctimas del conflicto colombiano en el exilio a participar del Hangout Tertuliando por la conmemoración del día nacional de la memoria y la solidaridad con las víctimas.  

Desde el exterior, esta tertulia busca generar conciencia sobre el rol de las víctimas en el proceso de paz entre el Gobierno y las Farc, los retos de Ley de Víctimas para refugiados y exiliados y la construcción de la memoria histórica del exilio colombiano. Entre los ponentes podrán escuchar a Imelda Daza, sobreviviente del genocidio de la Unión Patriótica y exiliada política en Suecia hace más de 20 años, así como a José Antequera, activista por los derechos de las víctimas y la construcción de la memoria histórica en Colombia.

A partir de las 7:00 a.m., hora colombiana, y 2:00 p.m., hora de España, se realizará la transmisión en directo de esta iniciativa. Todos los detalles en el siguiente enlace: Tertuliando por la por la conmemoración del día nacional de la memoria y la solidaridad con las víctimas. 

 


Exilio, Foro, internacional, Víctimas

Indígenas se reúnen en la Sierra Nevada por sus víctimas y la memoria

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Autor

CNMH

Fotografía

Rommel Rojas Rubio.

Publicado

06 Abr 2015


Indígenas se reúnen en la Sierra Nevada por sus víctimas y la memoria

¿Pueden ser considerados los territorios de comunidades étnicas del país como víctimas del conflicto armado? ¿Pueden ser estas mismas tierras, en las que se han asesinado y desaparecido a miles de personas, lugares para la construcción de paz?.


Estas son algunas de las preguntas que trataremos de responder el próximo 9 de abril, Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas, durante el encuentro con diferentes comunidades indígenas del país en Gotzheyii, resguardo del pueblo wiwa en Santa Marta.

¿De dónde surge la idea del territorio como víctima?

Desde agosto del año anterior, la comunidad wiwa asentada en la cuenca del río Guachaca, Magdalena, empezó a reconstruir su ruama shama (memoria histórica). Se preguntaron sobre los orígenes del conflicto armado, las víctimas y los victimarios, y también se cuestionaron por la memoria espiritual de sus territorios sagrados, esas tierras que la violencia cambió para siempre. “El conflicto armado ha violado, maltratado y asesinado a nuestros territorios sagrados. Por esta violencia nuestros padres espirituales que viven en el agua, los árboles, las plantas y las piedras ya se sienten muy poco”, dice Yeismith Armenta Amay, quien coordinael proceso de memoria histórica de esta comunidad indígena.

Allí surge la idea de pensar y reflexionar, en perspectiva de memoria, sobre el territorio como víctima y desde el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) se extiende la invitación a otras comunidades indígenas del país para conocer sus aportes a este proceso. Representantes de los pueblos wiwa, awá, wayuu, chimila, nasa y emberá aceptaron este llamado y el próximo 9 de abril se reunirán en la Sierra Nevada de Santa Marta para compartir sus experiencias sobre la reconstrucción de memoria histórica desde el territorio.

El encuentro, que se realizará durante el 9 y 10 de abril, se dividirá en varios momentos. El jueves iniciará con un recorrido por algunos sitios sagrados de la comunidad wiwa y posteriormente se realizará un conversatorio acerca de las afectaciones al territorio por el conflicto armado y cómo las comunidades han resistido. La mañana siguiente empezará con el panel acerca del territorio como víctima y lugar para la materialización de la paz y, finalmente, los invitados realizarán una propuesta de paz conjunta. “Solo cuando logremos que haya respeto por la vida, la educación, la salud, las tradiciones y la libre movilidad por nuestros territorios, tendremos paz” dice José Gilberto García, uno de los indígenas awa que viajará desde Putumayo para participar en el encuentro.

“Desde el CNMH hemos estado muy pendientes de la memoria indígena y este encuentro nos dará fuertes bases para concepciones diferenciales para reparación colectiva y reconstrucción de las memorias”, destaca Patrick Morales de enfoque étnico del CNMH. Generar procesos de reparación y escenarios territoriales de paz y dar luces a cada comunidad de cómo seguir con el trabajo de reconstrucción de memoria histórica, son algunos de los logros que se quieren alcanzar en el encuentro.

El Día de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas representa una oportunidad única para enviar un mensaje al país que busca poner punto final a su prolongado conflicto. Por eso este 9 de abril continuamos aportando a la búsqueda de la verdad y a la reparación integral de las víctimas del conflicto, y los invitamos a participar de las diferentes actividades que se realizan por todo el país.

Conozcan la agenda de actividades del 9 de abril.

 


Memoria, Pueblos Indígenas, Sierra Nevada, Víctimas

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