Etiqueta: Medellín

Medellín ¡Basta ya! finaliza su primera fase

Medellín ¡Basta ya! finaliza su primera fase

Autor

Sandra Riveros, periodista del CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

12 Feb 2016


Medellín ¡Basta ya! finaliza su primera fase

Desde julio de 2015 se viene trabajando en el informe investigativo “Medellín ¡Basta ya!” el cual involucra a la población del territorio urbano como muestra de que la ciudad no está exenta de la guerra. Otro objetivo de este trabajo es que el reconocimiento y la construcción de memoria a través de diferentes narrativas y relatos permitan garantizar la no repetición de la violencia.


Teniendo en cuenta los avances que de la primera fase de investigación del proyecto, que finalizó en diciembre de 2015, lo que viene para 2016 es la sistematización, codificación, análisis y consolidación de la información que se recogió.

Camila Medina, directora de Construcción de la Memoria Histórica del CNMH, hace un balance positivo del desarrollo de “Medellín ¡Basta ya!” en cuanto a la recepción de la población desde su lanzamiento. “Lo que tuvimos el año pasado fue una acogida muy grande de distintos sectores y actores de la ciudad, reaccionando y participando activamente en los talleres de memoria, en los espacios convocados y en los diálogos ciudadanos”.

Gracias al interés de las organizaciones de víctimas y sociales, la Alcaldía de Medellín, Corporación Región y el Centro Nacional de Memoria Histórica, empezó la reconstrucción de la memoria histórica en la ciudad.

Y es que Medellín ha sufrido las consecuencias de la violencia por parte de diferentes actores armados y a través de este informe se podrá reconocer que no solo el territorio rural ha sido afectado por el conflicto, sino que la ciudad también ha sido víctima de actos violentos, un aporte significativo para la reparación integral, la justicia y las garantías de no repetición.

En esta primera fase se realizaron 20 talleres de memoria con diferentes poblaciones (víctimas, funcionarios públicos, maestros, periodistas, adultos, jóvenes) en los que se pudo establecer los imaginarios y los lugares de miedo reconocidos por ellos como espacios significativos por estar marcados con hechos de violencia. Asimismo, se realizaron 13 grupos focales dirigidos a sectores más específicos de la población como sindicalistas, grupos de derechos humanos, de la rama judicial, entidades y personas relacionadas con el desarrollo de políticas públicas, víctimas de secuestro, personas desmovilizadas, Ejército, Policía, entre otros.

Desde el lanzamiento del proyecto en julio de 2015 en el Museo Casa de la Memoria en Medellín, el proceso de investigación ha tenido importantes avances.

  • En primer lugar, se ha hecho la revisión del estado y la viabilidad de las fuentes bibliográficas y se han buscado nuevas fuentes importantes para la consolidación de los datos de la investigación. Entre ellas hay algunas versiones libres de jefes paramilitares, versiones y archivos de fuentes organizacionales y sociales.
  • En segundo lugar, se trabajó en una tarea que se había planteado sobre la construcción y revisión de los archivos de prensa. Se pudo consolidar una base de prensa de 2.048 registros de diferentes medios periodísticos.  Con el fin de dar cuenta de los artículos, cubrimientos e historias que han hecho los medios de comunicación en cuanto a los actos violentos ocurridos en Medellín entre 1980 y 2013.
  • Por último, se avanzó en el trabajo de campo en Medellín, que consistió en hacer las preguntas de qué pasó, cómo pasó, por qué pasó y cuándo pasó a diferentes grupos sociales con el fin de recoger los hechos más significativos.

Paralelo a ello y como parte de la estrategia comunicativa y de divulgación, se realizaron también diálogos ciudadanos que consistieron en 15 conversatorios dirigidos a la sociedad en los que se pudiera evidenciar de qué manera los ha marcado la violencia y poder hacer un recorrido por toda la ciudad identificando estas situaciones.

También se ideó una estrategia para que los ciudadanos pudieran contar sus historias de hechos específicos por medio de cartas que hacían llegar en físico o a través de una aplicación creada en el sitio web del ¡Basta Ya! Gracias a esto se logró recoger alrededor de 350 cartas.

Además, bajo la dirección de Natalia Botero, experta en álbumes de memoria, se realizó la construcción de relatos por medio de dibujos fotográficos que permitieron innovar en la manera en la que se cuentan las experiencias de violencia.

Otro evento importante de participación y divulgación del proyecto fue la realización de talleres de stop motion con jóvenes estudiantes. Allí los jóvenes pudieron contar desde su perspectiva, a través de videos, temas de violencia que identificaron en la ciudad.

Camila Medina afirma que es muy importante continuar con el convenio interadministrativo que se estableció con la Alcaldía de Medellín, Corporación Región y el Ministerio del Interior para el desarrollo de este proyecto, además de contar con el apoyo del Museo Casa de la Memoria de Medellín que es la casa del ¡Basta Ya!

Dentro de la segunda etapa que inició este 2016 se profundizará más en los casos que la ciudad ha identificado y reconocido como hechos y lugares emblemáticos marcados por la violencia. Es el caso de las bombas de La Macarena, del Parque Lleras, los asesinatos a líderes políticos, el asesinato de Héctor Abad Gómez, entre otros que destaca Marta Villa, coordinadora general del proyecto y directora de la Corporación Región.

Se espera que el consolidado final de toda la investigación se entregue en el último trimestre del presente año y la publicación del informe se haga pública en 2017.

 


ciudad, Medellín, Memoria, reconstrucción, Violencia

Reparación colectiva a Mesa Diversa de Comuna 8 de Medellín

Reparación colectiva a Mesa Diversa de Comuna 8 de Medellín

Autor

Laura Angélica Cerón
Periodista del CNMH

Fotografía

Mesa Diversa de Comuna 8

Publicado

19 Feb 2016


Reparación colectiva a Mesa Diversa de Comuna 8 de Medellín

La Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas incluyó en el Registro Único de Víctimas a este colectivo el pasado 25 de enero. Este sería el primer caso en Colombia en el que una comunidad LGBTI es reconocida ante el Estado como víctima del conflicto armado.


En el documento, la Unidad de Víctimas recopiló las declaraciones hechas por líderes de la Mesa ante la Defensoría del pueblo en Medellín y reconoció la violación de derechos que sufrieron tanto los integrantes del grupo como la organización desde 2010. El derecho a la seguridad, al ambiente sano, a la libre asociación y a la autonomía organizativa fueron unos de ellos. Tras la resolución dada por la Unidad fueron notificados los miembros de la mesa y la Defensoría del pueblo Regional Antioquia. 

La Mesa Diversa LGTBI se consolidó en el 2009 y después de realizar diferentes actividades, empezaron las amenazas y hostigamientos por parte de grupos armados ilegales hacia sus integrantes. “Mientras planeábamos el Carnaval por la diversidad nos dijeron que si lo llegábamos a realizar nos iban a tirar una bomba, que iban a volar plumas y sangre”, afirmó Andrés Gutiérrez, líder de la Mesa. La persecución hizo que dos de sus líderes, entre ellos Andrés, se desplazaran de la Comuna.

El colectivo, que ha venido trabajando desde 2007, se ha centrado en varios objetivos. Por un lado, buscan la apropiación de lugares en los que la comunidad no ha podido visibilizarse. Por el otro, han creado espacios de participación y formación en el que distintos integrantes han aprendido sobre asuntos de género e identidad. “Ellos han mantenido una fuerte articulación con distintos espacios de derechos humanos, empoderamiento barrial y con grupos juveniles de diferentes Comunas, que se han encargado de resignificar territorios olvidados por el conflicto armado” explicó Pablo Bedoya, investigador de enfoque de género del Centro Nacional de Memoria Histórica. 

Tras el desplazamiento los líderes y lideresas de la Mesa Diversa decidieron retomar las actividades que estaban realizando y optaron por acudir ante la Unidad de Víctimas. “Tuvimos un periodo de tres meses en el que buscamos información necesaria para evidenciar la existencia de la mesa, cuáles fueron los hechos victimizantes y evidenciar que lo que nos había pasado respondía a unos hechos sistemáticos realizados por una organización criminal paramilitar asentada y que realmente respondían a un patrón, a una serie de acciones”, comentó Jhon Restrepo, líder de la Mesa Diversa.  Tras recopilar las pruebas necesarias  presentaron su declaración el 2 de octubre de 2015.

Ahora, queda por realizar el plan de reparación: “Queremos que las acciones no se limiten exclusivamente a lo simbólico sino a acciones contundentes. Esperamos recuperar ese ideal colectivo de poder transformar las situaciones adversas, hay zonas a las que no podemos entrar y a las que es imposible visibilizar a la población. Nuestro principal objetivo es recuperar esa fuerza, ese empoderamiento político, que para la población LGBTI hayan medidas de prevención y protección en estos territorios”, afirmó Jhon.

La Mesa Diversa fue uno de los grupos que participaron en el informe final Aniquilar la diferencia: Lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas en el marco del conflicto armado colombiano [Descargar informe] publicado en el 10 de diciembre del 2015 por el Centro Nacional de Memoria Histórica. 

Resolución de la Unidad de Víctimas

 


Conflicto Armado, LGBTI, Medellín, Reparación

El archivo de una mujer que se arriesgó a dejar huella

Noticia

Autor

Viviana Pineda Periodista del CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

18 Sep 2015


El archivo de una mujer que se arriesgó a dejar huella

Una base de datos construida puerta a puerta y a mano, historias de vida escritas por mujeres desplazadas de la Comuna III de Medellín, carpetas con derechos de petición y solicitudes a la Alcaldía. Estos son algunos de los elementos que componen el archivo de Luz Danelia Guarín Ocampo, presidenta de la Asociación de Familias Desplazadas en Búsqueda de Felicidad, Asfadesfel.


Su archivo ya hace parte del Registro Especial de Archivos de Derechos Humanos (READH) y testimonia la lucha de una mujer antioqueña que reclama el “derecho a la ciudad” de los desplazados del barrio Manrique de Medellín.

La idea de crear Asfadesfel empezó con un problema de salud de Luz Danelia. Necesitaba una cirugía y el Sisben se negaba a hacérsela, porque ella era nivel tres. Esto la puso a investigar qué podía hacer para solucionar su problema, hasta que alguien le dijo que, por su condición de desplazada, ella debía ser nivel cero, y que su cirugía debía ser cubierta. Esta situación la hizo descubrir la Ley 387 de 1997, la cual regulaba la atención y protección de los desplazados internos del país.

Desde ese momento, Luz Danelia se ha dedicado a ganarse espacios para los desplazados de su barrio, como el día que la invitaron a una reunión de la Acción Comunal a discutir el logo que tendría el plan de desarrollo. “En el logo aparecía una pareja bailando tango porque la comuna es reconocida por esto; estaban los adultos mayores porque estaban muy organizados; estaban unos deportistas, etc. Entonces yo dije ‘pero ahí no se ven representados los desplazados y en este barrio hay varios asentamientos’, entonces tuvieron que poner a un campesino sembrando la tierra y ahí sí yo quedé contenta”, cuenta.

Una investigadora social

Una de las principales tareas que Luz Danelia tuvo que desarrollar en estos años de líder comunitaria fue demostrar que en Manrique sí había desplazados, y para eso, se puso en la tarea de tocar puertas en su barrio, preguntando quién era desplazado. “A veces los reconocía en la calle, los veía que venían del campo, les veía la cara aburrida y les  preguntaba si eran desplazados. Muchos me respondían ¿y qué es ser desplazados? Yo les explicaba, y a veces se ponían a llorar y me decían: ‘entonces sí, yo soy uno de esos’”.

Ese censo que Luz Danelia hizo a mano y en hojas de block, le sirvió para demostrar a los líderes de su barrio que en la comuna había una población importante de víctimas del conflicto que no estaban siendo atendidas y con eso logró hacer varias jornadas de atención para ellas, incluso que algunas fueran apoyadas con proyectos productivos.

Su cercanía con las familias desplazadas del barrio le permitió darse cuenta de que todas coincidían en una gran nostalgia por su tierra, así que se inventó los “Encuentros de colonias y memorias”, que el próximo 20 de septiembre tendrá su cuarta edición. Estos eventos buscan que quienes vienen de otros lugares del departamento puedan encontrarse con sus coterráneos, recordar sus costumbres del campo y, desde ese espacio, reclamar su derecho a la ciudad.

El archivo de Luz Danelia refleja todo este proceso de lucha y resistencia y por eso quiso registrarlo en el READH. “Todo lo que hemos hecho no puede quedarse en el limbo, tiene que dejar huella para la historia”, afirma.

Si usted desea inscribir su archivo de derechos humano en el READH o recibir más información al respecto escríbanos al correo readh@centrodememoriahistorica.gov.co, o llámenos al teléfono (1)7965060 ext. 165, en Bogotá.

 


Archivos, Medellín, Mujeres

Medellín ¡Basta ya! finaliza su primera fase

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

12 Feb 2016


Medellín ¡Basta ya! finaliza su primera fase

Desde julio de 2015 se viene trabajando en el informe investigativo “Medellín ¡Basta ya!” el cual involucra a la población del territorio urbano como muestra de que la ciudad no está exenta de la guerra. Otro objetivo de este trabajo es que el reconocimiento y la construcción de memoria a través de diferentes narrativas y relatos permitan garantizar la no repetición de la violencia.

 

Teniendo en cuenta los avances que de la primera fase de investigación del proyecto, que finalizó en diciembre de 2015, lo que viene para 2016 es la sistematización, codificación, análisis y consolidación de la información que se recogió.

Camila Medina, directora de Construcción de la Memoria Histórica del CNMH, hace un balance positivo del desarrollo de “Medellín ¡Basta ya!” en cuanto a la recepción de la población desde su lanzamiento. “Lo que tuvimos el año pasado fue una acogida muy grande de distintos sectores y actores de la ciudad, reaccionando y participando activamente en los talleres de memoria, en los espacios convocados y en los diálogos ciudadanos”.

Gracias al interés de las organizaciones de víctimas y sociales, la Alcaldía de Medellín, Corporación Región y el Centro Nacional de Memoria Histórica, empezó la reconstrucción de la memoria histórica en la ciudad.

Y es que Medellín ha sufrido las consecuencias de la violencia por parte de diferentes actores armados y a través de este informe se podrá reconocer que no solo el territorio rural ha sido afectado por el conflicto, sino que la ciudad también ha sido víctima de actos violentos, un aporte significativo para la reparación integral, la justicia y las garantías de no repetición.

En esta primera fase se realizaron 20 talleres de memoria con diferentes poblaciones (víctimas, funcionarios públicos, maestros, periodistas, adultos, jóvenes) en los que se pudo establecer los imaginarios y los lugares de miedo reconocidos por ellos como espacios significativos por estar marcados con hechos de violencia. Asimismo, se realizaron 13 grupos focales dirigidos a sectores más específicos de la población como sindicalistas, grupos de derechos humanos, de la rama judicial, entidades y personas relacionadas con el desarrollo de políticas públicas, víctimas de secuestro, personas desmovilizadas, Ejército, Policía, entre otros.

 

Desde el lanzamiento del proyecto en julio de 2015 en el Museo Casa de la Memoria en Medellín, el proceso de investigación ha tenido importantes avances.

  • En primer lugar, se ha hecho la revisión del estado y la viabilidad de las fuentes bibliográficas y se han buscado nuevas fuentes importantes para la consolidación de los datos de la investigación. Entre ellas hay algunas versiones libres de jefes paramilitares, versiones y archivos de fuentes organizacionales y sociales.
  • En segundo lugar, se trabajó en una tarea que se había planteado sobre la construcción y revisión de los archivos de prensa. Se pudo consolidar una base de prensa de 2.048 registros de diferentes medios periodísticos.  Con el fin de dar cuenta de los artículos, cubrimientos e historias que han hecho los medios de comunicación en cuanto a los actos violentos ocurridos en Medellín entre 1980 y 2013.
  • Por último, se avanzó en el trabajo de campo en Medellín, que consistió en hacer las preguntas de qué pasó, cómo pasó, por qué pasó y cuándo pasó a diferentes grupos sociales con el fin de recoger los hechos más significativos.

Paralelo a ello y como parte de la estrategia comunicativa y de divulgación, se realizaron también diálogos ciudadanos que consistieron en 15 conversatorios dirigidos a la sociedad en los que se pudiera evidenciar de qué manera los ha marcado la violencia y poder hacer un recorrido por toda la ciudad identificando estas situaciones.

También se ideó una estrategia para que los ciudadanos pudieran contar sus historias de hechos específicos por medio de cartas que hacían llegar en físico o a través de una aplicación creada en el sitio web del ¡Basta Ya! Gracias a esto se logró recoger alrededor de 350 cartas.

Además, bajo la dirección de Natalia Botero, experta en álbumes de memoria, se realizó la construcción de relatos por medio de dibujos fotográficos que permitieron innovar en la manera en la que se cuentan las experiencias de violencia.

Otro evento importante de participación y divulgación del proyecto fue la realización de talleres de stop motion con jóvenes estudiantes. Allí los jóvenes pudieron contar desde su perspectiva, a través de videos, temas de violencia que identificaron en la ciudad.

Camila Medina afirma que es muy importante continuar con el convenio interadministrativo que se estableció con la Alcaldía de Medellín, Corporación Región y el Ministerio del Interior para el desarrollo de este proyecto, además de contar con el apoyo del Museo Casa de la Memoria de Medellín que es la casa del ¡Basta Ya!

Dentro de la segunda etapa que inició este 2016 se profundizará más en los casos que la ciudad ha identificado y reconocido como hechos y lugares emblemáticos marcados por la violencia. Es el caso de las bombas de La Macarena, del Parque Lleras, los asesinatos a líderes políticos, el asesinato de Héctor Abad Gómez, entre otros que destaca Marta Villa, coordinadora general del proyecto y directora de la Corporación Región.

Se espera que el consolidado final de toda la investigación se entregue en el último trimestre del presente año y la publicación del informe se haga pública en 2017.

Publicado en Noticias CNMH


Medellín


Medellín

Medellín resiste desde la diversidad

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

04 Ago 2016


Medellín resiste desde la diversidad

El viernes 5 de agosto se llevará a cabo la presentación del trabajo de memoria realizado por la Mesa Diversa de la Comuna 8, en Medellín. La iniciativa ha buscado visibilizar y generar elementos comunicativos sobre la experiencia de las personas de sectores sociales LGBT en el conflicto armado.


Desde 2009 la Mesa Diversa de la Comuna 8, en Medellín, quienes son el primer caso en Colombia donde una comunidad LGBT es reconocida ante el Estado como víctima del conflicto armado, ha realizado acciones que conducen a visibilizar y así resistir a las violencias que han sufrido en esta ciudad.

A pesar de que el colectivo sufriera experiencias de victimización por parte de grupos armados, pos desmovilización paramilitar, sus integrantes no han dejado de trabajar para ser un canal por el medio del cual, las personas de sectores sociales LGBT pudieran hacer que sus historias fueran escuchados.

Así, como parte de esta labor, entre el 2015 y el 2016, la Mesa Diversa de la Comuna 8 en Medellín adelantó una iniciativa de memoria histórica, “Memorias Diversas”, apoyada por el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), USAID y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Allí buscan crear diversos productos que dieran cuenta de una realidad que históricamente ha sido invisibilizada.

Para lograr este objetivo se realizaron tres encuentros con personas víctimas y con familiares de personas lesbianas, gays, bisexuales o transgeneristas que hubieran sido victimizadas por causa del conflicto armado, para reconstruir su memoria y sus experiencias en medio de la violencia. A partir de esos encuentros se determinó que sería valioso realizar varios productos que, con una propuesta estética innovadora, pudieran difundir estas memorias. El resultado final, fue la realización de postales, una exposición, la creación de una canción, y de algunos videos con historias de vida de integrantes del colectivo.

Todos estos productos serán presentados este viernes 5 de agosto, a las 2:00 p.m. en el Museo Casa de la Memoria, de Medellín. La entrada al evento es gratuita.

Para más información: nancy.prada@centrodememoriahistorica.gov.co

 


Diversidad, Medellín

Un día para que nos vean

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

11 Abr 2017


Un día para que nos vean

En diferentes espacios de Medellín se conmemoró el #9deAbril. En el Cementerio Universal fue entregado el único mausoleo dedicado a las víctimas de desaparición forzada.


Algunos grupos de víctimas de Medellín decidieron adelantar los eventos de conmemoración del Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas para el pasadoviernes 7 de abril. Sabían que para el Domingo de Ramos (9 de abril)la gente estaría dispersa y en modo vacaciones. Por eso, ese día, la programación comenzó desde temprano en el parque de San Ignacio, uno de los más concurridos en el centro de la ciudad.

Su rutina de viernes se vio interrumpida con una tarima, un poco más de 100 sillas y varios pendones con fotos de las víctimas. A pesar de que allí hay una sede de la Universidad de Antioquia, no es usual que haya eventos o manifestaciones públicas. Por eso,algunos peatones pararon para escuchar a las personas que tomaban el micrófono.

“Eso es lo que queremos, que la gente nos vea y nos escuche”, dijo Yolanda Perea, víctima de Riosucio, Chocó.Su frase resume no solo la razón por la cual eligieron ese espacio del centro sino el objetivo de tener un día para conmemorarlas a ellas y a las historias del conflicto armado en Colombia. 

 

A diferencia de otras conmemoraciones del 9 de abril en Medellín (con discursos sobre el dolor de la guerra o sobre los acuerdos de paz), este año el mensaje estuvoenfocado ala solidaridad. “Queremos que la gente entienda que nosotras, las víctimas, también tenemos una vida después de la tragedia. Muchas veces lo único que necesitamos es una mano amiga que nos ayude en nuestro proyecto de vida”, dijo Noelba Correa, de la Mesa de Víctimas Municipal.

Esa mañana en el parqueno hubo discursos oficiales, sólo testimonios de víctimas emprendedoras, músicos de las comunas y una obra teatro con un mansaje de protesta sobre las dificultades que tienen algunas personas desplazadas en Medellín para obtener ayudas por parte de las instituciones.

Pasadas las tres de la tarde, un bus trasladó a varios de los asistentes hasta el norte de la ciudad, al Cementerio Universal, donde sería entregado “Ausencias que se nombran”, un mausoleo exclusivo para víctimas de desaparición forzada y que hace parte del Plan Integral de Búsqueda de Personas de Desaparición Forzada, cuya unidad fue conformada la primera semana de abril, de 2017, tras la firma presidencial. 

El evento se alargó hasta el anochecer y aunque tuvo un tinteoficial (discursos de funcionarios), fue aprovechado por varias organizaciones para protestar porque en algunos casos de desaparición forzada y crímenes de Estado, la institucionalidad no ha cumplido: “Yo sé de compañeras que no tienen donde vivir o que están con problemas de salud y no tienen cómo ir donde un médico”, dijo Luz Elena Galeano, una de las asistentes.

En la medida en que los familiares de personas desaparecidas llegabanal cementerio, se acercaron al mausoleo con la foto de su ser querido y, uno a uno, la ubicófrente a la bóveda. Al final, el lugar se convirtió en una galería con los rostros de hombres y mujeres que llevan años resistiendo el olvido. Aunque el mausoleo puede albergar 180 restos, en los próximos días serán trasladados 49 que ya fueron identificadospero están en otro cementerio.

Publicado en Noticias CNMH


Medellín


Medellín

Memoria para niños, niñas y adolescentes llega a Medellín

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

19 Jul 2017


Memoria para niños, niñas y adolescentes llega a Medellín

En el Planetario y en bibliotecas públicas habrá talleres de lectura, ciclos de cine y una exposición de fotografías, de julio a septiembre, para reflexionar sobre la relación entre los niños y el conflicto armado.


Los niños entienden el mundo de forma particular: son más receptivos. Su mirada no ha sido ajena al conflicto armado colombiano. El Registro Único de Víctimas dice que cerca de 3 millones de niños han sufrido la guerra en este país. Desplazados, reclutados a la fuerza, mutilados por minas, agredidos sexualmente, desaparecidos, asesinados.

La experiencia de un niño que carga un fusil es especial. También la de uno que tiene que dejar su colegio, su casa y sus amigos para irse a otra ciudad. Incluso, yendo más lejos, es especial la interpretación que tiene de la guerra, de lo que oye, de lo que ve en televisión, un niño que nunca se ha cruzado con ella de frente. Las afectaciones que sufren son diferentes a las de los adultos. Por eso sus voces deben ser escuchadas y atendidas. 

Las personas e instituciones que trabajan en la construcción de memoria del conflicto han fijado la mirada en las necesidades y posibilidades que hay alrededor del trabajo diferenciado con niños, niñas y adolescentes. Para ayudar a entender esa dimensión del conflicto, el Museo Nacional de la Memoria (MNM) del Centro Nacional de Memoria Histórica dedicará parte de su programación territorial de julio a los niños, niñas y adolescentes. Medellín será el centro de esa reflexión, que pasará por el Planetario y recorrerá 12 bibliotecas públicas de esa ciudad. Habrá cine, literatura y fotografía al servicio de la memoria.

Entre julio y hasta septiembre, en el primer piso del Planetario, estará expuesta Volver la mirada, una galería fotográfica que se encarga de mostrar cómo los niños, niñas y adolescentes han sufrido y resistido la guerra. La cara triste de un niño, zapatos abandonados, el reencuentro de una madre con su hijo, jóvenes encapuchados con armas largas colgadas al hombro. Las imágenes que recorren la exposición son duras y necesarias. Volver la mirada confronta sus espectadores, desde niños hasta adultos, y los invita a preguntarse qué tiene que ver con ellos la infancia en la guerra: si acaso como sociedad lo permitimos, si entendemos bien cómo y por qué ocurrió, cómo evitar que esto no vuelva a suceder.

En la biblioteca del Planetario se presentará también el ciclo de cine Mirada al sur: un proyecto del MNM que busca difundir y debatir material audiovisual sobre derechos humanos producido en Latinoamérica. Y  Esta vez el ciclo está dedicado a reflexionar sobre el drama de los niños, niñas y adolescentes en la guerra. Se presentarán películas y documentales como Los colores de la montaña, Pueblo sin tierra, Los Piakwesx, Las niñas en la guerra, Memorias del silencio y El jardín de la amistad.Este escenario también acogerá dos sesiones de lectura en julio.

Otras 12 bibliotecas públicas de Medellín serán sede durante todo julio de talleres de lectura. Para aprovechar los espacios que ya tienen las bibliotecas para niños y adolescentes, el MNM se alió con los programas de Estudios Literarios y Licenciatura en Inglés-Español, y el grupo de estudios “Aquenarre” de la Universidad Pontificia Bolivariana para programar actividades que articulen la lectura y la memoria pensada para niños, niñas y adolescentes.

El Museo Nacional de la Memoria busca fomentar en los niños y las niñas una cultura de rechazo a la violencia y a la violación de sus derechos, partiendo de la premisa de que tienen capacidad de comprender y construir su propia historia. Las actividades buscan generar reflexiones sobre violencia y construcción de paz sin necesidad de generar preocupaciones o responsabilidades que sean acordes a las edades de los participantes.

Programación

Publicado en Noticias CNMH



Medellín, Memoria

Vuelve la Memoria en la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

05 Sep 2017


Vuelve la Memoria en la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín

Conmemorar acciones por la vida


La segunda ciudad más grande de Colombia será también centro de la Memoria Histórica durante la 11ª versión de su Fiesta del Libro y la Cultura. Lanzamientos de nuevos informes, conversatorios, proyección de documentales, talleres y otras actividades serán convocados por el Centro Nacional de Memoria Histórica, y el Museo Casa de la Memoria, dentro de la programación. 

Medellín, donde en promedio 6 de cada 100 personas han sido víctimas directas de la guerra y de las violencias asociadas, tendrá la oportunidad de conocer desde diferentes relatos la complejidad del conflicto, recordar a sus víctimas y reconocer a las organizaciones sociales por su resistencia y dignidad. 

La Memoria en la Fiesta del Libro iniciará el 10 de septiembre, con el lanzamiento de Ojalá nos alcance la vida. Historias de vida de personas mayores víctimas del conflicto armado. Una investigación del Centro Nacional de Memoria Histórica y la Corporación Asuntos Mayores, COASUMA. 

El lanzamiento del informe Medellín: memorias de una guerra urbana,será otro de los eventos protagonistas de la agenda. Dos años atrás se lanzó este proyecto en la misma Fiesta del Libro y la Cultura de esta ciudad y ahora, resultado de un esfuerzo conjunto del Centro Nacional de Memoria Histórica, Ministerio del Interior, Corporación Región, Alcaldía de Medellín, Universidad EAFIT y Universidad de Antioquia, se presentará el trabajo que describe cuál fue el repertorio de violencias desplegado por los actores partícipes de esta confrontación armada, los factores que posibilitaron su emergencia y persistencia en la vida urbana, los impactos generados a la población y la manera como esta respondió para enfrentar y sobreponerse a los estragos de estas violencias

Como este, otros informes que destacan la resiliencia, lucha y perseverancia de las víctimas del conflicto armado en Colombia serán presentados. 

Además de los eventos programados, la memoria estará presente a través de la exposición permanente “Conmemorar acciones por la vida”. Esta será un recorrido por 8 actos conmemorativos que buscan inspirar a quienes los visiten y evocar la no repetición en el stand de la Memoria en la Fiesta del libro, del 10 al 17 de septiembre. 

Vea la programación completa aquí.

Publicado en Noticias CNMH



Medellín, Memoria

Lanzamiento de informe Medellín: memorias de una guerra urbana

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

11 Sep 2017


Lanzamiento de informe Medellín: memorias de una guerra urbana

El lanzamiento será en Medellín, en el Centro Cultural Moravia, el 14 de septiembre a las 6 p.m. 

Según el Observatorio del Centro Nacional de Memoria Histórica y la Unidad para Atención y la Reparación Integral de Victimas (UARIV), en Medellín entre 1980 y 2014 se calcula: 

  • Víctimas del conflicto armado: 132.529.
  • Desplazamiento forzado: 106.916 víctimas.
  • Asesinato selectivo: 19.832 víctimas.
  • Desaparición forzada: 2.784 víctimas.
  • Masacres: 221 masacres (1.175 víctimas).
  • Acciones bélicas: 784 víctimas.
  • Secuestro: 484.
  • Violencia sexual: 336.
  • Reclutamiento forzado: 136.
  • Atentado terrorista: 80.
  • Daño a bienes civiles: 12.

• Esto quiere decir que en una ciudad con 2.184.000 habitantes, cerca de 6 de cada 100 personas han sido víctimas directas del conflicto armado y de las violencias asociadas. 

• Según los datos recopilados por el Observatorio del Centro Nacional de Memoria Histórica, en Medellín no se reconoce al autor en la mayoría de los casos de victimización (49 %). En el 51 % restante los autores reconocidos son, en su orden: grupo paramilitar (25 %), guerrilla (15 %), grupo posdesmovilización (15 %), y agentes del Estado (1 %). 

• En la ciudad se dio una confluencia de acciones individuales, de organizaciones sociales y respuestas institucionales que permitió encontrar salidas a momentos de crisis. Fue también central la participación de agencias de cooperación internacional. El informe nombra varias de ellas, entre las que se cuentan doña Fabiola Lalinde y su operación Sirirí, el colectivo Los Amigos de José Mejía, Barrio Comparsa, Convivamos, Corporación Cultural Nuestra Gente, Corporación Casa Mía, Corporación para el Desarrollo Picacho con Futuro, el Festival Internacional de Poesía, la Marcha de los Claveles Rojos, la Mesa de Trabajo por la Vida, el Comité de Defensa de los Derechos Humanos de Antioquia, el Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, la Consejería Presidencial para Medellín y su Área Metropolitana, entre otras. Lo cierto es que todas estas acciones, desde diversos sectores, demandaron la defensa de la vida y la necesidad de poner fin a la violencia que vivía Medellín. 

• La realización de este informe pretende aportar a ejercicios territoriales que contribuyan a la construcción de paz territorial y a la implementación de medidas de garantías de no repetición de los hechos violentos. Además procura fortalecer las capacidades de las entidades territoriales para la implementación de la política pública de atención y reparación a las víctimas. 

Medellín es la segunda ciudad más grande de Colombia y fue reconocida, al menos hasta mediados de la primera década de este siglo, como una de las ciudades más violentas del país y del mundo. Las cerca de 6.800 personas asesinadas en 1991 fueron la punta del iceberg de esta situación. Medellín se convirtió, hacia mediados de los años ochenta, en una ciudad agónica, marcada por la puja entre la vida y la muerte. Los homicidios, las bombas en lugares públicos, el aniquilamiento de líderes de izquierda y defensores de derechos humanos, el secuestro, las masacres de galladas de jóvenes, los ataques terroristas y con explosivos, el miedo y la zozobra colectiva consolidaron esta imagen. 

“Medellín: memorias de una guerra urbana” es resultado de un esfuerzo conjunto del Centro Nacional de Memoria Histórica, Ministerio del Interior, Corporación Región, Alcaldía de Medellín, Universidad EAFIT y Universidad de Antioquia. La investigación centra su mirada en el conflicto armado y las violencias asociadas ocurridas en la ciudad de Medellín entre 1980 y 2014. Describe cuál fue el repertorio de violencias desplegado por los actores partícipes de esta confrontación armada, los factores que posibilitaron su emergencia y persistencia en la vida urbana, los impactos generados a la población y la manera como esta respondió para enfrentar y sobreponerse a los estragos de estas violencias. 

En Medellín han estado, durante las tres décadas a las que hace referencia este informe, los grupos armados que han tenido expresión a nivel nacional (guerrillas y paramilitares), así como expresiones locales (milicias) y consecuencias variadas del narcotráfico. A esta confluencia se suma la respuesta, con frecuencia laxa, permisiva e improvisada, de las instituciones públicas llamadas a garantizar el orden público y la seguridad de los ciudadanos. Incluso se ha denunciado la participación de algunos sectores de la fuerza pública en acciones ilegales. Esto da lugar a una suerte de “desorden” en el que la violencia se convierte en un recurso fácil no solo para los actores ligados al conflicto armado, sino para una buena parte de la población. Sin embargo este informe hace un llamado a las instituciones del Estado para que estas situaciones no vuelvan a ocurrir y para que fortalezcan sus acciones con el fin de generar espacios de paz y reconciliación en la ciudad. 

Durante estos años, la ciudad pasó de ser un escenario de retaguardia para los actores armados, importante ante todo para el aprovisionamiento de recursos (militares, económicos y de base social), a convertirse durante la segunda parte de los años noventa en un espacio geoestratégico para la movilidad y despliegue de la disputa, así como para el control de recursos, territorios y base social. Lo que se ha llamado urbanización de la guerra da cuenta de este cambio, pero es el resultado de decisiones y estrategias fraguadas en el período anterior.

Sin embargo, y a pesar de la hondura de los daños causados y de lo irreparable de muchos de los impactos, la violencia generó (y sigue generando) múltiples movimientos y respuestas que quieren enfrentar, detener, sobreponerse o transformar los impactos negativos. Una buena parte de estas respuestas han provenido de organizaciones sociales, de instituciones locales y de personas que han desplegado un importante repertorio de acciones que explican, en últimas, por qué la ciudad no sucumbió a pesar de la crisis. Esto le ha permitido a Medellín ganar otra distinción: la de ser una ciudad que ha logrado resistir, se ha sobrepuesto y transformado a pesar de las violencias o, tal vez, debido a ellas. 

Este informe aporta a la construcción de la memoria colectiva del país a partir del reconocimiento de las voces de las víctimas en una ciudad que resulta emblemática por la lógica, dinámicas, relaciones e impactos del conflicto en un contexto urbano. 

Con la publicación de este informe se busca generar conciencia en múltiples actores sobre la necesidad avanzar hacia el fin de la guerra desde el reconocimiento de los hechos violentos y la forma en que se transforma una situación de conflicto en un escenario de construcción de resistencia y de paz para la ciudad. Esta investigación, entonces, se convierte en un instrumento que cuenta la historia de la guerra en la ciudad para que los hechos allí mencionados no vuelvan a ocurrir.

Medellín
Lugar: Centro de Desarrollo Cultural Moravia 
(Calle 82 a N° 52 – 25). – Medellín 
Fecha: 14 de septiembre de 2017.
Hora: 6:00 pm.

Publicado en Noticias CNMH



Medellín, Memorias

FE DE ERRATAS Medellín: memorias de una guerra urbana

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Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

15 Sep 2017


FE DE ERRATAS Medellín: memorias de una guerra urbana

A propósito del lanzamiento del informe “Medellín: memorias de una guerra urbana”, el Observatorio de Memoria y Conflicto del Centro Nacional de Memoria Histórica se permite aclarar que:

El Observatorio entiende una masacre como el homicidio intencional de cuatro (4) o más personas en estado de indefensión y en iguales circunstancias de modo, tiempo y lugar, y que se distingue por la exposición pública de la violencia y la relación asimétrica entre el actor armado y la población civil, sin interacción entre actores armados.

En la página 22 del informe erróneamente se imprime la cifra de 921 masacres (1.175 víctimas), lo que constituye un error de tipeo. La cifra correcta es 221 masacres que involucran a 1.175 víctimas, como se evidencia en la página 230 del mismo informe.

Las futuras reimpresiones del informe “Medellín: memorias de una guerra urbana” tendrán esta cifra corregida.

La edición digital ya está ajustada y la puedes descargar aquí 

Publicado en Noticias CNMH



Guerra urbana, Medellín

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