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“Por los retoños del árbol truncado”: memorias de las familias de la Fuerza Pública

Los diálogos por la pedagogía de la memoria inician con la comuna 13 de Medellín

Aunque Asviponalca tiene trabajo en distintos municipios, desarrolla labores en el municipio de Popayán. Foto: Julián Moreno para CNMH

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CNMH

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Foto: Julián Moreno para CNMH

Publicado

20 agosto 2020


“Por los retoños del árbol truncado”: memorias de las familias de la Fuerza Pública

La Asociación de Viudas de Agentes de la Policía Nacional del Cauca (Asviponalca) lanzará, con el apoyo del Centro Nacional de Memoria Histórica, el producto de su trabajo como iniciativa de memoria. Se trata de una agenda en la cual la Asociación nos cuenta sobre sus propósitos y desde la voz de las viudas y los hijos de agentes de la fuerza pública conoceremos las reminiscencias sobre los padres, amigos y esposos, así como las situaciones a las que se enfrentaron las viudas y cómo lograron salir adelante. 

El lanzamiento será el próximo 25 de agosto y ustedes podrán conectarse a través del facebook live del Centro Nacional de Memoria Histórica. Acompáñanos y conoce más sobre un grupo de familias que por más de 30 años se ha aferrado a la vida.

De acuerdo con el Observatorio de Memoria y Conflicto del Centro Nacional de Memoria Histórica, en Colombia entre 1958 y 2017, han sido afectados 23.086 miembros de la fuerza pública en acciones relacionadas con el conflicto armado en el país. Esta cifra nos invita a considerar no solo los efectos de la violencia en los uniformados, sino el sufrimiento y la incertidumbre que experimentan numerosas familias que se enfrentan a la ausencia, la afectación y el dolor ante lo sucedido con sus familiares. 

Asviponalca representa a algunas de estas familias. La asociación se originó el 10 de agosto de 1986 cuando ante la pérdida de sus esposos algunas viudas se comenzaron a acompañar en el proceso de duelo y en los trámites administrativos ante las entidades estatales. Su trabajo se ha forjado para promover colectivamente el conocimiento de las implicaciones que viven las familias de quienes, siendo miembros de las fuerzas armadas estatales, han sido heridos, asesinados, desaparecidos o han fallecido; también es una apuesta por el reconocimiento de los derechos que las familias tienen. 

“Por los retoños del árbol truncado” es el lema de la asociación, una metáfora que alude a los uniformados como árboles y a sus familias, especialmente a sus hijos, como sus retoños; este lema revela el eje de su trabajo: el bienestar de las familias de la fuerza pública, especialmente de quienes quedaron huérfanos. Atendiendo a ese propósito esta asociación no solo trabaja por quienes han sido afectados por el conflicto armado colombiano, sino por un universo amplio de familias que se enfrentan a la pérdida o lesión de sus esposos, hijos o padres. 

En el proceso de acompañamiento del Centro Nacional de Memoria Histórica que se realizó mediante el apoyo a Iniciativas de Memoria, además del reconocimiento de estos hombres como servidores de la patria, se reivindicaron sus roles en el hogar, su carácter y dimensión humana, que muchas veces están encubiertos por su vinculación con las fuerzas armadas.

Volver al pasado condujo además a reconocer la importancia que tiene Asviponalca para sus asociados, como el apoyo y lazo de amistad que se ha gestado entre ellos les ha permitido seguir adelante con sus vidas. De acuerdo con Nancy Sánchez, participante del proceso, “la cercanía con la asociación ha sido para mí un apoyo importante; he sentido que no soy la única que pasa por eso”. En particular, la asociación ha jugado un papel definitivo en la búsqueda de condiciones de bienestar para las familias, en especial en relación con la salud, educación y vivienda.

‘Unas verdaderas heroínas’

El proceso promovió una comprensión amplia de la memoria, que reviste de relevancia cómo se vive el impacto de la pérdida o lesión, cómo se afrontó ese hecho y las formas que las viudas se inventaron para dar continuidad a la vida en medio de la pérdida y el sufrimiento. Así, no solo se hizo memoria sobre los uniformados como protagonistas de esta historia, sino que cada uno de los participantes del proceso habló de sí mismo, esto abrió el camino para que a través de la memoria reivindicaran su fortaleza, capacidad de gestión y resistencia. 

 “Reconocimos la dificultad, la enfrentamos y la asumimos. (…) No fuimos flojas y prácticamente solas logramos salir adelante ante todos los embates de la vida” cuenta Ana Ruth Lemus, quien enviudó en 1986. 

Asviponalca se ha convertido en una red de apoyo y amistad para sus miembros. Foto:Julián Moreno para CNMH.

Asviponalca se ha convertido en una red de apoyo y amistad para sus miembros. Foto:Julián Moreno para CNMH.

Los hijos reconocieron a sus mamás como heroínas incansables que con paciencia, amor y valentía lograron criarlos y hacer el papel de madre y padre en los hogares. “Mi mamá es una superhéroe. Yo a ella siempre la he visto trabajando y hoy agradezco esa fortaleza que tiene para luchar y trabajar en favor de las víctimas”, agrega Adriana Nievas, hija de un agente de policía fallecido. 

Estas memorias están plasmadas en la agenda “Por los retoños del árbol truncado” que se materializó y será presentada públicamente con el apoyo de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo (ACCD). Pueden conocer este producto en el evento de lanzamiento que se llevará a cabo el próximo 25 de agosto a partir de las 6pm, en el cual escucharemos a las protagonistas de estas historias y sus experiencias construyendo memoria.

El evento se transmitirá mediante el facebook live del Centro Nacional de Memoria Histórica. Pueden participar y seguir la campaña de comunicación mediante los hashtags #LaMemoriaReivindica y #TerritoriosyMemorias 

El lanzamiento será el próximo 25 de agosto y ustedes podrán conectarse a través del facebook live del Centro Nacional de Memoria Histórica. Acompáñanos y conoce más sobre un grupo de familias que por más de 30 años se ha aferrado a la vida.

Para mayor información sobre el lanzamiento de la Iniciativa puede contactarse con:

Julieta Castiblanco (Estrategia de Comunicaciones del CNMH): 3168202740

Juan Pablo Esterilla (Estrategia de Comunicaciones del CNMH): 3125730785


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Cauca, Derechos, Fuerza Pública, Memoria, Mujeres, Paz, Policía, Popayán

Una iniciativa para reivindicar memorias en el Cauca

Asviponalca trabaja por las familias de la Fuerza Pública. Foto: Julián Moreno para CNMH.

Asviponalca trabaja por las familias de la Fuerza Pública. Foto: Julián Moreno para CNMH.

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CNMH

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CNMH

Publicado

11 agosto 2020


Una iniciativa para reivindicar memorias en el Cauca

  • La Asociación de Viudas de Agentes de la Policía Nacional del Cauca (Asviponalca) lanzará, con el apoyo del Centro Nacional de Memoria Histórica, el producto de su trabajo como iniciativa de memoria. 
  • Se trata de una agenda en la cual los integrantes de la asociación nos cuentan -desde la voz de las viudas y los hijos de agentes de la Fuerza Pública-, las reminiscencias sobre los padres, amigos y esposos, así como las situaciones a las que se han enfrentado.

Durante años, víctimas del conflicto armado colombiano han echado a andar sus propias iniciativas para construir un país en paz. Ejemplo de ello ha sido la Asociación de Viudas de Agentes de la Policía Nacional del Cauca (Asviponalca).

Asviponalca está compuesta por 390 personas de diferentes edades que residen en distintos municipios del Cauca, especialmente en Popayán. Su inicio se remonta a 1986, año en el que de manera paulatina mujeres viudas se fueron juntando para reconocer a sus esposos, exigir justicia y reclamar un compromiso serio de la institucionalidad en relación con el bienestar económico de las familias de uniformados que habían muerto. 

Desde el 2019, la Asociación empezó a trabajar conjuntamente con el Equipo de Apoyo a Iniciativas de Memoria Histórica con el objetivo de desarrollar un producto con el que además pudiesen compartir sus memorias. 

Llevarlo a cabo implicó el desarrollo de una serie de espacios que sirvieron para rememorar cualidades de la personalidad de uniformados que perdieron la vida, para recordar sus roles en lo familiar y para conversar sobre su duelo y la tarea de afrontar los hechos de violencia con la entereza que se requiere para salir adelante.

A través de sus relatos, las mujeres dejan ver los pasos que dieron desde sus procesos individuales para encontrarse como colectivo, consolidando un vínculo que inicialmente estuvo dirigido a exigir sus derechos como viudas y familiares de policías y militares.

FOTO: Ana Ruth hablando de su apuesta por la reconciliación. Foto: Julián Moreno para CNMH

Adicionalmente, en los talleres identificaron sus formas de hacer memoria: los objetos que conservan, las prácticas diarias en las que el ausente vuelve a la mente y al corazón. Se situaron como protagonistas de su experiencia e interpelaron las ideas sobre las mujeres viudas como desvalidas, compartiendo cómo se transformaron y consolidaron su trabajo colectivo. 

Con base en esos encuentros, las mujeres concertaron que querían compartir sus memorias mediante una agenda con relatos sobre la asociación y sobre cada participante del proceso. “Para irle dando forma a la agenda hacíamos jornadas de trabajo todo el día, nos saludábamos, expresábamos cómo nos sentíamos al estar ahí, hacíamos ejercicio de cómo nos habíamos conocido con nuestras parejas y contábamos qué expectativas teníamos”, cuenta Ruth.

En estos talleres, las mujeres han reflexionado sobre la necesidad de ser conscientes de sus emociones y trabajar con ellas. “Queremos sanar ese odio, esa rabia, esa tristeza, estar dispuestas a perdonar, a cambiar esa idea que teníamos de luto, de llorar, y abrir el corazón para decirle al mundo que la muerte, pero sobre toda la vida de nuestros esposos es un aporte a la paz”, añade Lemus.

La memoria fue cómplice de sus afectos y a través de la atenta escucha de las historias de otras se fortalecieron y ratificaron sus vínculos. En este proceso, las hijas e hijos tuvieron la posibilidad de manifestar su admiración por sus mamás y papás. En ellas reconocieron a unas heroínas incansables, de quienes exaltan su paciencia, amor y valentía al asumir el hogar, el trabajo y la crianza solas, cuando sus papás se ausentaron por la violencia vivida. Hacer memoria fue una forma de dignificarlas.

“Yo a mis hijas no les hablaba mucho sobre su papá, sobre todo a la menor, pues en el 86, el año en que murió mi esposo, ella tenía año y medio. Ella no sabía exactamente la historia; sabía que la guerrilla los había matado, pero en una de las sesiones tomé el impulso y ella me dijo: “mamá usted por qué no me había contado, —mamá yo no sabía todo eso—”, cuenta Lemus.

Con la elaboración de la agenda “Por los retoños del árbol truncado” se visibilizan las historias de Asviponalca, unos relatos que, en palabras de las integrantes, “no suelen encontrar eco en la opinión pública”. Las mujeres escogieron que fuera una agenda pensando en que las personas que la reciban la usen diariamente, la lleven a espacios con otras personas y divulguen el mensaje y la memoria de la asociación. El título corresponde a la apuesta de la organización por las familias —los retoños— de los miembros de la Fuerza Pública —el árbol—.  


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Cauca, Iniciativas, Memoria, Mujeres, Paz, Policía

Colectivo La Chinita

Comunidad de La Chinita hace memoria y clama por la paz

Exilio: la memoria, un regreso a casa.

Autor

CNMH

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CNMH

Publicado

23 julio 2020


Comunidad de La Chinita hace memoria y clama por la paz

  • El próximo domingo 26 de julio se lanzará: “En La Chinita cantamos por la memoria y la paz”.
  • En esta iniciativa de memoria, familiares y amigos de algunas de las 35 víctimas de la masacre de La Chinita, así como sobrevivientes del hecho, perpetrado por integrantes del V Frente de las Farc-ep en esa comunidad de Apartadó, Urabá antioqueño, en 1994, rescatan a través de la música de su región los momentos festivos de la comunidad, que fueron frustrados por la acción violenta.
  • El lanzamiento incluirá el estreno de un videoclip y una canción con la que quieren dignificar el nombre de sus seres queridos y hacer un llamado a la paz; el bullerengue sentao “En La Chinita cantamos por la memoria y la paz”.

Luego de 26 años, la comunidad de La Chinita podrá concluir la celebración que guerrilleros del V Frente de las Farc interrumpieron cuando entraron al poblado, en el municipio de Apartadó, Urabá antioqueño, para asesinar a 35 personas y dejar otras 17 heridas. La fiesta continuará, y así quedó registrado en una Iniciativa de Memoria de la que hace parte una canción y un videoclip realizado en un trabajo conjunto entre funcionarios y contratistas del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) y el Colectivo La Chinita.

Este producto de memoria, que será presentado a la opinión pública en el Facebook del CNMH este domingo 26 de julio desde las 2:00 p.m., en un conversatorio que tendrá como protagonistas a sobrevivientes de la masacre, así como amigos y familiares de las víctimas, empezó a ser construido en 2019, con la interacción del Colectivo La Chinita, en el barrio Obrero y la Estrategia de Apoyo a Iniciativas de Memoria Histórica del CNMH, para fortalecer sus ejercicios de memoria y explorar los lenguajes con los que se querían representar y narrar sus recuerdos y su proceso de recuperación.

Durante las actividades, las integrantes del Colectivo se pusieron de acuerdo en volver al pasado y representarlo en una canción, el bullerengue sentao, “En La Chinita cantamos por la memoria y la paz” acompañado de un videoclip y un librillo en el que la letra y la música hacen referencia a los hechos dolorosos, pero también, a la esperanza y la solidaridad.

“La canción fue pensada por nosotros, la letra es nuestra. Para mí, la importancia de estas iniciativas de memoria es que uno ve el avance que va teniendo como persona, como colectivo. Esa memoria es recordar, vemos el avance que hemos tenido. Recordar el pasado mirando siempre el futuro”, cuenta Silvia Berrocal, integrante del Colectivo La Chinita.

Valga destacar que el video fue rodado en La Calle de la Esperanza, espacio que ha sido resignificado y que hoy día es sinónimo de resiliencia y construcción de paz para la comunidad.

Les invitamos a una jornada en la que nos acompañarán Silvia Irene Berrocal García, Claribel Cuello Banda y Luz Marina Mosquera Arroyo, integrantes del Colectivo La Chinita, y el grupo de bullerengue Alma Negra, quienes nos contarán cómo surgió el Colectivo y la iniciativa de memoria y nos interpretarán algunas canciones del folclor colombiano, especialmente de la región de Urabá.

La transmisión podrá verse a través de Facebook live en el perfil del Centro Nacional de Memoria Histórica el domingo 26 de julio a las 2:00 p.m,Podrán seguir toda la campaña de lanzamiento por medio de los hashtags #TerritoriosyMemorias y #LaChinita ¡Les esperamos!

Antecedentes históricos de violencia

Urabá ha sido uno de los escenarios del conflicto armado interno que ha azotado a Colombia en las últimas seis décadas. La agroindustria bananera, la ganadería y su ubicación estratégica cercanas al mar Caribe y bañadas por las aguas del río Atrato, son las razones que explican la presencia de diversos grupos armados y sus enfrentamientos por el control de este territorio. Según la publicación del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) Una nación desplazada: informe nacional del desplazamiento forzado en Colombia, entre 1989 y 1996, se registró en Urabá la más alta tasa de población desplazada con 167.178 personas: “los municipios que registraron mayores niveles de expulsión fueron Turbo (38.136), Necoclí (17.787), Tierralta (9.998), Apartadó (9.890) y Arboletes (9.761)”.

A partir de 1994 la violencia en el territorio asumió un carácter más aterrador. Datos del informe ¡Basta ya! Colombia: memorias de guerra y dignidad afirman que en menos de cinco años se presentaron 52 masacres, entre estas la de La Chinita, la madrugada del 23 de enero de 1994, donde murieron 35 personas, entre los cuales se encontraban tres menores de edad, mientras departían en un evento masivo y festivo organizado por la comunidad. Esto provocó desplazamientos forzados y homicidios selectivos en toda la región.

Durante varios años la justicia no pudo determinar el autor intelectual y material de la masacre, pero poco a poco se estableció que miembros del V frente de las Farc fueron los directos responsables del ataque a la población civil que se encontraba en dicho poblado.

Solo en el año 2016, durante la firma del Acuerdo de Paz, algunos integrantes de la cúpula de las Farc hicieron presencia en el Barrio Obrero-La Chinita para pedir perdón por este hecho a los familiares y sobrevivientes de la masacre. Esto animó al Colectivo La Chinita en el propósito de recuperar y divulgar las memorias sobre su proceso comunitario, sus familias, la construcción de paz territorial y el diálogo intergeneracional con los niños, niñas y adolescentes de sus comunidades.

En el contexto de confrontaciones bélicas, negociaciones de paz y reconciliación, el CNMH, desde sus diferentes estrategias y equipos, ha acompañado diferentes acciones e iniciativas de memoria de los grupos y organizaciones de víctimas, de los cuales resaltamos a Urabá como un territorio de memorias. Desde el 2014 la Estrategia de Apoyo a Iniciativas de Memoria Histórica ha identificado, registrado y acompañado diferentes procesos  en once comunidades usando lenguajes expresivos que van desde prácticas artísticas y culturales hasta procesos pedagógicos de memoria.


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Así trabajamos por la memoria de las personas mayores víctimas

Así trabajamos por la memoria de las personas mayores víctimas

Así trabajamos por la memoria de las personas mayores víctimas

Autor

CNMH

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CNMH

Publicado

14 junio 2020


Así trabajamos por la memoria de las personas mayores víctimas

En el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, les contamos sobre el trabajo que hacemos para fortalecer los procesos de memoria de las personas mayores.

Las personas mayores tienen un papel central en la reconstrucción de la memoria histórica de Colombia, debido a la larga duración que ha tenido el conflicto armado y los roles que ellos y ellas han asumido dentro de sus comunidades. Por eso es fundamental escuchar las voces de quienes han estado presentes en distintos momentos y dinámicas de las confrontaciones armadas en cada territorio.

Hoy, en el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, desde el Centro Nacional de Memoria Histórica queremos dar a conocer los procesos que estamos desarrollando para contribuir a la reparación simbólica de las personas mayores víctimas del conflicto. Desde el Enfoque de Personas Mayores, que en años anteriores publicó el libro Ojalá nos alcance la vida y la serie documental Sin tiempo para olvidar, hemos trabajado en dos estrategias.

La primera es la reconstrucción de las experiencias de vida de las personas mayores víctimas a partir de los encuentros nacionales Voces de mayores, que se han hecho en varios territorios del país entre 2014 y 2019. La segunda es la construcción colaborativa de herramientas metodológicas para que las personas mayores lideren y participen en procesos de memoria en sus comunidades.

Para esta última estrategia, este año estamos construyendo una publicación con herramientas metodológicas útiles a la hora de fortalecer escenarios de construcción de memoria desde las voces de las personas mayores, comprender mejor las formas en que les ha impactado la violencia y conocer sus resistencias y aportes para la construcción de paz.

Las herramientas que aparecerán en esa cartilla son producto del trabajo conjunto con líderes y lideresas mayores de varias regiones del país. Desde el Enfoque de Personas Mayores sabemos que un insumo importante para facilitadores mayores y para otras personas y organizaciones interesadas en potenciar su liderazgo y participación en las discusiones sobre lo durante el conflicto armado y lo que debemos evitar para las generaciones actuales y futuras.

A partir de las demandas de las personas mayores en los encuentros Voces de mayores, surgió la construcción de la proclama “Las personas mayores decimos ¡Basta ya!”, una voz conjunta para reclamar su liderazgo para la construcción de paz. Esta proclama será retomada y reafirmada en la publicación que está en proceso. Pronto les contaremos más información sobre este y otros productos que aportan a la construcción de memorias plurales y diversas.


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Sembrando memorias

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Autor

CNMH

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CNMH

Publicado

17 Oct 2014


Sembrando memorias

A las 10 de la mañana del 2 de mayo de 2002, un cilindro-bomba lanzado por
la antigua guerrilla de las Farc perforó el techo de la iglesia San Pablo
Apóstol, en Bojayá. En el lugar se refugiaban centenares de personas. El
resultado: 79 fallecidas (48 de ellos niños y niñas), alrededor de 100
lesionados, el desplazamiento de 1.744 familias y grandes fracturas sociales.

 

Han pasado doce años desde la Operación Militar Orión en la Comuna 13 de Medellín, sin embargo, sus habitantes no olvidan a los familiares y amigos que fueron asesinados o que aún siguen desaparecidos. Durante la VII Semana por la Memoria, a través de diferentes actividades artísticas y culturales, los recordamos.

La jornada conmemorativa inició en la mañana del jueves 16 de octubre en el Parque Biblioteca San Javier con la intervención Cuerpos Gramaticales, un performance en el que participaron más de 20 jóvenes de la comunidad. “Con nuestros cuerpos queremos hablar de los desaparecidos en Colombia y, específicamente, en la Comuna 13 de Medellín. Para eso nos enterramos hasta la cintura y permanecemos en esa posición hasta que el cuerpo lo permita, pues hemos entendido que es el cuerpo el que ha sufrido las violencias de un país entero por más de 60 años”, explica AKA, gestor de Agroarte, un colectivo artístico que mezcla hip–hop, memoria histórica y agricultura.

Talleres de cuentería, teatro y escritura creativa fueron las actividades que siguieron durante la tarde, actividades en las que las caras de niños, niñas y jóvenes eran las más comúnes. “Hoy queremos concientizar a la gente, especialmente a las nuevas generaciones. Los antiguos pobladores somos víctimas de la violencia y muchos somos desplazados, pero somos concientes de que no queremos más armas ni guerras en la comuna” cuenta Margoth Ramírez del colectivo Semillas de Futuro. 

La conmemoración continúa hoy en el Parque Biblioteca San Javier con una siembra masiva de plantas en memoria de las víctimas del conflicto durante la mañana y un concierto por la memoria y la resistencia a partir de las 4:00 p.m.

Desde el CNMH los invitamos a participar y acompañar estas actividades, para que hechos como los ocurridos hace doce años en la Comuna 13 de Medellín no se olviden ni se repitan. 

Ver informe del CNMH “La huella invisible de la guerra” sobre la violencia ocurrido entre los años 2001 y 2003 en la comuna 13 en Medellín.

 


Basta Ya, Medellín, Memoria, Olvido, Taller

Indígenas Awá presentan su exposición de resistencia y memoria en Bogotá

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CNMH

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CNMH

Publicado

21 Oct 2014


Indígenas Awá presentan su exposición de resistencia y memoria en Bogotá

Por todos nuestros hermanos y hermanas que cayeron,

por los desaparecidos que buscan,

por la dignidad del pueblo quebrantada,

por el hambre y la abundancia de nuestras riquezas que se juntan,

por el territorio profanado por esta guerra injusta,

por aquellos que no conocieron el Katsa su

por nuestros espíritus protectores que nos acompañan en este largo camino de resistencia.

(Fragmento del proyecto expositivo  ¡Ñambi y Telembí viven! Tejiendo Memoria y Resistencia Awá.)


El 23 de octubre llega por primera vez a Bogotá la exposición “¡Ñambi y Telembí viven! Tejiendo Memoria y Resistencia Awá”, proyecto museológico ganador de la Convocatoria de Estímulos a Iniciativas de Memoria del 2013 realizada por la Dirección del Museo Nacional de la Memoria del Centro Nacional de Memoria Histórica en alianza con el Ministerio de Cultura.

Como un acto de conmemoración y lucha, la comunidad diseñó la exposición “¡Ñambi y Telembí viven! Tejiendo Memoria y Resistencia Awá”,un proyecto itinerante en conmemoración y armonización de los hermanos caídos en el conflicto armado, recordando la masacre del 4 de febrero del 2009, como parte esencial del reconocimiento como víctimas.

“La exposición busca visibilizar el hecho atroz ocurrido en el Resguardo para generar conciencia sobre el valor de la vida y respeto al derecho propio de la comunidad Awá, los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario”, señaló Juan Edgardo Pai, indígena Awá y coordinador del proyecto.

La inauguración oficial de la exposición se realizó en la Casa Taminango, Pasto – Nariño, el 23 de diciembre de 2013, con el apoyo de la Dirección de Museo Nacional de la Memoria del CNMH y el apoyo técnico brindado por las Convocatorias Nacionales a Propuestas Artísticas y Culturales de Memoria.

Ahora, en el 2014 llega a Bogotá para hacer visible los daños que ha ocasionado el conflicto armado en el territorio indígena “en la capital permitirá entrever y exponer al gobierno central y las instituciones lo ocurrido, pero también aproximarnos en un regreso simbólico de nuestros hermanos caídos a otras comunidades igualmente afectados por el conflicto actual”, finalizó Pai.

La inauguración de esta exposición se realizará el próximo jueves 23 de octubre en el Centro De Memoria Paz y Reconciliación (Carrera 19b # 24 – 82, Bogotá) donde la comunidad Awá, realizará un acto simbólico representativo de sus costumbres; ellos serán los encargados de efectuar las primeras visitas guiadas, que narrarán la exposición expuesta hasta finales de noviembre de 2014.

Fecha: Jueves 23 de octubre.

Hora: 5:30 – 7:00 p.m.

Lugar: Centro De Memoria Paz y Reconciliación (Carrera 19b # 24 – 82, Bogotá)

Entrada libre hasta completar aforo.

Video Juan Edgardo Pai

Convocatoria de Estímulos a Iniciativas de Memoria 2013

La Dirección de Museo del Centro Nacional de Memoria Histórica, formuló en el año 2013 la 1ra. Convocatoria de Estímulos a Iniciativas de Memoria, con miras a fortalecer, potenciar y apoyar iniciativas de memoria histórica de carácter local y regional, abriendo escenarios de participación democrática dirigidas especialmente a los sectores sociales cobijados por la Ley de Reparación a Víctimas. 

Gracias al impulso artístico y búsqueda Ñambi y Telembi viven! Tejiendo Memoria y Resistencia Awá fue uno de los proyectos ganadores de las 4 becas ofrecidas para proyectos museológicos con énfasis en memoria histórica asociada al conflicto armado.

 


Awá, Bogotá, Exposición, Memoria, Pueblos Indígenas, Resistencia

Naturaleza, memoria, reconciliación y territorio

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CNMH

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CNMH

Publicado

27 Oct 2014


Naturaleza, memoria, reconciliación y territorio

En el camino de la construcción de memoria histórica, ¿cómo la sociedad construye la paz individual y colectiva en función del trabajo territorial y local?

Es fue la reflexión propuesta por el coordinador de la sede regional Bogotá de la Dirección de Acuerdos de la Verdad del Centro Nacional de Memoria Histórica, Francisco Taborda, durante el encuentro “Memoria y Reconciliación: una apuesta local, en la localidad de Tunjuelito”, organizado por el Centro Nacional de Memoria Histórica y la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR) en el humedal La Libélula de esta localidad.

Durante el panel  “experiencias de memoria y reconciliación”, Taborda destacó cómo la verdad y la construcción de la memoria deben se acciones íntimamente ligadas a la construcción de paz desde las localidades de Bogotá.

En el mismo panel, en que el coordinador regional de la DAV presentó a los asistentes la campaña del CNMH “Yo Aporto a la Verdad”, participó Marco Antonio Lombana, una persona desmovilizada de las FARC-EP, quien relató su experiencia personal de vinculación al grupo armado, las dificultades y el dolor que tuvo que afrontar, así como el proceso de desvinculación y reintegración a la sociedad civil.

“No es nada fácil la vida allá, pero entendimos que la paz no se consigue por medio de las armas” y presentó su trabajo de servicio social con el Centro Experimental de Tunjuelito, una iniciativa ecológica y social, que permite a sus participantes, entre azadón, siembra y tierra, reconocerse individualmente como seres humanos  y  colectivamente como gestores de paz.

Estas acciones han sido lideradas por John Freddy Gonzales, maestro y miembro del Centro Experimental quién ve en la naturaleza y el territorio una manera de hacer memoria a través del tejido de la palabra. Los frutos de este proceso se ven hoy materializados en el humedal La Libélula, nacido en la localidad de Tunjuelito y formado con flores, semillas y matas en gran parte por excombatientes.

A éste encuentro asistieron la Mesa Nacional de Víctimas, la alcaldía local de Tunjuelito, desmovilizados de las FARC-EP, miembros del Centro Experimental de la localidad y representantes del CNMH, a través de la Dirección de Acuerdos de la Verdad.

 


Memoria, Naturaleza, Reconciliación, Territorio

San Carlos, el agua y la memoria

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CNMH

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CNMH

Publicado

12 Nov 2014


San Carlos, el agua y la memoria

Alrededor de 600 personas provenientes de once municipios del Oriente Antioqueño, arribaron a San Carlos el pasado 25 y 26 de octubre para participar del Sexto Festival del Agua: por la autonomía, la defensa del territorio, la vida y la paz. Dos días en los que sancarlitanos y visitantes de municipios cercanos intercambiaron experiencias en temas como la importancia de los recursos naturales, la salvaguarda de los valores campesinos y la construcción de memoria histórica del conflicto armado.

Durante la jornada, y acompañados por personas del CNMH, los asistentes narraron sus testimonios en la defensa del territorio y la memoria, analizaron los obstáculos que han encontrado en su proceso de reparación y búsqueda de verdad, los avances judiciales frente a los hechos de violencia ocurridos en el Oriente Antioqueño y el contexto en el cual se cometieron dichos actos para no permitir su repetición. Además, debatieron acerca de los procesos de construcción de memoria histórica, punto en el que concluyeron que ésta debe estar empoderada por toda la comunidad y no solo por unos pocos.

El Festival del Agua fue un buen pretexto no solo para escuchar a los habitantes del Oriente Antioqueño sino para impulsar una memoria viva que el CNMH visibilizó a través del informe San Carlos: memorias del éxodo en la guerra. Invitamos a quienes deseen reclamar un ejemplar, acercarse al Museo Casa de la Memoria de Medellín (Calle 51 # 36-66) o a la sede de la Dirección de Acuerdos de la Verdad (Calle 58 #42-65 piso 2) donde, a partir de hoy, tendremos varios ejemplares gratis para nuestros seguidores.

 
 


Agua, Antioquia, Memoria, San Carlos

Universidad de Córdoba celebra la memoria

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Autor

CNMH

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CNMH

Publicado

12 Nov 2014


Universidad de Córdoba celebra la memoria

Entre el miércoles y viernes de esta semana la Universidad de Córdoba realizará el primer Festival de la Memoria en el que se reunirán expresiones artísticas, culturales y académicas para hacer un homenaje a las víctimas que han surgido por el conflicto armado en esta zona del país, y más específicamente en el comunidad universitaria.

“Desde hace varios años diferentes actores como los paramilitares, entre otros más, nos han afectado. Este festival surge en un proceso de reparación colectiva que participan la Unidad de Víctimas y el Centro Nacional de Memoria Histórica para hacer memoria en la Universidad y en la sociedad cordobesa. La idea es reunir varias iniciativas y realizar un evento de varios días para recordar los hechos que ocurrieron dentro del plantel y que muchos desconocen”, explica Miguel Martín Peña, estudiante de la Universidad de Córdoba e impulsor del Festival.

Durante los tres días se presentarán:

– Expresiones musicales, algunos de ellas impulsadas por organizaciones de víctimas como ´Etnia AnCompany´ y ´Las Pavas´.

– El Conversatorio “Aportes al post conflicto desde el territorio”. Memoria y reconstrucción del tejido social.

– La galería de la memoria que se compone de imágenes, textos y perfiles biográficos de algunas víctimas de la región.

Este festival, impulsado por estudiantes, trabajadores y docentes de la Universidad que se conocen como Tejedores y Tejedoras, espera que se convierta en un evento institucional para que cada año se hagan actividades similares. “En la Universidad contamos con poetas, pintores, músicos y diferentes artistas. Lo malo es que muy pocos de ellos tratan  el tema de la memoria por el sentido social desquebrajado y el miedo que nos dejaron los actos de violencia que sufrimos. Además, aún somos considerados como un grupo insurgente. Con el Festival de la Memoria buscamos demostrar que a través del arte podemos hacer iniciativas de memoria y que no somos ´terroristas´ como muchos aún nos ven”, señala el estudiante.

Dentro de los actos principales de la jornada, el CNMH apoya las presentaciones de dos agrupaciones de víctimas que hacen memoria: Etnia AnCompany de Bojayá y la agrupación de ´las Pavas´.  “El CNMH está apoyando este proceso de reparación colectiva. Dentro de la Universidad se presentaron asesinatos, persecuciones y varios tipos de violencia contra los estudiantes, profesores y trabajadores. Ahora estamos buscando que la comunidad logre su reparación con este tipo de acciones que acompañamos”, señala Oriellys Simanca del CNMH.

Conozca la programación de los 3 días del Festival:

Día: miércoles 12 noviembre.

Lugar: Rotonda –  Edificio Administrativo Universidad de Córdoba

Hora: 4 :00 pm

Evento: Instalación del Festival de la Memoria

  • Apertura de la Galería
  • Presentación Musical

Día: jueves 13 de noviembre

Lugar: Universidad de Córdoba

Hora: 4 :00 pm

Evento: Concierto por la Memoria:

  • Big Ban Jazz
  • Radio Matuna
  • Iniciativas de Memoria: Etnia AnCompany y las Pavas  apoyadas por el CNMH
  • Caldo Tiburon
  • Iguana y Mar
  • Tejedoras y tejedores Asociación de Campesinos del Carare ATCC
  • Tejedoras y tejedores Montelibano
  • Tejedoras y tejedores Tierra Alta
  • Tejedoras y tejedores corregimietno Leticia
  • Tejedoras y tejedores Universidad de Córdoba

Durante todo el día: Visita a la galería de la memoria, presentación y construcción de iniciativas de memoria


Día: viernes 14 de noviembre.

Lugar: Auditorio Centro de Convenciones  Universidad de Córdoba

Hora: 4 :00 pm

Evento: Conversatorio “Aportes al post conflicto desde el territorio”. Memoria y reconstrucción del tejido social.

Participantes:

  • Tejedoras y tejedores Asociación de Campesinos del Carare ATCC
  • Tejedoras y tejedores Montelibano
  • Tejedoras y tejedores Tierra Alta
  • Tejedoras y tejedores corregimietno Leticia
  • Tejedoras y tejedores Universidad de Córdoba 
 
 


Festival, Memoria, Universidad de Córdoba

Llenar el vacío

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

19 Nov 2014


Llenar el vacío

Luego de dos meses y medio de acompañamiento a los familiares de víctimas de desaparición forzada y de sensibilizar sobre esta problemática en más de 40 ciudades y cabeceras municipales, el CICR cierra la campaña “Desaparecidos: El Derecho a Saber”.


Las lágrimas de una madre, los testimonios del padre y los hermanos de la persona desaparecida, los buenos recuerdos, sus objetos cotidianos, sus rostros; la impotencia de los familiares, el dolor, la incertidumbre, la esperanza… Todos estos elementos se conjugan y hacen parte de la búsqueda y el resultado de la campaña.

Las investigaciones y las entrevistas realizadas durante la campaña han revelado datos impactantes que deben prender una alarma para afrontar el problema y tomar medidas. En Colombia, a diciembre de 2013 había 96.921 personas registradas como desaparecidas, 67.000 de las cuales aún no se tenía ninguna información. A agosto de 2014 los casos se habían incrementado 70.812 de un total de 99.000, según cifras del Sistema de Información Red de Desaparecidos y Cadáveres (Sirdec), citadas por el CICR.

Es como si en Colombia desaparecieran 27 personas cada día o una persona cada hora.

Las desproporcionadas dimensiones que alcanza este delito de lesa humanidad en Colombia preocupan a las instituciones y a las organizaciones pro derechos humanos. Por esta razón, el Centro Nacional de Memoria Histórica ha publicado este año cuatro informes respecto al tema de la desaparición forzada y ha puesto especial atención en estudiar y visibilizar sus consecuencias. NORMAS Y DIMENSIONES DE LA DESAPARICIÓN FORZADA EN COLOMBIA, donde se realiza un minucioso recuento de los instrumentos internacionales en materia de desaparición forzada y los intentos colombianos por tipificar este crimen y revela la dificultad de consolidar una cifra real sobre este debido a su fragmentación y ocultamiento; HUELLAS Y ROSTROS DE LA DESAPARICIÓN FORZADA (1970 – 2010), que llama la atención de las autoridades y de la sociedad a propósito del alto grado de impunidad frente a este crimen; ENTRE LA INCERTIDUMBRE Y EL DOLOR: IMPACTOS PSICOSOCIALES DE LA DESAPARICIÓN FORZADA, que se propone reflejar los impactos psicosociales y supone exponer la dimensión del dolor y sufrimientos de quienes han tenido que padecer este flagelo; y BALANCE DE LA ACCIÓN DEL ESTADO COLOMBIANO FRENTE A LA DESAPARICIÓN FORZADA DE PERSONAS, donde se cuestiona la eficacia del Estado Colombiano para combatir, prevenir y sancionar a los responsables de un crimen contra la humanidad.

Nathalie Antolin, asesora del departamento de protección del CICR y experta en el tema de las consecuencias de la desaparición forzada en Colombia, comenta que con la campaña “se buscaba conocer de primera mano los impactos de la desaparición de personas, pero además, establecer cuáles son las necesidades que genera la ausencia de esas personas en las familias: por ejemplo muchas veces la persona desaparecida era quien sostenía económicamente a su familia, que ahora debe vivir bajo precarias condiciones”. Se entrevistaron a más de 200 personas, entre familiares y trabajadores de instituciones, a quienes se les preguntó directamente como era vivir esa situación o como era acompañar a personas que la padecen.

El siguiente paso, dice Antolin, es darle una respuesta cabal a esas necesidades de acceso a la verdad y a saber qué sucedió con sus seres queridos, a través, por ejemplo, de la elaboración de un material completo que se le enviará a los familiares de desaparecidos donde se les explique claramente cuáles son sus derechos y se les guíe cómo deben proceder para acceder efectivamente a ellos. “Acompañarles, orientarles y mantener un diálogo a la vez con las instituciones buscando fortalecer la coordinación institucional y con las víctimas es primordial”, asegura Antolin.

La ausencia en la presencia

“Cuando se llevaron a mi hijo, secuestraron mi vida”, estas son las palabras de una madre cuyo hijo fue desaparecido hace nueve años y que han marcado a Benjamin Betsalel, un artista estadounidense que reside en Colombia y que ha venido trabajando con las familias de desaparecidos y conociendo sus testimonios y vivencias en el marco de esta campaña. Betsalel es el autor de la exposición con la que cierra la campaña luego de estos dos meses llenando el vacío.

“La exposición consiste en una serie de retratos, objetos y escritos que crean un puente entre las experiencias de  los familiares de personas desaparecidas y el espectador”. El artista afirma que compartir con estas familias ha sido un gran aprendizaje y se siente profundamente agradecido por su apertura y confianza hacia él.

Ruby Rocío Paz, familiar de una de las víctimas, resalta el apoyo que han recibido: “hemos aprendido cómo debemos afrontar las cosas y nos hemos dado cuenta que no estamos solas, que hay más personas en la misma situación”.

La desaparición forzada, catalogada como delito de lesa humanidad, afecta no solo a la víctima sino profundamente también a quienes lo rodean.

“Uno siempre está pensando en las personas que le hacen falta. Hace 8 años y cuatro meses que no sabemos nada de nuestro hijo que lo desapareció el frente 48 de las FARC. Las entidades no se han preocupado por nosotros a pesar de que mi hijo trabajaba con entidades del gobierno” denuncia Jairo Miranda. 

Los retratos son el resultado de un proceso activo de diálogo y tiempo con las víctimas: “En estos meses hemos recuperado la confianza”, finaliza el artista.

 


Arte, Desaparecidos, Memoria, Olvido, Vacia

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