Etiqueta: Olvido

Las víctimas de La Palizúa no se olvidan

Noticia

Autor

Nury Martínez – Investigadora del Grupo de Reparaciones Colectivas.

Fotografía

CNMH

Publicado

04 Sep 2015


Las víctimas de La Palizúa no se olvidan

 

El pasado 15 de agosto la comunidad campesina de La Palizúa, ubicada entre los municipios de Plato y Sabanas de San Ángel, Magdalena, conmemoró los 18 años del día en que tuvo que desplazarse forzadamente por amenazas de grupos paramilitares comandados por Rodrigo Tovar Pupo, alias “Jorge 40”.

El evento tuvo como objetivo hacer un reconocimiento público en el territorio a todos los hombres y mujeres de la comunidad que sufrieron las alteraciones causadas por el conflicto armado; a los que murieron, desaparecieron o soportaron graves violaciones a sus derechos, como los sobrevivientes que retornaron voluntariamente y continúan la lucha por la tierra y la vida o sus amigos y familiares que no han podido regresar por faltas de garantías y condiciones dignas.

Esta conmemoración se realiza cada año. En este ocasión estuvo acompañada por el equipo de reparaciones colectivas Centro Nacional de Memoria Histórica, CNMH, como un ejercicio del derecho a no olvidar y a generar garantías de no repetición de estos hechos violentos. Estos actos se han convertido en espacio de reencuentro de la comunidad para reconstruir su tejido social,  su memoria colectiva y dignificación de las víctimas. El CNMH apoya estos esfuerzos en búsqueda de una reparación integral a esta comunidad.

El encuentro contó con la participación de hombres y mujeres que habitan actualmente la vereda de La Palizúa y de varios personas que no han podido retornar a su territorio. Los acompañaron campesinos de otras comunidades cercanas como La Pola, Bejuco Prieto, Canaán y Caño de Agua. También estuvieron presentes representantes rurales de Las Pavas y los Montes de María, así  como organizaciones e instituciones estatales, entre ellas: la Unidad de Víctimas, el equipo de Entrelazando y la unidad de Restitución de Tierras, de acuerdo a la solicitud de la comunidad, de entrega oficial de títulos de algunos predios del sector Las Planadas.

Memoria en trova

Ronaldo Guette es campesino de La Palizúa y gestor de memoria de su comunidad. Para esta conmemoración quiso narrar los recuerdos e imágenes que conserva de La Palizúa en estas coplas que compartió con los asistentes al evento.

Hoy te habla La Palizúa
Por: Ronaldo Guette

Hoy te habla La Palizúa
Haciendo un poco de memoria
Pa’ que escuchen los aquí presentes
Un poco de mi historia.

Yo era una tierra descuidada
A la vera de un camino
Recuerdo ese hermoso día
Cuando llegaron mis campesinos.

En los años de los ochenta
A mí Dios me bendijo
Con la llegada de los campesinos
Y los adopté como mis hijos.

Empezaron a cultivar
Productos de pan coger
Para que estas familias
Tuvieran de qué comer.

Nos fuimos entrelazando
Y a mí claro me queda
Esos lazos de amistad
Con las demás veredas.

Todo era muy hermoso
Y vivíamos muy contentos
Pero jamás me imaginé
Que llegara ese momento de tormento.

Y fue pasando el tiempo
Todavía no he terminado
Fue un momento muy duro
Cuando mis hijos los desplazaron.

Con el dolor de una buena madre
Esto yo lo viví nadie me lo dijo
Es un momento muy triste
Cuando a la madre se le marchaba un hijo.

Memorias muy recordadas
Yo lo digo en este momento
Personas que no puedo olvidar
A Dalmiro, Gabriel y Perfecto.

De ellos tengo un gran recuerdo
Cosa que nunca se olvida
Hoy recuerdo estos baluartes
Que por mí dieron la vida.

El tiempo que estuvieron desplazados
Esto yo no lo quería
Yo quedé en unas manos
De quien no merecían.

Siempre guardaba la esperanza
Y no dejaba de llorar
Guardaba la esperanza
Que tenían que regresar.

Hoy que ya regresaron
Me siento muy contenta
Para estos campesinos
Brindarle mi riqueza.

Y con un poco de voluntad
De las entidades del Estado
Les juro que yo tendré
Pa’ mis campesinos lo deseado.

Con las manos levantadas al cielo
Les voy a decir por qué
Con el alma le ruego a Dios
Que esto no vuelva a suceder.

 


La Palizúa, Olvido, Víctimas

Un grito de rock contra el olvido

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

14 Sep 2015


Un grito de rock contra el olvido

 

Con gran entusiasmo se habla estos días del concierto que dará en Bogotá la reconocida banda de metal alternativo, System of a Down. Lo que los medios no mencionan es que esta visita hace parte de su gira Wake Up the Souls Tour 2015 (Despertar las almas), que organizaron para conmemorar los 100 años del Genocidio Armenio y crear conciencia acerca de los terribles eventos donde 1.500.000 armenios fueron asesinados por el imperio otomano en 1915, y que desde entonces se ha negado, borrado de los libros de texto de las escuelas y tratado de olvidar.

El pueblo armenio, uno de los más antiguos del mundo, estuvo a punto de ser totalmente borrado de la faz de la tierra por motivos étnicos y religiosos. Por eso, muchos historiadores hablan de este genocidio como el preludio e inspiración del perpetrado por los nazis. “¿Quién, después de todo, recuerda hoy el exterminio de los armenios?”, es una frase atribuida a Adolfo Hitler en agosto de 1939 para justificar su plan de invasión de Polonia para dar inicio a la Segunda Guerra Mundial y exterminar a los “no-arios”.

System of a Down es una agrupación que se ha caracterizado por sus letras contestatarias y críticas y, al estar integrada por descendientes de sobrevivientes armenios que huyeron a los Estados Unidos, no podían quedarse callados ante la injusticia que se ha cometido contra sus propios antepasados y su propia memoria. Serj Tankian, vocalista de la banda, dice recordar con dolor todas las historias de barbarie que le contaban sus abuelos y de cómo lograron sobrevivir.

Justamente System of a Down es protagonista en nuestra recomendación de hoy, Screamers (Los que gritan), un documental de 2006 dirigido por Carla Garapedian, que indaga por qué muchos gobiernos en el mundo han recurrido al genocidio, enfocándose en el caso del Genocidio Armenio y por qué la actual Turquía insiste en negarlo y los Estados Unidos guardan silencio y neutralidad.

Durante el film pueden apreciarse los testimonios de los miembros de la agrupación y del mismo abuelo de Serj Tankian, Stepan Haytayan, pero también conciertos en vivo donde denuncian y hacen activismo sobre el tema y otras entrevistas con activistas de derechos humanos y expertos historiadores.

Música, cine, arte para hacer memoria y que las personas tomen conciencia de la importancia de no quedarse callados y no olvidar.

Nota: El concierto es este próximo 3 de octubre, fecha que coincide con el inicio de nuestra VIII Semana por la Memoria. Así que si tiene planeado asistir, disfrute la música pero hágalo pensando y reflexionando sobre el espíritu mismo de la gira, la memoria, el reconocimiento de las víctimas, su resistencia y su dignidad, y de paso póngase en sintonía con toda nuestra programación y la memoria de nuestro país.

 
 


Cine+Memoria, Grito, Música, Olvido, Rock

Lanzamiento de El Topacio, una masacre olvidada

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

22 Jul 2016


Lanzamiento de El Topacio, una masacre olvidada

El lanzamiento de este informe se llevará a cabo el  28 de julio a las 7:00 p.m. en el parque principal de San Rafael, Antioquia.


  • Esta investigación reconstruye la masacre de 14 mineros de la vereda El Topacio ocurrida entre el 12 y 14 de junio de 1988. Un hecho que no ha recibido la atención que se merece a pesar de ser un hito en la memoria de los habitantes de la región.
  • La década de los 80 es una de las más violentas en el país: 182 masacres dejaron 1.242 víctimas. Tan solo en el año de 1988 se registraron 64 masacres. 

Memorias de una masacre olvidada, la nueva investigación del Centro Nacional de Memoria Histórica, reconstruye la masacre de 14 mineros de la vereda El Topacio (municipio de San Rafael, Antioquia) ocurrida entre el 12 y 14 de junio de 1988 a manos de un grupo de hombres armados vestidos con prendas camufladas. Las víctimas de este hecho fueron secuestradas, descuartizadas y arrojadas al río Nare. El 20 de junio se hallaron partes de los cuerpos desmembrados, y luego las trasladaron en helicóptero hasta el cementerio de San Rafael. La vereda se vació: todos sus habitantes, unas 500 personas, huyeron al casco urbano o a otros municipios. 

La década de 1980 es conocida como una de las más violentas en el país: 182 masacres dejaron 1.242 víctimas. Pero el pico más atroz se dio en 1988 con el registro de 64 masacres, entre las que se cuentan algunas tan conocidas como las de las fincas Honduras y la Negra, Mejor Esquina, Coquitos y Segovia. La masacre de El Topacio, aunque ocurrió el mismo año, no ha recibido la misma atención a pesar de ser un hito en la memoria de los habitantes de la región. 

Este informe se convierte en una forma de recordar y llamar la atención sobre un hecho marcado por la crueldad y la sevicia que no debe ser olvidado jamás. Este trabajo es el resultado de un proceso de construcción de memoria sobre la masacre ocurrida en El Topacio que se llevó a cabo con los familiares, allegados de las víctimas y habitantes del municipio de San Rafael, por lo que recoge sus voces y su tono. Por medio de estas fuentes se pudo reconstruir los años de terror que vivieron los habitantes de San Rafael, atrapados entre la presencia histórica de las Farc y dos oleadas de llegada de los paramilitares, primero a fines de los años ochenta y luego a fines de los noventa y comienzos del 2000. 

La investigación da cuenta del modo en que esta masacre se inscribió en el exterminio de la Unión Patriótica, en la estigmatización de los habitantes de las veredas del cañón del río Nare como auxiliadores de las Farc y en la descripción de los procesos penal y contencioso administrativo contra algunos miembros del Ejército en este hecho. 

El proceso judicial que se abrió en su oportunidad no dio frutos e igual suerte han corrido las investigaciones que a partir de 2010 la Fiscalía inició y que aún hoy, casi 30 años después, no arrojan resultados ni responsables. 

El informe cierra con varias recomendaciones. Entre otras, llama al Estado a preservar los archivos de todo tipo que puedan contribuir al esclarecimiento; a las Farc a reconocer las infracciones al DIH que cometieron; y a las empresas de energía a aceptar su culpa en los impactos generados por la construcción de las hidroeléctricas. Además, pide a la justicia esclarecer tanto la relación entre los paramilitares y el Ejército, como los hechos ocurridos. 

MÁS INFORMACIÓN:
Tatiana Peláez. Comunicadora del CNMH
Celular: 300 657 0140
Correo electrónico:
tatiana.pelaez@centrodememoriahistorica.gov.co

 


Lanzamiento, Masacre, Olvido, Topacio

“El olvido es aterrador”

Noticia

Autor

Tatiana Peláez

Fotografía

Adriana Correa

Publicado

10 Ago 2016


“El olvido es aterrador”

Cerca de 300 personas se dieron cita el pasado 28 de julio en el parque principal de San Rafael, Antioquia, para asistir al lanzamiento de “Memorias de una masacre olvidada. Los mineros de El Topacio, San Rafael (Antioquia), 1988”, la más reciente investigación del CNMH. [Descargar libro en PDF]


El evento inició con la voz de Nelson Arbeláez, cantante sanrafaelita, con una larga trayectoria musical en la región, quién clamó al son de “Cantando al sol como la cigarra, después de un año bajo la tierra, igual que el sobreviviente que vuelve de la guerra.” Una intervención musical llena de vida y esperanza.

Al finalizar este acto, Camila Medina, Directora de Construcción de la Memoria del CNMH, recalcó que ese era un espacio para rendirles un homenaje a las víctimas de la masacre de la vereda de El Topacio, ocurrida en el año de 1988. Asimismo, agradeció la generosidad y la valentía de los familiares de las víctimas que participaron en ese ejercicio de memoria, para honrar a sus familiares y contarle al país lo sucedido.

Con esta investigación, según Ana María Jaramillo, relatora del informe, “se espera dar cuenta de una diversidad de memorias”, para entender qué fue lo que pasó en el municipio de San Rafael y por qué se dio una estigmatización y un señalamiento de la población como colaboradores de la guerrilla. “Lo que nos interesa es rescatar a esas víctimas, porque son personas con rostro”, afirmó.

Esta masacre, no puede seguir en el olvido, se debe comprender su significado para ser capaces de cambiar el futuro. “Comprensiones que nos permiten sanarnos como personas y como pueblo”, comentó Juan Alberto Gómez, investigador del informe. Porque “el olvido es aterrador”, y así lo hizo ver Marta Gutiérrez, madre de una de las víctimas de esta masacre, quien leyó algunas palabras, muy conmovedoras, que había preparado para la ocasión, en las que mencionó los besos y abrazos ausentes, al igual que los reencuentros que nunca se dejan de anhelar con su ser querido.

Marta Villa, Directora de Corporación Región, mencionó que este informe es una puerta hacia la reparación y es por ello que al final contiene una serie de recomendaciones que deberían ser acogidas, no solo por las entidades responsables, sino por cada uno de los colombianos. Corporación Región e Isagen responderán a una de esas demandas de acompañamiento sicosocial a las familias de las víctimas con lo cual se logrará identificar cuáles han sido esos daños y de qué manera estas personas podrán acceder a la reparación.

El alcalde del municipio de San Rafael, Abad Marín Arcila, recordó con nostalgia que cuando se iniciaba en la vida pública recorrió en compañía de muchos de los fallecidos en la masacre varios de los lugares de la región. “Estamos llamados a reconciliarnos para asegurarle a este municipio un mejor futuro”, afirmó e invitó a todos los allí presentes a trabajar por el bienestar de San Rafael.

Por último María Elizabeth Valencia, profesional encargada de la memoria histórica y las reparaciones colectivas de la Gobernación de Antioquia, mencionó que se sentía muy orgullosa de poder acompañar este tipo de iniciativas donde las víctimas han sido las protagonistas y afirmó que la memoria es una forma de construir paz.

El evento finalizó con un acto emotivo en el que el coro de la Pontificia Universidad Bolivariana, Performance coral, se tomó el escenario para interpretar varias canciones junto a algunos niños de la comunidad. Mientras esto sucedía, los asistentes encendieron velas y se unieron a los cantos como un homenaje a las víctimas de la masacre ocurrida hace 28 años.                      

 


Conmemorar para no olvidar, Olvido

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