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Museos para la reconciliación: comunidades, pedagogías y memorias

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Autor

CNMH

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CNMH

Publicado

03 Oct 2019


Museos para la reconciliación: comunidades, pedagogías y memorias

A las 10 de la mañana del 2 de mayo de 2002, un cilindro-bomba lanzado por
la antigua guerrilla de las Farc perforó el techo de la iglesia San Pablo
Apóstol, en Bojayá. En el lugar se refugiaban centenares de personas. El
resultado: 79 fallecidas (48 de ellos niños y niñas), alrededor de 100
lesionados, el desplazamiento de 1.744 familias y grandes fracturas sociales.

El Consejo Internacional de Museos (ICOM), el Centro Nacional de Memoria Histórica e ICOM Colombia realizarán el primer taller de capacitación en Latinoamérica, desde el 7 hasta el 11 de octubre en El Museo La Tertulia en Cali, Colombia, en el marco de la exposición Voces para Transformar a Colombia del Museo de Memoria de Colombia.

El programa contará con la participación de los talleristas: Marilia Bonas, directora de ICOM Brasil y coordinadora del Memorial da Resistência de Sâo Paulo, Brasil y Armando Perla, gerente de Desarrollo de Museos y Asociaciones Estratégicas en el Museo de los Movimientos en Malmo, Suecia, además asistirán profesionales de museos de varios países latinoamericanos.

En el programa se promoverá la reflexión sobre los retos museológicos y pedagógicos que los museos latinoamericanos contemporáneos enfrentan al desarrollar proyectos y actividades ligados a la construcción de memorias, los conflictos, los procesos de resistencia y resiliencia, el diálogo y la reconciliación.

Este taller busca establecer miradas contemporáneas sobre el quehacer de los museos con miras a que la ciudadanía comprenda estos espacios como lugares para el encuentro y el intercambio de ideas, en donde los visitantes pueden ampliar su entendimiento de diversos hechos y conflictos en diversos contextos latinoamericanos.

Al tratarse del primer taller de este tipo que se realiza en la región, se espera que surjan nuevas ideas y formas de hacer para consolidar a los museos latinoamericanos como espacios de múltiples voces, democráticos e inclusivos donde se aborda el pasado y el futuro de manera crítica y se construyen de manera participativa con las comunidades.


Para más información

Julián Roa
Junta Directiva ICOM Colombia
Correo electrónico: icom.colombia@gmail.com

 


Cali, Consejo Internacional de Museos, Museo de Memoria de Colombia, Museo la Tertulia, Voces para Transformar a Colombia

“La música nos ha mantenido unidos”, Hugo Candelario

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Autor

Juan José Toro

Fotografía

Juan José Toro

Publicado

09 Oct 2019


“La música nos ha mantenido unidos”, Hugo Candelario

El pasado viernes 27 de septiembre, el Grupo Bahía, uno de los mayores representantes de la música tradicional del Pacífico, se presentó en el Bulevar del Río de Cali para interpretar algunos de sus éxitos y hablar sobre la importancia de la música para las comunidades negras de la región.


De acuerdo al maestro Hugo Candelario González, director de la agrupación, los ritmos del Pacífico además de ser parte de la riqueza cultural del país han cumplido un papel fundamental “no únicamente desde los procesos emocionales o psicológicos de cada ser humano, sino también ayudando a mantener la unión de las comunidades” y no solo durante el conflicto colombiano sino desde tiempos inmemoriales.

Sin embargo, esa unión que produce la música también ha sido afectada por el conflicto. Algunos grupos armados prohibían que se realizaran los cantos tradicionales durante los rituales funerarios. Además, la minería ilegal, la contaminación de los ríos y la deforestación indiscriminada de los bosques ha disminuido la producción de la palma de chonta, elemento fundamental para la construcción de instrumentos musicales como la marimba.

Al final, el maestro Hugo agradeció la invitación del Museo de Memoria de Colombia para ser parte de la exposición Voces para transformar a Colombia, y la describió como una iniciativa necesaria para la ciudad, la región y el país.

 


Museo de Memoria de Colombia, Música, Voces para Transformar a Colombia

Palabras del director del CNMH, en apertura del Seminario de Archivos de DDHH, Memoria Histórica y Transparencia

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Autor

Juan José Toro

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Juan José Toro

Publicado

10 Oct 2019


Palabras del director del CNMH, en apertura del Seminario de Archivos de DDHH, Memoria Histórica y Transparencia

 

 

Apreciadas Señoras y Señores

Representantes del Gobierno Central, demás ramas Y organismos autónomos
Invitados internacionales
Entidades de La Rama Ejecutiva
Víctimas, organizaciones sociales Y sociedad civil.

Les damos la bienvenida al Primer Seminario de Archivos de Derechos Humanos, Memoria Histórica y Transparencia realizado por el CNMH

En primer lugar, quiero hacer un reconocimiento muy especial a la Doctora MARCELA INÉS RODRÍGUEZ, directora técnica de la unidad de Archivos y Derechos Humanos del CNMH, por su liderazgo y capacidad organizativa sin las cuales este evento no habría tenido lugar.

De igual manera, quiero agradecer a todas dependencias, directivos y funcionarios del CNMH que aportaron su esfuerzo a este proyecto.

Señoras y señores, Colombia es un país afectado por violencias de diversa naturaleza que han perjudicado su desarrollo económico, el bienestar y la seguridad de sus habitantes e incluso han puesto en entredicho sus tradiciones democráticas.

Sin embargo, nuestro país ha demostrado con creces una inmensa capacidad de resistencia y de superación frente a las desgracias vividas. A pesar de la gravedad innegable de acontecimientos trágicos ocurridos en las últimas décadas, nuestras gentes prosiguen sus vidas, encaran el dolor, realizan sus duelos y son capaces de seguir adelante. El nuestro, aunque no lo parezca, es un pueblo trabajador, honrado y emprendedor que no se arredra ante las dificultades.

Aunque no podemos negar que las violencias desatadas en el marco del conflicto armado entre el Estado y grupos armados ilegales, como guerrillas de inspiración comunista y socialista, paramilitares o autodefensas, bandas criminales y de narcotraficantes, dan la imagen de un país al borde del caos, en guerra civil, en el que sus habitantes se agreden por cualquier motivo, y del que hasta ciertos intelectuales dicen que “este un país de asesinos, edificado sobre la violencia”, lo cierto del caso es que las violencias que sufrimos no han involucrado a la mayor parte de la sociedad, no estamos divididos entre guerreristas o violentos y pacifistas pues la inmensa mayoría es pacífica, no ha militado en favor de unos u otros grupos armados ilegales.

Vale la pena que se tenga en cuenta y se reconozca que el estado colombiano habiendo reinstaurado la democracia en 1958 después de 5 años de interrupción, ha seguido un derrotero reformista y ajeno a experiencias dictatoriales o militaristas. Por ejemplo, el Frente Nacional durante el cual hubo algunas restricciones de tipo electoral fue útil en el restablecimiento de la paz y la convivencia entre liberales y conservadores, tuvo, además, una vigencia limitada a 16 años. Al final de este, el país inició un período de aperturas que refrescó la vida política y enriqueció los certámenes electorales.

Hacia fines de los años ochenta y comienzos de los noventa Colombia cambió su constitución política por una que aún nos rige y que fue bautizada como progresista y reconocedora de derechos fundamentales, así como la constitución de la paz. De manera casi simultánea se dio comienzo a una experiencia que incrementó el interés y la participación ciudadana en los destinos de sus localidades, me refiero a las elecciones para alcaldes y gobernadores.

Pero, este camino, que presento de modo muy ajustado, no estuvo exento de conflictos sociales, contradicciones profundas, enfrentamientos armados, surgimiento de grupos guerrilleros y paramilitares, cuestionamientos de la democracia. No es la ocasión para brindar interpretaciones acerca de una situación tan contradictoria que nos deja ver dos caras opuestas de una sociedad, por un lado, pujante, con niveles de crecimiento aceptables, sin grandes crisis financieras, con oportunidades y reformas, y de otra parte, el nacimiento y auge de organizaciones que pretendían la toma del poder por la vía de las armas.

Sin duda, el narcotráfico que surgió en los años setenta del siglo pasado y posteriormente tuvo un auge inusitado, se puede considerar como el factor más desestructurante del país, de los lazos sociales, de la institucionalidad, de la política, de la economía y de la cultura. Los opíparos recursos del dinero maldito circularon por todos los poros de la sociedad y cumplieron el papel de gasolina para el surgimiento y consolidación de los grupos armados ilegales de todo tipo.

El Estado colombiano que en principio prestó poca atención al fenómeno guerrillero corrigió esa actitud hacia fines de los años setenta cuando fue creada la primera Comisión de Paz. Luego, bajo la presidencia de Belisario Betancur se dio inicio a la búsqueda de una solución negociada del conflicto armado entre el Estado y los grupos guerrilleros. Desde entonces, todos los presidentes han proseguido en esta política, unos con mayor éxito que otros. La estrategia negociadora del estado colombiana no ha sido, en mi parecer, suficientemente reconocida por organismos y agencias multilaterales y de derechos humanos.

Los gobiernos colombianos no han negado la existencia de una realidad que ha motivado la mirada de organismos internacionales. Me refiero al problema que hoy nos sigue preocupando y que es, en parte, motivo de este evento, la violación en materia grave de los derechos humanos por parte de agentes del estado. El asunto estuvo y aún lo está, orientado a ubicar como único o principal responsable al estado colombiano no obstante que la mayor parte de la culpa de las atrocidades ha corrido por cuenta de los grupos armados ilegales.

Desde los años ochenta y hasta el presente, el Estado colombiano ha respondido al clamor justificado de la opinión nacional e internacional por el respeto de los Derechos Humanos creando entidades que incorporan en sus misiones la defensa, promoción y respeto de los Derechos Humanos. También ha aceptado, a pesar de muchos fallos injustos, las sanciones de cortes internacionales y ha procedido a reparar a las víctimas y a sus familiares por las violaciones.

Quiero resaltar, en síntesis, dos hechos positivos del estado colombiano que hablan bien de su proceder en el contexto de este conflicto armado y de tantas atrocidades sufridas por diversos sectores de la población. De un lado, la persistencia en la política de buscar una solución negociada con grupos armados ilegales, aún al precio de sacrificar una buena dosis de justicia, y de otro, la implantación de políticas en materia de derechos humanos que cruzan distintas instancias y entidades de la vida nacional como la escuela, las Fuerzas Militares, los Medios, los órganos de la Justicia, el Congreso, los partidos políticas, las iglesias. No nos hemos librado totalmente de los males de las violencias y de la violación de los derechos fundamentales por parte de los grupos ilegales, pero nuestra sociedad, nuestro estado y los distintos gobiernos han ido fortaleciendo, legitimando y posicionando los derechos humanos como fundamento esencial de nuestra convivencia.

Ahora bien, el Centro Nacional de Memoria Histórica creado en 2011 por la Ley de Víctimas 1448 tiene como una de sus misiones la de recuperar, acopiar, clasificar, resguardar y proteger los archivos de las organizaciones de víctimas que les han sido entregados en calidad de préstamo o donación y con dicho material forjar una política de derechos humanos en interrelación con otras entidades estatales.

En el marco normativo vigente, los denominados archivos de derechos humanos, comprenden agrupaciones documentales de diversas naturaleza, fechas y soportes materiales, reunidas o preservadas por personas, entidades públicas o privadas, del ámbito nacional e internacional, y cuyos documentos testimonian y contribuyen a caracterizar las graves violaciones a los Derechos Humanos, las infracciones al Derecho Internacional Humanitario y los hechos relativos al conflicto armado interno, así como sus contextos, referidos a:

  1. Graves violaciones a los derechos humanos e infracciones el Derecho Internacional Humanitario.
  2. Acciones institucionales derivadas de la denuncia de tales violaciones o de la reclamación de medidas de atención humanitaria y de las reparaciones materiales y simbólicas.
  3. El contexto local, regional o nacional, del desarrollo del conflicto y sus impactos diferenciados en la población.
  4. Perpetradores de las violaciones a los Derechos Humanos e Infracciones al DIH y su modus operandi.
  5. Acciones de exigibilidad de garantía a los derechos humanos de parte de la sociedad y de las víctimas.
  6. Respuestas institucionales frente a las violaciones a los derechos humanos o de la reclamación de las reparaciones.
  7. Modos de vida, proyectos familiares, sociales, políticos y comunitarios afectados por la dinámica del conflicto armado interno.

En este contexto, el archivo personal de un líder social desaparecido, el archivo de una ONG que busca cooperar con la paz del país, los archivos de las entidades públicas o privadas que tienen en su función el ejercicio de los derechos humanos, son fundamentales para reconstruir la memoria histórica del conflicto armado interno de Colombia.

Por lo anterior, en el marco de la construcción participativa que se viene trabajando en el Centro Nacional de Memoria Histórica y, en particular desde la Dirección de Archivo de los Derechos Humanos, en cumplimiento de las disposiciones de la Ley 1448 de 2011 y decretos reglamentarios y complementarios, se han creado instrumentos que reconocen la importancia de los archivos de Derechos Humanos en el país, como lo son el Registro Especial de Archivos de derechos Humanos y Memoria Histórica, el Protocolo de Gestión Documental y el Archivo Virtual de Derechos Humanos, Memoria Histórica y Conflicto, encargados de reconocerles la importancia a estos archivos como herramienta fundamental contra la impunidad y la garantía de derechos para las víctimas.

Para llevar a cabo el desarrollo de estos instrumentos, el Centro Nacional de Memoria Histórica, reafirma su interés de trabajar en acciones para el fortalecimiento de la Gestión documental en materia de archivos de derechos humanos, memoria histórica y transparencia, para dar cumplimiento a la ley de víctimas y a sus decretos reglamentarios y, de esta manera, dar continuidad a las acciones programadas, entre ellas, la jornada que hoy nos convoca.

Realizar el Primer Seminario de Archivos de Derechos Humanos, Memoria Histórica y Transparencia es de gran importancia para todos los participantes en este evento, por cuanto permitirá interpretar y comprender criterios, normas técnicas, jurídicas y la metodología requeridas para hacer efectiva la creación, organización, transferencia, conservación de los archivos de derechos humanos basados en la  correcta aplicación de las normas y el cumplimiento de la Ley de Víctimas (1448 de 2011) y la Ley General de Archivos (594 de 2000).

De la misma forma, es importante enunciar que en lo concerniente al Registro Especial de Archivos de derechos Humanos y Memoria Histórica, el Protocolo de Gestión Documental y el Archivo Virtual de Derechos Humanos, Memoria Histórica y Conflicto, en el Centro Nacional Memoria Histórica esperamos contar con su apoyo para su fortalecimiento y actualización.

En relación con el Registro Especial de Archivos de derechos Humanos y Memoria Histórica, que inició su implementación el año 2015, al día de hoy, se han elaborado más de 2.546 registros de archivos, en 26 departamentos y 342 municipios, lo cual muestra un universo incipiente frente a la meta fijada como país.

Sobre el Protocolo de Gestión Documental, oficializado a través de la Resolución 031, del 6 de febrero de 2017, es un documento de vital importancia por cuanto cumple con las disposiciones de la Ley 1448 de 2011, que establece los criterios y las medidas que se deben seguir para la identificación, protección, y garantías de acceso a la información de archivos de derechos humanos, memoria histórica y conflicto armado.

Finalmente, para dar inicio a la presentación de los expositores, desde el CNMH queremos comunicarles que continuamos trabajando en la perspectiva de proteger, preservar y poner al servicio de la sociedad los diferentes documentos, archivos, testimonios y, en general, todos los documentos e informaciones que integran el Archivo de Derechos Humanos con el que hoy cuenta el CNMH y con el objeto de avanzar en la garantía del derecho a la verdad, del que son titulares las víctimas. Continuamos nuestra labor de registro, acopio, custodia, preservación y protección de los diferentes documentos que puedan aportar a la comprensión de lo que nos ha pasado como sociedad en estos más de 50 años de conflicto.

A ustedes, todo nuestro agradecimiento por acompañarnos en esta jornada y cuenten con nuestra asistencia en pro de fines comunes como son la protección y salvaguarda de los archivos y de aquellos relacionados con los derechos humanos.

DARÍO ACEVEDO CARMONA
Director General
Centro Nacional de Memoria Histórica
Bogotá, D.C., 9 de octubre de 2019

Para mayor información, lo invitamos a visitar el micrositio del Seminario de Archivos de Derechos Humanos: Memoria histórica y transparencia.
 


Darío Acevedo Carmona, Dirección de Archivos de DDHH, Director CNMH, Seminario de Derechos Humanos

En el marco del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, Prosperidad Social lidera Semana de la Inclusión por la Equidad

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CNMH

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CNMH

Publicado

15 Oct 2019


En el marco del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, Prosperidad Social lidera Semana de la Inclusión por la Equidad

  • La agenda de actividades se abre con la segunda sesión directiva de la Mesa de la Equidad, encabezada por el presidente Iván Duque.

  • La conmemoración incluye actividades en diferentes partes del pais. En Bogotá se celebra el Foro “La Ruta para la Superación de la Pobreza, un camino a la equidad” y en San Carlos (Córdoba) Prosperidad Social realiza la jornada “Cogestor por un día”.

Prosperidad Social se suma a la conmemoración del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza (17 de octubre) con una agenda extendida que expone el ejercicio del Gobierno nacional por articular y coordinar a múltiples entidades y actores comprometidos con este día, el primero de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la meta central del Plan Nacional de Desarrollo. La agenda incluye la segunda sesión directiva de la Mesa de Equidad, la jornada de cogestor por un día en el marco del programa de acompañamiento familiar y comunitario de la Estrategia Unidos y un gran foro sobre la Ruta Integral de Superación de la Pobreza.

Se trata de la Semana de la inclusión por la equidad; la entidad realizará más de una veintena de actividades en distintas partes del país, desde el martes 15 hasta el sábado 19 de octubre. Estas actividades son el reflejo de la transversalidad e impacto de los programas de nuestra entidad orientadas a alcanzar los grandes retos en superación de pobreza establecidos para este cuatrienio: lograr que 1,5 millones de personas superen la pobreza extrema, que 2,9 superen la pobreza monetaria y 2,5 millones superen la pobreza multidimensional. 

La agenda comienza con la sesión de la Mesa de Equidad, una instancia para coordinar y articular el diseño y la implementación de acciones integrales para la reducción de pobreza y pobreza extrema en la que participan diferentes actores estratégicos del gobierno nacional. La mesa entregará lineamientos a las entidades públicas para garantizar el acceso de la población en condiciones de pobreza y pobreza extrema a los diferentes programas, proyectos o intervenciones que dan respuesta a sus carencias y necesidades.

La Mesa de Equidad es también escenario de monitoreo de resultados y rediseño de programas nucleares como UNIDOS y de estrategias como la Ruta de Superación de Pobreza, columna vertebral del ejercicio de Prosperidad Social durante este cuatrienio. Y dicha columna es, precisamente, el tema central del foro La Ruta para la Superación de la Pobreza, un camino a la equidad, que celebra la entidad el miércoles 16 de octubre, de 8:00 a.m.a 5:00 p.m.

Representantes del Estado, empresarios, la academia y agencias de desarrollo económico del sistema interestatal discutirán en el foro los aspectos fundamentales para llevar la oferta social del Estado a la población en pobreza extrema y alcanzar la inclusión social y productiva de la población en pobreza y vulnerabilidad. Después de una apertura y exposición general a cargo de la directora general de Prosperidad Social, Susana Correa Borrero, se sucederán un conversatorio y tres paneles con los respectivos temas. Incluye, además, la “Rueda de Negocios por la Equidad“, en la que cerca de 30 emprendedores, participantes de los programas de Inclusión Productiva que dirige la entidad, expondrán sus productos agrícolas: cacao, arroz, café, lácteos, verduras, frutas y sus derivados, entre otros.

“Una de las acciones principales de esta conmemoración extendida del Día para la Erradicación de la Pobreza ocurrirá justo el jueves 17 de octubre cuando lideraremos Cogestor por un Día en San Carlos, uno de los 24 municipios de Córdoba focalizados para el piloto de la Estrategia Unidos. Durante la jornada estaremos con empresarios del país, quienes realizarán esa labor fundamental del programa: visitas de acompañamiento a hogares vinculados. Este es un gran ejemplo de articulación, factor clave en esa labor en la que el sector público y privado se unen en la gran tarea de luchar contra la pobreza”, dijo Correa.

El piloto permitirá valorar el rediseño de la estrategia, que es la entrada a la Ruta de Superación de la Pobreza, para escalarla a todo el país a partir de 2020, de acuerdo con los avances y resultados del Sisbén IV. En los dos departamentos del piloto Córdoba y Nariño, 1.780 cogestores sociales están encargados de acompañar a más de 70.000 hogares. La meta de Unidos para el cuatrienio es acompañar a 1,3 millones de hogares en pobreza extrema. 

La agenda de la Semana de la Inclusión se completa con actividades en las 35 regionales que la entidad tiene en todo el país (ver agenda). Con todo esto sumamos a esta conmemoración internacional, adoptada en 1993 por la Asamblea General de las Naciones Unidas para presentar y promover acciones concretas para la erradicación de la pobreza y la pobreza extrema. Este año la conmemoración resalta el trabajo por garantizar el derecho a una vida digna y sin privaciones de la infancia, enfatizando la importancia del trabajo en los hogares y las comunidades. El secretario general de la ONU, António Guterres, lo retrató así: “Una de las claves para acabar con la pobreza infantil es hacer frente a la pobreza en el hogar, que suele ser donde se origina. El acceso a servicios sociales de calidad debe ser una prioridad”.

 


Dia Internacional Erradicación Pobreza, DPS, Pobreza, Semana de la Inclusión por la Equidad

Ritmo del Este: música para la memoria y la paz en Buenaventura

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Juan José Toro

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Juan José Toro

Publicado

16 Oct 2019


Ritmo del Este: música para la memoria y la paz en Buenaventura

El Museo de Memoria de Colombia inauguró su exposición “Voces para Transformar a Colombia” en Cali con música de Ritmo del Este de Yurumanguí, un lugar donde la memoria, el dolor, la esperanza, el baile y el canto se convierten en uno solo. Un evento lleno de tradición, emotividad y el mensaje de una comunidad que se arraiga a su tierra a través de las expresiones culturales tradicionales.


El lanzamiento de la exposición “Voces para transforma a Colombia en Cali” nos permitió reconocer algunas de las manifestaciones culturales tradicionales del Pacifico colombiano, traídas desde Buenaventura y el río Yurumanguí. Los alabaos y los arrullos eran parte de un proceso de memoria que recoge a generaciones adultas que se desplazaron hacia Buenaventura en épocas de violencia. Ahora, junto a sus renacientes, representan a través de la música, los ejercicios de reconstrucción de la memoria que aportan a la reconciliación de una sociedad herida por el conflicto armado.

La comunidad negra de Yurumanguí vive entrando en lancha por el río a unos 60 kilómetros. La primera vereda es Barranco y la última Juntas, a 120 kilómetros de Buenaventura. Han afrontado diferentes hechos victimizantes: desplazamientos forzados para salvaguardar su vida de los enfrentamientos armados; confinamientos al no poder desplazarse libremente por el río para desarrollar sus actividades económicas, y asesinatos selectivos a sus líderes y representantes más importantes. Hechos que han dejado huellas dolorosas en su memoria colectiva.

Uno de los hechos que más los marcó como comunidad fue la masacre de la vereda El Firme, en donde el Bloque Calima de las AUC asesinó a siete personas de la comunidad y quemó sus casas, lo cual repercutió en la desaparición total de esta en el río.

Algunos de los miembros de este grupo paramilitar aceptaron, en versión libre, que el objetivo era desviar la atención de las Fuerzas Militares, por una masacre que ya habían cometido días antes en el río Naya y en la cual resultaron capturados algunos de sus integrantes. A través de mensajes en las paredes de la vereda quisieron culpar a las Farc de lo ocurrido.

Así, en medio de este contexto, la música se convierte en una herramienta de defensa del territorio y  salvaguarda sus tradiciones. En Yurumanguí afirman que la música es una de las cosas que el conflicto no les ha podido arrebatar. Al contrario, se ha fortalecido como una estrategia de resistencia y visibilización de sus vivencias en el territorio.

Alba Elena Aramburo, reconocida matrona de Yurumanguí, desde que llegó desplazada al barrio Punta del Este en Buenaventura se propuso enseñar en las nuevas generaciones que crecían lejos de su río, el amor por su territorio y sus prácticas tradicionales. Durante años ha creado agrupaciones musicales con niños y jóvenes, miembros de su familia cercana y extensa, hijos, nietos, sobrinos y vecinos, todos de origen yurumanguereño, a quienes ha transmitido a través de sus letras, sus vivencias en el río para que nunca olviden su arraigo a este territorio.

Hoy en día, doña Alba Elena sigue siendo parte del Consejo Comunitario de la Cuenca del Río Yurumanguí. También cuenta con un semillero musical llamado Mar Abierto. De pequeños desarrollan sus habilidades musicales y aprenden sobre la historia de su comunidad y territorio. Ya convertidos en jóvenes pasan a ser parte de Ritmo del Este, una reconocida agrupación musical que ha participado en importantes festivales como Cantores de río en Buenaventura, el Petronio Álvarez en Cali, y otros escenarios como en esta oportunidad, en la exposición Voces para Transformar del Museo de Memoria de Colombia en el Museo La Tertulia. Una manera de llevar su voz, sus historias y su cultura a través de la música en el Valle del Cauca y el país.

Una de las interpretaciones más importantes de Ritmo del Este es “En memoria de mis muertos”, una canción que narra los hechos victimizantes vividos en el territorio, la cual se convierte en un homenaje a aquellos que ya no están. Néstor Castro Aramburo, director de Ritmo del Este e hijo de Alba Elena Aramburo conto que “es una manera de no olvidar lo sucedido y de recordar a quienes ya no están en vida, pero que su memoria nos sigue acompañando”.

Entonan también con especial cariño “Colonia Yurumanguireña”, que refleja el lazo afectivo que permanece entre el rio y la zona urbana y la profunda conexión con su paraíso en la tierra. Doña Alba busca que su música lleve un mensaje de paz y de transformación para la protección de su pueblo, y por eso entona “Paz para Colombia”, una solicitud formal que hacen al Estado colombiano para ponerle un alto a la violencia y avanzar en la construcción y mantenimiento de la paz en los territorios.

Estas iniciativas de memoria, que se han gestado autónomamente en los territorios, son la base de una relación en doble vía establecida por el Museo de Memoria de Colombia. Acciones que permiten comprender y expresar públicamente la memoria que las víctimas han reconstruido en sus regiones, trascendiendo al ámbito nacional e internacional.

El Museo de Memoria de Colombia es un proyecto de país, pues trasciende sus propuestas museográficas, culturales, educativas, artísticas y comunicativas por toda Colombia, a través de la integración y relacionamiento constante con las comunidades y sus  esfuerzos por contar lo que han vivido y transformarlo en mensajes de paz y esperanza.

Experiencias como esta siguen motivando la construcción del Museo y nos brindan aprendizajes que aportan a la creación de escenarios de visibilización y transformación social, liderados por las víctimas.

Si quieren participar de eventos similares, consulten la programación completa.
 


Buenaventura, Museo de Memoria de Colombia, Museo la Tertulia, Ritmo del Este, Yurumanguí

No olvidarlos, una manera de rendir homenaje a víctimas de la toma de las Farc a la Asamblea del Valle

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Daniel Sarmiento

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Daniel Sarmiento

Publicado

21 Oct 2019


No olvidarlos, una manera de rendir homenaje a víctimas de la toma de las Farc a la Asamblea del Valle

  • Familiares recordaron a los miembros de la Asamblea, los empleados de RCN y al subintendente de la policía, acribillados durante los hechos que hicieron parte de un secuestro colectivo.

  • El CNMH presentó en Cali un memorial en el marco de la exposición Voces para Transformar a Colombia del Museo de Memoria de Colombia.

Los globos blancos se esparcieron sobre el Museo la Tertulia de Cali. Aquella noche del pasado 4 de octubre el recuerdo se hizo aplausos y la memoria sonrisas. ¡Siguen vivos! es el clamor que aún se escucha tras 17 años del secuestro y posterior asesinato de los 11 diputados del Valle, así como los homicidios de un policía y dos empleados de RCN, a manos de la exguerrilla de las Farc.

El memorial presentado por el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) esa cálida noche en el oeste de la capital del Valle del Cauca, en el marco de la exposición Voces para Transformar a Colombia, fue un motivo más para que familiares de las víctimas se abrazaran y expresaran sentimientos de reconciliación y el anhelo de no repetición.

Alrededor de la ofrenda floral y una placa en homenaje a los políticos, el subintendente y los periodistas, instalada en la plazoleta central del Museo La Tertulia, parientes, amigos y público en general  conversaron sobre aspectos como la importancia de hacer memoria y el por qué los diputados de la Asamblea asesinados “son más que 11”.

“Somos más que 11, porque las víctimas son millones de colombianos desde el momento en que se cercenó la democracia con el secuestro, el 11 de abril de 2002 (…) No podemos dejarlos en el olvido. Son mártires de la democracia y tenemos que luchar por renovar, a partir de eso, los pasos que nos dejaron”, exclamó, Juan Sebastián Pérez, hijo del diputado Édison Pérez.

Las heridas pueden no haber cerrado del todo, pero, coinciden varios familiares de los diputados, el ánimo de un país que transite caminos de reconciliación, el recuerdo vivo de sus seres queridos y sus aportes a la paz son aliciente para nunca olvidarlos y relatar, una y otra vez, sus historias.

A  Laura Charry, hija del corporado Carlos Alberto Charry, aún se le quiebra la voz. Afirma con vehemencia que “al secuestrarlos a ellos también secuestraron a sus familias, a sus hogares, sus sueños, proyectos de vida. Atentaron (las Farc) contra una institución como la Asamblea del Valle (…)” y añade que  “no solo es contarlos a ellos (los diputados), sino a las familias que por más de 5 años se echaron al hombro las marchas para solicitar una salida del cautiverio”.

No olvidarlos

Para Fabiola Perdomo, esposa del asesinado, Juan Carlos Narváez, “los diputados representan la entrega, sacrificio y lucha, y así quiero que los recuerden, más que una cifra, como aquellos que dieron sus vidas para que otros pudieran recobrar su libertad, para que el Gobierno y la guerrilla de las Farc se sentaran a dialogar y construir un acuerdo de fin al conflicto”.

Los relatos sobre lo sucedido no deben escatimar la barbarie de la que fueron víctimas su esposo y compañeros, considera, Luz Helena Grajales, quien acota que “toda Colombia se debe enterar de lo que sucedió durante el transcurso del secuestro hasta la muerte de los diputados, de cómo fueron los maltratos que recibieron, lo que les tocó padecer mientras estuvieron secuestrados, porque muchas veces ellos no solamente sufrían por lo que les hacía la guerrilla, sino también los familiares”.

Con “el Caso de la Asamblea tragedia y reconciliación”, el informe que hizo parte de la serie documental del mismo nombre, el CNMH, de tiempo atrás,  ha venido trabajando un proceso de memoria con las víctimas de la toma de la Asamblea y el asesinato de los secuestrados por parte de las Farc.

De igual manera, en abril pasado, la entidad presentó la exposición “Suenan por ti”, instalada en la sede de la Asamblea del Valle, en tributo a los diputados asesinados, Rufino Varela, Carlos Barragán, Jairo Javier Hoyos, Alberto Quintero, Juan Carlos Narváez, Edinson Pérez, Nacianceno Orozco, Carlos Charry, Francisco Giraldo, Ramiro Echeverry y Héctor Arismendy.

Así mismo, en la muestra se rinde homenaje al subintendente de la Policía, Carlos Alberto Cendales, así como a Walter López y Héctor Sandoval, conductor y camarógrafo de la cadena RCN, también víctimas en el hecho perpetrado por el grupo guerrillero.

Darío Acevedo, director del Centro Nacional de Memoria Histórica, apunta que “los diputados de la Asamblea del Valle asesinados son mártires de la democracia” y añade que “los colombianos no merecimos nunca tanto daño, tantas tragedias, tanto dolor, tanto sufrimiento, tantos millones de viudas, huérfanos y de hogares destruidos. “Terminamos siendo víctimas de paramilitares y guerrilleros que se solazaron con la tragedia”.

 
 


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Colombia afianza sus conocimientos en torno al papel de los archivos de DDHH en la construcción de memoria histórica

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Daniel Sarmiento

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Daniel Sarmiento

Publicado

22 Oct 2019


Colombia afianza sus conocimientos en torno al papel de los archivos de DDHH en la construcción de memoria histórica

En el marco del “Seminario de Archivos de DDHH, Memoria Histórica y Transparencia”, que se llevó a cabo en la ciudad de Bogotá, durante los días 9, 10 y 11 de octubre, expertos nacionales e internacionales compartieron conocimientos y experiencias, en materia de protección, organización y difusión de archivos y derechos humanos en el contexto del mandato dado por la Ley de víctimas y Restitución de tierras.


Con el fin de brindar un espacio de difusión, fortalecimiento e implementación de la política del manejo de los archivos de Derechos Humanos, el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) congregó durante 3 días, expertos, víctimas, organizaciones sociales y entidades públicas y privadas.

Durante la instalación de este importante encuentro, el director general del Centro de Memoria Histórica, Darío Acevedo Carmona, manifestó que los archivos de derechos humanos son una herramienta contra la impunidad y garantía para las víctimas.

Así mismo reafirmó desde el CNMH su interés de “trabajar en acciones para el fortalecimiento de la gestión documental en materia de archivos de derechos humanos, memoria histórica y transparencia, para dar cumplimiento a la ley de víctimas y a sus decretos reglamentarios y, de esta manera, dar continuidad a las acciones programadas”.

El funcionario destacó que realizar estos seminarios es de gran importancia por cuanto permitirán interpretar y comprender criterios, normas técnicas, jurídicas y la metodología requeridas para hacer efectiva la creación, organización, transferencia, conservación de los archivos de derechos humanos basados en la correcta aplicación de las normas y el cumplimiento de la Ley de víctimas (1448 de 2011) y la Ley General de Archivos (594 de 2000).

Los expositores

El evento contó con la participación de expertos internacionales como el Dr. Antonio González Quintana, la Dra. Lizbeth Barrientos, el Dr. Jorge Tlatelpa, el Dr. André Porto, además de contar con la presencia de conferencistas como el Magistrado Roberto Vidal, la Teniente Coronel Sandra Mora, el Dr. Carlos Alberto Zapata Cárdenas, el Dr. Germán Arenas, el Mtro. Ignacio Epinayu, la Dra. Laura Sánchez, quienes compartieron sus experiencias y destacaron la importancia no solo de la organización de los documentos relativos a derechos humanos, sino del debido manejo de estos y el derecho que tienen de acceso a la información.

Para Antonio González Quintana, se destaca que, en los procesos de transición política, en las sociedades de postconflicto, el protagonismo de los archivos alcanza una dimensión más notable, sobre todo por su repercusión social en medios de comunicación y porque de alguna manera invitan a favorecer la catarsis colectiva de estas sociedades en conocer porque se han producido gravísimas violaciones a los derechos humanos, quienes las han cometido y que podemos hacer para que esto no vuelva a suceder y como reparar las víctimas de estas violaciones. El conocimiento y el saber son elementos esenciales que se aportan desde los archivos, por eso es muy importante conservar los documentos que testimonian las violaciones a los derechos humanos, producidas desde el estado o que han sido documentados por las entidades de la sociedad civil para que la justicia pueda usarlos en sus actuaciones y para que las víctimas puedan obtener las reparaciones que son propias.

Para Lizbeth Barrientos, la importancia de los archivos también radica en la utilización de la evidencia de derechos, la certeza jurídica, del nombre, la propiedad, de los recursos y los derechos ambientales y económicos. Los archivos son usados también por las comunidades y las personas. Es importante que los países desarrollen una estrategia de conservación y acceso de largo alcance.

Para Jorge Tlatelpa, estos documentos deben ser necesariamente accesibles porque la sociedad en su conjunto debe saber qué, cómo y porque pasó y quienes fueron responsables. El papel del archivística es fundamental para garantizar el debido acceso a la información.

Para Enrique Serrano López, Director del Archivo General de la Nación, la “articulación institucional entre el Archivo General y el Centro Nacional de Memoria Histórica será más profunda a futuro, para trabajar técnica y científica”.

El magistrado Roberto Vidal, de la Jurisdicción Especial para la Paz, quien habló sobre el papel de los archivos de DDHH en la justicia transicional, le agradeció al CNMH por la realización de estos seminarios, ya que esta idea de reunir víctimas, ponerlas en contacto con las instituciones, y que se puedan establecer lazos de trabajo conjunto para responder por responsabilidades que tienen competencias concurrentes y paralelas, “es fundamental para poder avanzar no solo en justicia transicional sino en los temas de reconciliación del país, donde todos tenemos obligaciones”.

El magistrado explicó que desde la perspectiva de la justicia transicional, “los archivos tienen una importancia crucial, porque todo nuestro trabajo parte de la recuperación de la memoria y de la sistematización de información”.

Sostuvo que este trabajo de preservación, organización y construcción de los archivos, es la base de todo el sistema de la justicia transicional, “pero en la JEP eso es especialmente crítico porque nosotros tenemos que tener información confiable para tomar decisiones, entonces todo este trabajo de archivo redunda en la posibilidad de hacer justicia transicional a futuro”, concluyó.

Para al asesor de las Fuerzas Militares, Germán Arenas, quien habló sobre los archivos y la reserva legal, adujo que este tipo de eventos fortalecen más el estado social de derecho ya que permiten que los ciudadanos conozcan cuáles son sus derechos y sus deberes.

El brasileño André Porto, del Consejo Internacional de Archivos, conversó sobre la preservación digital de archivos de derechos humanos y reconoció que “Colombia avanza, en el manejo de los archivos de DDHH, el cual se muestra cada vez más sólido, y es algo que se construye con el tiempo”.

El director del Museo de Memoria Histórica de Colombia, Rafael Tamayo dialogó sobre la importancia del Museo de la Memoria y su relación con el archivo de derechos humanos del CNMH, dándole principal énfasis a la memoria versus la historia, ya que” no son iguales”.

Durante el evento, la Directora del Archivo de DDHH del CNMH, Marcela Rodríguez agradeció a todos los asistentes su activa participación y los invitó a seguir trabajando de forma conjunta en pro de fines comunes como son el desarrollo de competencias para las personas que trabajan en los archivos, el registro, acopio, organización y protección de los archivos, además de su debida difusión “este trabajo continúa, no vamos a parar”.

Adicionalmente comunicó que la DADH, sigue planea continuar con el trabajo territorial, estableciendo y fortaleciendo alianzas interinstitucionales, además de informar que actualmente la DADH está trabajando en la plataforma de educación virtual en archivos y derechos humanos, que estará disponible en el 2020.

Te invitamos a visitar el micrositio de Seminario de Archivos de Derechos Humanos.
 


Archivos DDHH, Derechos Humanos, Memoria Histórica, Transparencia, Víctimas

“El arte nos tiene de pie”, Elena Hinestroza

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Autor

Camilo Lozano

Fotografía

Camilo Lozano

Publicado

22 Oct 2019


“El arte nos tiene de pie”, Elena Hinestroza

Como parte de la agenda cultural de la exposición Voces para Transformar a Colombia, el pasado 10 de octubre se presentó en la cinemateca del Museo La Tertulia “Cantos ancestrales para la vida”, una producción creada por las organizaciones comunitarias: La Casa Cultural El Chontaduro, la fundación Sé quién soy y la agrupación Integración Pacífica para rendir homenaje a las mujeres que son inspiración, bastón y fuerza de sus comunidades.


Combinando música, poesía, danza, saberes ancestrales y teatro esta puesta en escena representó las vivencias de cientos de mujeres, incluidas las mismas protagonistas de la obra, que tuvieron que dejar sus territorios por causa del conflicto armado en el Pacífico Colombiano y empezar una nueva vida. Ahora viven junto a sus familias en el oriente de Cali, un sector marginal de la ciudad en donde las condiciones de seguridad, salubridad y servicios básicos son deficientes.

“El arte nos tiene de pie” afirmó Elena Hinestroza, directora de la agrupación musical Integración Pacífica y actriz de la obra, quien reveló que luego de desplazarse en 2007 de su natal Timbiquí a Cali duró un año en un estado en donde la tristeza era constante, pero fue gracias a la música que pudo superarla. “Cada vez que escribía una canción mojaba la hoja del cuaderno, la arrancaba y volvía a escribir, ya cuando no lloraba decía ya voy sanando, ya me voy sintiendo mejor”, continuó.

Elena considera que la obra no solo es una representación de la vida de cientos de mujeres sino que es un llamado a la acción “mientras allá reclutan para la guerra nosotras llamamos personas para la paz y yo sé que somos más”, dijo y así lo reclama en su canción “Paz para Colombia” que interpretó durante su intervención.

Al finalizar los espectadores aplaudieron durante cerca de cinco minutos y la maestra Hinestroza cerró con la frase “Si las personas que viven en las ciudades nos apoyan gracias, muchas gracias, no nos podemos cansar, vamos a hacer historia”, dejando claro la convicción de todas aquellas mujeres que la acompañaron durante la presentación de seguir construyendo paz, no solo en Cali sino en todo el país.

 


Desplazamiento, Mujeres, Música, Pacífico, Teatro

El arte como memoria, otro lenguaje y resistencia de los pueblos indígenas en Colombia

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Autor

ONIC

Fotografía

ONIC

Publicado

22 Oct 2019


El arte como memoria, otro lenguaje y resistencia de los pueblos indígenas en Colombia

  • Desde el 12 de octubre y hasta el próximo 3 de noviembre, tres piezas creadas por artistas indígenas para el Informe Nacional de Memoria Histórica harán parte del Tercer Festival de Arte y Decolonialidad.

  • La exposición puede ser visitada de martes a domingo de 9:30 a.m. a 4:00 p.m. en las instalaciones del Museo Colonial, ubicado en la Carrera 6 #9 – 77 en la ciudad de Bogotá. Además, la exposición contará con un conversatorio sobre esta temática el próximo 1 de noviembre a las 2:00 p.m.
  • Las obras también serán expuestas en el lanzamiento del informe, el cual se llevará a cabo el próximo 18 de noviembre en el Teatro Colón, de 4:00 p.m. a 6:30 p.m.

“El arte es otra forma de resistencia. El arte nace con la mujer Wayuu. Son las Abuelas quienes transmiten esta sabiduría”: Paola Gouriyu.

Eliana María Muchachasoy, Fixonder Huipa y Aldibey Talaga son artistas indígenas de diferentes regiones del país. Tras una convocatoria de la Organización Nacional Indígena de Colombia –ONIC- en la que se invitaba a reflexionar en torno a la: “Memoria Viva de las luchas indígenas en Colombia”, cada participante desarrolló una obra que expresa una realidad: la memoria viva de los Pueblos Indígenas se expresa en diferentes lenguajes, entre esos el arte.

Las obras que salieron ganadoras del concurso, en el que  se presentaron 35 artistas de todo el país, fueron un acrílico sobre lienzo, una intervención a un vestigio de guerra y un cántaro hecho en chaquira a mano. Las tres obras narran desde la lucha de líderes indígenas que cayeron por la defensa de la Madre Tierra y la salvaguarda de sus derechos, hasta los principios que comparten los 102 Pueblos Indígenas del país: Unidad, Territorio, Autonomía y Cultura.

Por ejemplo, Do Fare o “Padre del río o agua” es el nombre que lleva la creación realizada por Fixonder Hiupa Nacavera y su familia, todos Indígenas Embera Chami. Este es un Cántaro en honor a Kimy Pernía.

“Kimy fue un gran líder indígena que lo asesinaron por salvaguardar el agua y el territorio, por defender el Río Sinú, él se oponía a la construcción de la hidroeléctrica Urra”, dijo Fixonder. La obra hecha en chaquiras tiene diferentes grabados haciendo alusión a los distintos pensamientos, colores, cosmogonías y diversidad que existe entre los Pueblos Indígenas.

El diseño en honor a Kimy Pernia, como las creaciones de Eliana Muchachasoy, indígena Kamëntsá del Valle de Sibundoy y la de Aldibey Talaga, indígena Nasa, coinciden en reforzar una de las ideas centrales que condensará el Informe Nacional de Pueblos Indígenas de la ONIC y el CNMH: la perspectiva de “larga duración” del conflicto para con los Pueblos indígenas. “Las obras reflejan que, en el pasado, presente y el futuro la lucha por pervivir como pueblos indígenas ha sido una constante”, aseguró Fixonder Hiupa.

Estas y otras perspectivas fueron las que hicieron posible que cada una de las obras que ganaron la convocatoria de la ONIC, también fueran tenidas en cuenta en varios espacios como: el Encuentro Nacional de Daño Cultural en Cartagena organizado por el CNMH, la exposición en la Jurisdicción para la Paz “Cuenten con nosotros para la Paz, nunca para la guerra” y ahora en el Festival de Arte y Decolonialidad que se celebra en el Museo Colonial.

Estas tres obras de arte indígena, al igual que las 40 ilustraciones y más de 40 fotografías que aparecen en el Informe, hacen parte integral de la Memoria Viva de los Pueblos Indígenas. Estas son otras formas de expresar la sabiduría, el arte de sanar, equilibrar y armonizar los Tiempos de Vida y Muerte.

“Son estas las otras múltiples formas de entender y comprender la memoria viva y diversa de los Pueblos Indígenas en Colombia”, resalta Óscar Montero, Líder Indígena Kankuamo y Coordinador del Informe de Memoria Histórica de los Pueblos Indígenas de Colombia.

Además, el proceso de selección de las obras que terminan haciendo parte del Festival Arte y Decolonialidad, funciona mediante convocatoria abierta dirigida a artistas en general (estudiantes, profesionales o empíricos). Dicha acción “es llevada a cabo por un equipo de trabajo colaborativo al que llamamos ‘Colaboraduría’ ”, relató David Arteaga, organizador de la exposición.

Así pues, cada una de las piezas hará parte más específicamente de un concepto de exposición colectiva in situ en el que se busca “dignificar otras formas de existir”. Para Arteaga, “el espacio logra interpelar formas de sentir, pensar y actuar que lleven a resignificar imaginarios”. Esto, sin olvidar que la historia se entiende no solo como pasado vivido, sino también como presente constante y forjador de memoria.

* Esta tercera versión del festival que reúne un nodo de artistas, investigadores, organizaciones y sociedad civil se desarrollará en escenarios como el Museo Colonial, la Galería Desborde y el Centro Cultural A Seis Manos. A su vez el festival contará con una intervención en espacio público.

Contactos

Óscar Montero
Coordinador del Informe de Memoria Histórica de los Pueblos Indígenas de Colombia – Consejería de Derechos de los Pueblos Indígenas, Derechos Humanos y Paz ONIC
oscardavidmontero@gmail.com 

David Arteaga
Director Festival Arte y Decolonialidad
Animal Simbólico
animalsimbolico.nc@gmail.com

 


Arte, Descolonialidad, Indigenas, Kimy Pernia, Memoria, Museo Colonial, Paz

Raizales de Providencia, otro lugar para desarrollar memorias étnicas

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Autor

Milly Hyman, Raizal de Providencia

Fotografía

Milly Hyman, Raizal de Providencia

Publicado

23 Oct 2019


Raizales de Providencia, otro lugar para desarrollar memorias étnicas

Con una visita de tres días, el Enfoque Diferencial Étnico del Centro Nacional de Memoria Histórica, no solo retomó el contacto que se había establecido con la comunidad de la isla desde el año pasado, sino que esta, a su vez, expresó la necesidad de elaborar un proceso de memoria histórica con perspectiva de “larga duración”.


Se desarrollaron sesiones participativas de trabajo en las que asistieron líderes comunitarios, sabedores ancestrales y autoridades de la comunidad. Junto con ellos afloraron preguntas como el ¿para qué reconstruir la memoria histórica del Pueblo Raizal? ¿para quién?  y el ¿por qué de hacerlo.

A estas interrogantes se le sumó el interés por construir una línea de tiempo de la comunidad Raizal y de Providencia.

Hitos que van desde la llegada de Colón en 1492, pasando por el arribo de “los puritanos” o los primeros habitantes, los procesos de “colombianización”, las luchas de líderes como Marco Polo Archbold, la creación del AMENSD, el incremento paulatino de dinámicas de desaparición forzada y los fallos que ha establecido La Haya, hacen parte de la historia de los raizales, aquella comunidad étnica propia del archipiélago de San Andrés y Providencia.

No obstante, sobre estos y otros hechos que han incidido en la historia del pueblo raizal, los participantes aludieron a la memoria de “larga duración” como una necesidad, pues el pueblo -en su mayoría- no conoce su historia y esta tampoco es enseñada en los currículos académicos, toda vez que se enfatiza en los procesos históricos de Colombia y Europa.

De esta manera, se estableció como imperativo que las nuevas generaciones conozcan la historia de su pueblo. Para ello, se consideró la creación de un grupo de memoria Raizal que mediante la facilitación del equipo de enfoque étnico del CNMH logre recoger la memoria viva entre los sabedores ancestrales. Este grupo, sistematizará y elaborará productos pedagógicos que puedan divulgarse en las escuelas, colegios, medios de comunicación e iglesias.

Publicado en Noticias CNMH



Cultura, Étnico, Memoria, Providencia, Raizal, Sabedores Ancestrales

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