Etiqueta: Memoria Histórica

Curso de Archivos y Derechos Humanos

Curso virtual en organización de archivos y derechos humanos

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

31 Mar 2020


Curso virtual en organización de archivos y derechos humanos

El Archivo General de la Nación y el Centro Nacional de Memoria Histórica ofrecen un curso virtual para víctimas del conflicto, sociedad civil y entidades públicas y privadas interesadas en capacitarse en buenas prácticas para el manejo de archivos referidos a graves y manifiestas violaciones a los derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario, en el marco del conflicto armado interno.

Este curso, que no tendrá costo, representa un compromiso por generar espacios que fortalezcan los conocimientos de registro, acopio, custodia, preservación y puesta al servicio de estos archivos para la construcción de la memoria.

Contenido del curso

DIA 1

  • Presentación
  • Introducción a las políticas públicas de archivos y derechos humanos
  • Justicia transicional, archivos y DD. HH.

DIA 2

  • Función archivística y gestión documental
  • Introducción a la organización de archivos
  • Normatividad en archivos relacionados con graves y manifiestas violaciones a los DD. HH.

DIA 3

  • Instrumentos para la organización de archivos referidos a las graves y manifiestas violaciones a los DD. HH. e infracciones al DIH

DIA 4

  • Introducción a la conservación documental
  • Introducción a la preservación digital

DIA 5

  • Programa de DD. HH y memoria histórica
  • Componentes de registro especial de archivos de derechos humanos y protocolo de gestión documental
  • Presentación del archivo virtual y la biblioteca especializada de la Dirección de Archivo de los Derechos Humanos

Se dictará tres veces el mismo curso: del 13 al 17 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio de 2020.

Inscripciones

Las inscripciones deberán realizarse a través del correo electrónico juan.pulido@cnmh.gov.co. El curso virtual no tiene costo y se generará certificado de participación, previo cumplimiento de horas y tareas asignadas. Habrá cupo límite según el orden de inscripción.

Formulario de inscripción

Nuevos cursos virtuales de formación en archivos de derechos humanos

Gracias a la respuesta de más de 1200 víctimas del conflicto y personas interesadas en participar en el curso virtual gratuito de Organización y Gestión de Archivos de Derechos Humanos, el Centro Nacional de Memoria Histórica y el Archivo General de la Nación han decidido abrir nuevos espacios de formación.

Para tal fin, se está trabajando en la programación del curso en sesiones adicionales a las ya programadas (13 al 17 de abril, 18 al 22 de mayo y 15 al 19 de junio). Las nuevas fechas se informarán a los interesados a través del correo electrónico.

“Trabajamos rápidamente para fortalecer la plataforma, que sea más robusta y que ofrezca acceso ilimitado a los cursos virtuales, en los que participan todas nuestras víctimas, sus organizaciones y la sociedad civil”, explicó la Directora del Archivo de los Derechos Humanos de la entidad, Marcela Rodríguez.

La funcionaria invitó a los interesados en participar en los cursos virtuales que tengan alguna inquietud, a comunicarse a través del correo electrónico juan.pulido@cnmh.gov.co

Participantes

El curso contará con la participación de:

Marcela Rodríguez Vera: Restauradora de bienes muebles de la Universidad Externado de Colombia y magíster en investigación social de la Universidad Distrital.

José Luis Alarcón: antropólogo de la Universidad Nacional de Colombia, especialista en gerencia social de la ESAP, y en gobierno, gerencia y asuntos públicos de la Universidad Externado de Colombia.

Valeria Eraso Cruz: historiadora de la universidad del Tolima, estudiante de maestría en derechos humanos de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia.

Natacha Eslava Vélez: profesional en restauración y conservación de bienes muebles de la Universidad Externado de Colombia, y experta universitaria en gestión documental y administración de archivos de la Universidad FASTA en Argentina.

John Fredy Garzón Caicedo: profesional en ingeniería de sistemas de la CUN y magíster en gestión documental y administración de archivos de la Universidad de la Salle.

Jhonattan Alexander Hoyos Sepúlveda: abogado de la Universidad La Gran Colombia, y consultor y contratista independiente en derechos humanos y Derecho Internacional Humanitario.

Carlos Andrés López: bibliotecólogo y archivista de la Fundación Universitaria INPAHU, y especialista en gerencia de proyectos informáticos de la misma universidad.

Carolina Muñoz Ramírez: profesional en sistemas de información, bibliotecología y archivística, y especialista en sistemas de información y gerencia de documentos.

Laura Sánchez Alvarado: antropóloga de la Universidad Nacional de Colombia y especialista en análisis de políticas públicas. Ha realizado investigación en antropología social e historia, patrimonio material e inmaterial.


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Colombia, Conflicto Armado, Darío Acevedo, Entrevista, Memoria Histórica

En Colombia no puede haber una sola versión del conflicto: Darío Acevedo

Autor

hacemosmemoria.org

Fotografía

CNMH

Publicado

27 Mar 2020


En Colombia no puede haber una sola versión del conflicto: Darío Acevedo

Para el director del Centro Nacional de Memoria Histórica, Darío Acevedo, el conflicto armado en Colombia se ha desdibujado por la participación de diversos actores armados y por los cambios que ha sufrido a causa de su extensión en el tiempo, lo que hace que la memoria sea un terreno de mayor disputa “no por principios sino por las circunstancias”.

Desde que se posesionó como director del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), el 21 de febrero de 2019, el historiador Darío Acevedo ha recibido duras críticas de sectores sociales, académicos y de organizaciones de víctimas por algunas de sus decisiones. En entrevista con Hacemos Memoria, Acevedo afirmó que es víctima de una “persecución” y pidió una discusión académica en la que pueda exponer sus puntos de vista.

¿Cómo interpreta usted las tensiones que ha tenido su dirección en el CNMH con algunos sectores sociales y de víctimas?

La memoria, en cualquier circunstancia de conflicto, nacional o internacional, siempre es motivo de discusión, de debate, de polémica. Hay casos en los que se da el asunto más fácilmente porque se encuentra evidente la distinción entre víctima y victimario, como fue el caso del régimen nazi y la población judía; también está el caso de Sudáfrica, con el régimen del apartheid, en el que se beneficiaba una minoría blanca que impuso un régimen odioso frente a más del 85 por ciento de la población que era negra. Estos son casos en los que es posible que el debate sea casi inexistente en razón de los consensos, y en razón de que estos consensos les permiten a los estados asumir políticas de reparación con mucha claridad. Por ejemplo, todavía el Estado alemán se encuentra reparando a población judía sobreviviente.

En el caso nuestro la cosa es distinta porque es un conflicto muy extenso, nace en circunstancias de auge de la Guerra Fría, pero cambia con el tiempo, y el cambio más significativo tiene que ver con el derrumbe del comunismo en la Unión Soviética y con la emergencia del fenómeno del narcotráfico. Esto supone etapas de altas y bajas en lo que llamamos el conflicto armado colombiano. A esto se suma que no hay una sola guerrilla sino tres, cuatro, y en un momento hubo incluso siete guerrillas, todas de diferente signo, con las que el Estado no podía negociar con todas. Allí también aparecen los paramilitares, algunos de ellos en clara alianza con agentes del Estado y la Fuerza Pública, esto es innegable. Todo eso va desdibujando el conflicto armado como un conflicto entre dos partes. Y esto hace que la memoria sea el terreno de la mayor disputa, no por principios sino por las circunstancias. Y una circunstancia adicional que ha complicado el conflicto armado entre nosotros es el hecho de que todo esto se da en el marco de una democracia. No en una dictadura como la hubo en Chile o Argentina o El Salvador. Aquí no hubo un régimen militar y esto también le da un tinte a la discusión, sobre todo de quienes piensan que el levantamiento armado dentro de una democracia no es lo más lógico que haya podido suceder en el mundo.

Entonces ¿Qué es lo que yo planteo o entiendo? Que lo que se debe seguir es esa discusión, ese debate desde un ámbito académico, pero desafortunadamente un debate propiamente académico no ha habido en el periodo en el que yo he estado gestionando el Centro Nacional de Memoria Histórica. No ha habido un solo foro en el que podamos contestar hipótesis, teorías, pensamientos, estudios. Incluso desde antes de yo posesionarme ya estaba cuestionado.

Pero ¿qué piensa de las fricciones que ha tenido el Centro de Memoria con los sectores considerados cómo víctimas?

No. Nosotros no hemos tenido mayores problemas con los sectores sociales que se acreditan como víctimas del conflicto armado colombiano. Nuestros equipos han ido a diferentes puntos. Muchos de ellos incluso vienen de la dirección anterior. No ha habido cambios drásticos. Ha habido una reducción en la contratación en razón de las políticas de austeridad, pero tampoco es muy significativo. Donde quiera que hemos ido, hemos estado en contacto con las víctimas, con las organizaciones. Ha habido problemas con algunas en el campo de eso que llamamos la agitación política. Pero en términos generales a nosotros nos ha ido muy bien en los territorios.

¿Por qué afirma que hay una persecución encabezada por María Emma Wills y otros intelectuales en contra de las decisiones que ha tomado como director del Centro?

Es que eso es como evidente. Yo no he tenido la oportunidad de sentarme frente a un auditorio académico a explicar la política que estoy adelantando. Lo explico a través del portal de la entidad. Mis puntos de vista han sido tergiversados, incluso desde antes de yo asumir. Todo se debe, en gran medida, a mi posición ideológica y política que era ampliamente reconocida, en la medida de que yo era un columnista en El Espectador, colaborador en El Colombiano, El Tiempo, en programas de análisis, en ensayos que escribí cuando era profesor de la Universidad Nacional. Mi posición era reconocida, pero ahí es donde digo que hay persecución porque a uno no lo pueden censurar por lo que haya pensado antes. Lo importante es que uno atienda los dictámenes de ley y las políticas del gobierno en materia de reparación de víctimas en este caso. Y, en estas, lo que yo he dicho es que me muestren una sola frase, escrita o pronunciada, que se pueda poner entre comillas, y eso es lo que no han hecho.

Lo que yo he observado de parte de los directores anteriores es que ellos tratan de averiguar lo que yo quiero hacer, o lo que quiero imponer, pero no logran encontrar en mis actuaciones algún hecho o alguna frase que tienda a eso que ellos me atribuyen, que es como deformar la memoria, o a desconocer el conflicto o crear una verdad oficial.

Sobre este último punto, yo desde el principio fui el que recalqué que todo lo que hubiera hecho la dirección anterior y todo lo que yo hiciera en el Centro Nacional de Memoria Histórica era controversial, y lo dije, primero, por convicción, y, segundo, porque la misma Ley de Víctimas estipula que no debe haber verdades oficiales. Las verdades oficiales son propias de las dictaduras. Entonces yo entré combatiendo y criticando la pretensión de que aquí haya una sola versión del conflicto. Y no creo ser la única persona que crea en ello.

En una columna en el periódico Debate, usted expresa que Wills dice falsedades y lanza afirmaciones sin sustento en su contra. ¿Cuáles son las afirmaciones de Wills que usted considera falsas?

Yo soy académico. Di clases en la universidad durante más de 30 años, publiqué textos fruto de investigaciones y he exigido se me trate como tal, pero no lo he recibido; no he recibido ese trato por cuestiones ideológicas. Lo propio entre académicos es que nos citemos: usted dijo esto, y lo pone entre comillas. Pero usted se fija en ciertos pronunciamientos del doctor Gonzalo Sánchez y de la doctora María Emma, y de otros reconocidos intelectuales como Rodrigo Uprimmy, y es como si no hubiera pronunciado discursos en distintos eventos, como si no hubiera producido materiales dentro del campo de la memoria histórica. La primera cuestión tiene que ver con eso, que no se me cita.

Por otra parte, se dice que yo voy a imponer una verdad oficial, cuando lo que he tratado es de sacar la contribución de la verdad, en términos de convenios, hacia afuera, como con la convocatoria de Colciencias que tiene la pretensión de evitar que el director, llámese como se llame, produzca las verdades sobre el conflicto armado colombiano. Yo estoy dando la oportunidad de que más de 650 grupos de investigación, inscritos y reconocidos por Colciencias en sus máximas categorías, A1 y A, presenten sus proyectos para estudiar diversos aspectos. Son 15 proyectos y todos dicen ‘Conflicto armado y…’, etc.

Otro punto dice que yo voy a borrar la memoria de las víctimas. Que yo me voy a inclinar a los victimarios, como dicen de ganaderos, comerciantes, etc. Lo que he planteado es que la Ley de Víctimas reconoce a aquellos sectores que hayan sufrido hechos graves en materia de DIH y Derechos Humanos, vengan de donde vengan. Entonces yo no veo por qué, cuando ellos estaban dirigiendo, si pudieron hacer unos trabajitos sobre empresarios, soldados y policías, y yo no pueda hacerlos.

Yo tengo estadísticas del informe de gestión y en la plataforma de la entidad dice claramente: iniciativas de memoria, 120 iniciativas apoyadas a 2018. ¿Cuántas se hicieron con militares? Exitosas, tres. ¿Cuántas se están haciendo? Algunas que no han terminado: con las madres de Soacha, es decir con casos de falsos positivos; con las víctimas de Rosa Blanca; con familiares de concejales muertos en Rivera; con familiares de los diputados asesinados en el Valle del Cauca; con la masacre de La Chinita, que de pronto vamos a obtener resultados en cosa de dos meses; con las Madres de La Candelaria estamos trabajando. De manera que estamos trabajando con todos los sectores de víctimas y la falsedad consiste en decir que yo solo trabajo con militares y empresarios. Eso es lo que yo llamo imposturas o falsedades del debate.

Es más, con el tema de los ganaderos que se ha agitado tanto, nosotros ni siquiera hemos firmado convenio. Fue una petición de ese sector porque ellos dicen, y con toda razón, que la mayoría de los miembros de la federación sufrieron secuestros, amenazas, asesinatos y destrucción de sus bienes y propiedades.

¿Qué cambios metodológicos y conceptuales ha tenido el CNMH bajo su dirección?

Con las iniciativas de memoria, que es el contacto con las comunidades para recuperar su memoria, su proceso de reparación, de resiliencia, de la superación del drama, de ayudarles a llevar su duelo hasta el final, en eso seguimos utilizando la metodología que han usado los profesionales durante los ocho años previos.

En materia de investigación si hay un cambio. Saqué la investigación, en buena parte, para hacerla con Colciencias, ahora Ministerio de la Ciencia. Este es un cambio, pero, ¿es positivo o negativo? Lo que pasa es que yo no puedo llegar a una institución a enmendarles la plana a los antecesores. O sea, como que yo llego y no tengo ninguna función y ninguna autonomía, y no puedo hacer nada porque de pronto estoy alterando las cosas. Yo he tratado de modificar cosas, pero que son propias de mi función.

Por ejemplo, en el Museo aún faltan por concretarse algunos cambios porque apenas estamos empezando la construcción física. Y hay que hacer cambios que serán explicados en su momento. Pero en lo demás, digamos, en la Dirección de Acuerdos de la Verdad que trabaja con desmovilizados del paramilitarismo, seguimos la misma metodología. En materia de archivos incluso mejoramos su tratamiento porque hice convenio con el Archivo General de la Nación, entidad rectora, y con la Jurisdicción Especial de Paz, que le trazó medidas cautelares a los archivos que nosotros tenemos. Eso implica que cualquier movimiento que se haga de esos archivos, cualquier tratamiento, debe estar autorizado por esas dos entidades.

Por ejemplo, nos cambiamos de sede. El traslado de los archivos se hizo hasta con el acompañamiento de la Procuraduría, la Policía Nacional, la JEP, para que no sufrieran ninguna alteración. Entonces no sé a qué se refieren cuando dicen que yo estoy cambiando todo.

¿Qué puede decir sobre el hecho de que la Asociación Minga haya sacado sus archivos del CNMH?

Primero, nosotros encontramos gran cantidad de archivos dados en calidad de préstamo, unos, y en calidad de donación, otros. Todos los archivos que entran a la entidad tienen que ser procesados técnicamente y se deja una copia digitalizada. Los que están en préstamo se digitalizan y se organizan para que sean utilizados por el público o investigadores y luego se devuelven a los propietarios naturales. En eso no hay ningún misterio. Lo que ha sucedido es que hay una campaña de desinformación.

Por ejemplo, cuando yo me fui a posesionar, al día siguiente di una entrevista que quedó mal titulada porque decía: “140 organizaciones van a retirar sus archivos”. Más adelante, el expresidente Ernesto Samper que se sumó a esa campaña, dijo que “27 organizaciones han retirado sus archivos del Centro Nacional de Memoria Histórica”’. Y solamente, a la fecha, la Minga retiró sus archivos. Pero, ¿sabe desde cuándo inició el proceso? El 26 de febrero del año pasado, estando yo recién llegado a la dirección que fue el 21 de febrero. Se demoró un año para hacer el retiro normativo, con delegados de la JEP, la Procuraduría, la policía. Eso no tiene ningún misterio, se devuelven. Pero nosotros quedamos con una copia digitalizada, así como la JEP y el Archivo General de la Nación.

¿El CNMH qué objetivos tiene para este año?

Tenemos cuatro unidades. En materia de Acuerdos de la Verdad, que trata con desmovilizados paramilitares, avanzar hacia la meta de las 18.300 certificaciones y en este momento estamos cerca de las 15.500. En el caso de los archivos, avanzar en la clasificación y digitalización de una cantidad muy grande de archivos que no estaban procesados; vale la pena decirlo, no recibimos todo en orden en materia de archivos. En el caso de la memoria, avanzar en la selección de los 15 proyectos de investigación a través del Ministerio de la Ciencia. Y en ese terreno de la memoria tenemos 43 iniciativas cuando lo normal son 25, teniendo en cuenta la diversidad territorial, los enfoques diferenciales como la comunidad LGBT, la población adulta, los afectados por minas antipersona, el enfoque de mujer, el enfoque de niños y niñas, el enfoque étnico y la población afrocolombiana. Y en materia de Museo, lo que le vamos a dejar a la comunidad colombiana es haber seleccionado la firma que va a construir el Museo, que ya está diseñado y financiado. Y para diciembre, que esté construida la sedimentación, o sea, todo lo que es la excavación y las bases.

Una de las cosas que más preocupa a las víctimas es cómo será el museo. ¿Qué puede decir al respecto?

Voy a mencionar varios casos. Primero, la centralidad del Museo, se va a dar todas víctimas diversas del conflicto. Las víctimas son muchas y muy diversas y cada una tiene una memoria diferente. Aquí no va haber una memoria única. Segundo, las muestras no podrán estar inspiradas en una de las versiones del conflicto armado, pero tampoco ningún sector ideológico o religioso podría decir que esto es lo que interpretamos sobre el conflicto. Tercero, el Museo va a tener mucha información de tiempo, modo, lugar, sobre hechos que fueron impactantes en la vida nacional y que afectaron a núcleos significativos de la población. En cuarto lugar, el Museo se dotará también con aportes hechos por las comunidades como obras artísticas, producción de objetos como artesanía, de agricultura comunitaria, etc. Muchos de estos procesos, digamos, pueden ser ofrecidos por las mujeres tejedoras, son muchos los casos que se pueden mostrar en vivo en el Museo. Y el último punto es que se va a tener en consideración el elemento artístico, siempre orientado al sufrimiento de la gente. Tenemos que evaluar la experiencia previa de lo que ya se ha hecho y qué otras cosas nuevas podemos aportar.

Director, finalmente, ¿qué entiende por Memoria Histórica?

Yo, como historiador que soy, reconozco que la memoria en su insumo del trabajo del historiador. Pero es algo que pertenece a las comunidades, es algo con lo que no se puede entrar en contradicción. Yo parto del principio de que el trabajo que nosotros hacemos con las comunidades afectadas por el conflicto, sea quien sea el victimario, nosotros lo respetemos integralmente, respetemos lo que digan las víctimas. ¿Por qué? Porque la memoria es un producto sobre la vivencia directa de un problema, un dolor, de una atrocidad que la gente expresa abiertamente sin necesidad de conocer teorías, ni filosofías. Lo hablan con su emoción, dolor y sentimientos. Y toda esa memoria hay que conservarla.

Pero podría darse dos opciones: digamos, recuperar la memoria para provocar la venganza, el odio, la ventaja, la confrontación. Como fue el caso, a manera de ejemplo, de esa tendencia con la memoria del pueblo alemán durante el régimen nazi, que lo que hizo fue un revanchismo por haber perdido la Primera Guerra Mundial. Y se puede dar la vía que nosotros hemos estado utilizando, que tiene que ver con recuperar la memoria para exigir que no se vuelva a repetir, que no haya elementos de odio. Nosotros en el tema del perdón no intervenimos porque eso se deja a las personas y comunidades. Que sean ellas mismas las que decidan si perdonan o no y en qué circunstancias.

Y un tercer elemento, en el caso nuestro, es que la recuperación de la memoria debe ser útil como elemento pedagógico, que la gente entienda que no se deben utilizar métodos violentos en la lucha política.


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Colombia, Conflicto Armado, Darío Acevedo, Entrevista, Memoria Histórica

Reflejos de la guerra

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

21 Oct 2014


Reflejos de la guerra

Acaba de terminar la Muestra Internacional Documental de Bogotá (MIDBO) en el marco de la VII Semana por la Memoria. ¿Cuál es el aporte que hace el cine colombiano a la memoria histórica?


No es exactamente una sala de cine comercial. Las sillas son estáticas donde difícilmente cabe una persona gruesa, sin espacio para alojar las gaseosas o palomitas de maíz que compran muchos al ir a ver películas. Caben no más de doscientas personas y la semana pasada estuvo casi a reventar.

“La primera preocupación de un festival de cine es asegurar la asistencia. Más allá de hablar si la sala está llena o desocupada hoy, debemos hablar de cómo el cine puede apoyar al basto escenario y proceso de resolver nuestro conflicto. La memoria que produce el cine, que da cuenta de cualidades nacionales y locales. Nuestro cine sobre el conflicto se ha quedado en la exposición del trauma y el dolor, pero no es lo único. Trascender y atreverse a través del cine a encontrar otras salidas, contribuir al debate, convencer al público,  a las sociedades en su conjunto de que el cine puede ser un instrumento no solo de representación, si no de transformación de estas realidades que nos trastornan”, comentó Pablo Mora director general de la MIDBO, quienes proyectaron la semana pasada cinco documentales que retrataron la coyuntura política de Colombia a través de un ciclo denominado “Espejos para salir del horror”, una forma de hablar de la guerra y la resolución de conflictos armados vistos desde Indonesia, Cambodia, Chile y Sudáfrica. 

El jueves 16 de octubre empezaron con la primera tanda de la muestra, “Horror e indiferencia”, y los asistentes pudieron ver el documental “El acto de matar” de Indonesia, sobre el golpe de estado militar de 1965, con el que llegó el genocidio de miles de comunistas, reales o presuntos, que fueron asesinados por los escuadrones de la muerte. Unas décadas después, el pasado subsiste inmortalizando sus actores. Una cinta de más de tres horas, oscura, cruda y demencial que invita a los asistentes analizar la forma en que deben ser contadas las historias de los victimarios. “Para el Centro Nacional de Memoria Histórica es muy importante abrir escenarios para la discusión de las memorias más allá del plano académico y de las víctimas, para mostrar otras representaciones del horror del conflicto. Como la representación de los victimarios y no solo las víctimas.” Manifestó Patrick Morales, investigador del CNMH.  

Al otro día llegó el turno para hablar sobre “Trauma, verdad y reparación” con la proyección de la película “Nostalgia de la luz”, una verdadera obra de arte que muestra la forma más bella y simple de narrar el horror de una manera limpia, estética y hermosa entre el cielo y la tierra, entre la luz del cosmos y los seres humanos. En Chile, a tres mil metros de altura, los astrónomos venidos de todo el mundo se reúnen en el desierto de Atacama para observar las estrellas. Aquí, la transparencia del cielo permite ver hasta los confines del universo. Abajo, la sequedad del suelo preserva los restos humanos intactos para siempre: momias, exploradores, mineros, indígenas y osamentas de los prisioneros políticos de la dictadura. Mientras los astrónomos buscan la vida extraterrestre, un grupo de mujeres remueve las piedras: busca a sus familiares, buscan sus desaparecidos. “Las mujeres son capaces de poner su tragedia en función de ayudar a otros de sobreponerse de esa tragedia. Y eso me parece admirable, cuando pasan por esa lucha encontrando los restos de sus familiares, ahí no terminan y ponen toda su experiencia en función de una organización y como dicen algunas de ellas: “descansaremos hasta el día que encontremos el último desaparecido”, dijo Martha Nubia Bello, coordinadora del informe Basta Ya, al finalizar el documental.  

MIDBO nos trajo películas de otros países que relatan historias muy similares a las nuestras, al conflicto descarnado de los paramilitares, a las tomas guerrilleras, a los desaparecidos. Países que han hecho sus transiciones, películas situadas en el tiempo  posterior a los procesos de resolución de conflictos, lo que nos llama de nuevo a preguntarnos ¿Cómo hablar de memoria en medio del conflicto armado?, hablar de lo general a través de las historias concretas. Atrevernos apostar por narrativas diferentes de contar la guerra.

Si usted se perdió alguna de estas proyecciones lo invitamos a verlas en los siguientes enlaces:

El acto de matar 

Documental: El Acto de Matar

Nostalgia de la luz 

Publicado en Noticias CNMH



Documental, Guerra, Memoria Histórica, MIDBO, Semana

Chile y Colombia unidos por la memoria

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

Álvaro Cardona para el CNMH

Publicado

27 Oct 2014


Chile y Colombia unidos por la memoria

El 15 de octubre de 2014 fue un día importante para la memoria histórica en América Latina. Ese miércoles, mientras se realizaba el Seminario Internacional de Museos y Lugares de Memoria organizado por el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), Ricardo Brodsky, Director del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Chile, y Gonzalo Sánchez, Director General del CNMH, firmaron un acta de entendimiento para facilitar el trabajo conjunto entre las dos entidades y para apoyarse en la compleja tarea de reconstruir las memorias del pasado reciente.

Con este acuerdo se busca que entre ambas instituciones haya intercambio de experiencias, fundamentalmente en materia de lecciones aprendidas durante la creación e implementación del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Chile y los retos que tendrá el CNMH en la construcción del Museo Nacional de la Memoria en medio del conflicto armado.

El intercambio de experiencias sobre iniciativas de memoria, centros de documentación y archivos de los derechos humanos, además de conocer diversas maneras de crear memoria histórica, serán otros de los objetivos para continuar aprendiendo del camino que el Museo de la Memoria chileno ha recorrido.

Este tipo de acuerdos hacen parte de la estrategia del CNMH de unir lazos de cooperación dentro de la región latinoamericana, para así fortalecer nuestra tarea de memoria histórica con estándares de nivel internacional. 

 
 


Chile, Colombia, Memoria Histórica

29 años desaparecidos

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

05 Nov 2014


29 años desaparecidos

Este jueves 6 de noviembre se conmemoran 29 años de la toma y la retoma del Palacio de Justicia que dejó 94 personas muertas entre ellos once magistrados y doce desaparecidos. 


A la fecha han sido condenados el Coronel (r) Alfonso Plazas Vega a 30 años de prisión por el delito de desaparición forzada de once personas y el General (r) Jesús Armando Arias Cabrales a 35 años de cárcel también por la desaparición forzada de cinco personas. Siendo estos dos los únicos casos judicializados por este hecho. 

Con la justicia era de esperar que llegara la verdad, pero no ha sido así. Los familiares de los desaparecidos llevan 29 años sin descanso reclamando y buscando cada día a sus seres queridos. Exigencia que sigue vigente como si fuera 1985: “Ya vamos dos generaciones buscando a mi hermana, la de mi padre y la mía” expresa René Guarín, vocero de los familiares de los desaparecidos en el holocausto del Palacio de Justicia.

Desde el día en que vieron en vídeos cómo las personas eran evacuadas del Palacio de Justicia, los familiares de los desaparecidos han pedido ayuda en diferentes instancias nacionales e internacionales y han hecho un llamado a la sociedad en general para que pare la indiferencia. “Si a nosotros nos desaparecieron nuestros familiares en pleno centro de Bogotá, frente a la casa del Presidente y no tenemos respuesta, ¿qué esperamos de algunas familias en veredas y sitios cerrados que también tienen desaparecidos?”, dice María del Pilar Navarrete, esposa de Héctor Jaime Beltrán, una de las víctimas.

Por eso, el llamado este jueves en la Plaza de Bolívar de Bogotá también será para recordar a todos aquellos familiares y amigos que aún están desaparecidos en Colombia. Seguimos exigiendo verdad.

>> Ver agenda de programación.

 


Desaparición, Memoria Histórica, Palacio de Justicia

“Todos somos memoria” en el Parque de la 93

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

18 Nov 2014


“Todos somos memoria” en el Parque de la 93

Desde el año 2012, el Museo Nacional de la Memoria (MNM) viene adelantando su construcción social a partir de convocatorias, procesos expositivos, apoyo a sentencias, acompañamiento a entes territoriales y proceso de conceptualización del proyecto del Museo, entre otros trabajos más. Todas estas acciones se enfocan al  reconocimiento, dignificación, articulación y acompañamiento de las diversas iniciativas y acciones de memoria que tiene el País.

Como parte de esta construcción social, el CNMH ha diseñado la exposición Todos Somos Memoria, una exhibición que se lanzó en octubre durante la VII Semana por la Memoria en el Centro Cultural Gabriel García Márquez de Bogotá y que ahora se presenta desde el 15 hasta 30 de noviembre en el Parque de la 93 (Cra. 11A y 13 entre calles 93A y 93B).

“Queremos ampliar los públicos que habitualmente manejamos en los eventos. Así como lo dicta la ley (1448 del 2011) debemos llegar a todos los sectores, víctimas o no víctimas, para lograr una comprensión  del conflicto. El Parque de la 93 resulta un espacio que maneja distintos públicos, además, tiene antecedentes de índole cultural donde se puede presentar la construcción del Museo Nacional de la Memoria”, asegura Ana Gabriela Jiménez, integrante de la Dirección del Museo de la Memoria del CNMH.

En la muestra se presentan fotografías e imágenes de los procesos que siguen contribuyendo a la creación física del MNM para que la sociedad continúe familiarizándose y reconociendo los esfuerzos que realizan las víctimas y sus acciones de resistencia en clave de memoria.

“Otras de las razones por las que se plantea llevar ´Todos Somos Memoria´ al Parque de la 93 responde a que cerca de allí, en la Embajada de Francia tenemos Memorias Plurales Del Conflicto, otra exposición que lanzamos hace algunas semanas.  La idea es aprovechar las dos exhibiciones y construir un circuito de exposiciones creadas por el CNMH en esta zona de la ciudad”, finaliza Ana Gabriela.

 


Bogotá, Conmemoración, Memoria Histórica, MNM

“Language and Trauma”

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

19 Nov 2014




“Language and Trauma”

Queremos invitar a nuestros seguidores a la conferencia de Cathy Caruth, “Language and Trauma”, el jueves 27 de noviembre de 2014 a las 4:00 pm en el décimo piso del Edificio Santo Domingo (ver información detallada aquí).

Caruth es profesora en la Universidad de Cornell, EEUU, y es una experta reconocida en el tema del trauma en relación con concepciones de la memoria y la historia. Su trabajo propone un diálogo muy fructífero entre la literatura comparada y el psicoanálisis. Sus libros más recientes abordan la pregunta por las distintas posibilidades de una narración y representación de la experiencia traumática, por la necesidad de una gramática y una ética de la escucha que puedan acompañarla, y por los modos de agenciamiento ético y político que se configuran a partir de los cruces entre trauma, memoria e historia.

La profesora Caruth está muy interesada en poner en diálogo sus preguntas y sus aproximaciones al tema del trauma con las preocupaciones propias del contexto colombiano. Por ello, tras la conferencia se dedicará un tiempo extenso a la discusión con el público asistente. (La conferencia es de entrada libre, en inglés).

 

Cathy Caruth, Conferencia, Memoria Histórica

26 años de recuerdos

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

Gearóid Ó Loingsigh

Publicado

22 Nov 2014


26 años de recuerdos

El próximo 22 y 23 de noviembre el CNMH acompañará las actividades de conmemoración de los 26 años de la Masacre en Segovia y Remedios, en Antioquia.


Durante décadas esta subregión del nordeste del departamento ha sufrido las consecuencias del conflicto armado colombiano. Con el objetivo de combatir a las guerrillas, el Ejército y la Policía establecieron alianzas con los grupos paramilitares de la zona, hecho que convirtió a la población civil en objetivo militar. Matanzas, desplazamientos y masacres se convirtieron en el día a día de los habitantes de esta zona del país.

Sus principales hitos fueron cuatro masacres recogidas en este completo informe:
  1. Remedios, 4-12 de agosto de 1983
  2. Segovia, 11 de noviembre de 1988
  3. Segovia, 22 de abril de 1996
  4. Remedios, 2 de agosto de 1997

Para que los macabros crímenes no se vuelvan a repetir en la historia venidera, La Asociación de Víctimas y Sobrevivientes del Nordeste conmemorará el vigésimo sexto aniversario de la matanza de civiles en los municipios de Segovia y Remedios el 11 de noviembre de 1988, así como las cometidas en los municipios de Amalfi, Vegachí y Yolombó. También para recordar a las otras víctimas de asesinatos selectivos y a las organizaciones sociales y partidos políticos victimizados.

Allí, el CNMH liderará un taller de reparación simbólica y socializará la segunda edición del informe “Silenciar la democracia”.

Esta conmemoración se inscribe en el marco del proceso de recuperación de la memoria y la dignificación de las víctimas, con el fin de que no queden en el olvido los crímenes de lesa humanidad, se castigue a los responsables, haya justicia, verdad, reparación integral y garantías de no repetición para que haya paz duradera.

Ver programación completa

Ver informe Silenciar la Democracia

 


Memoria Histórica, Recuerdos, Segovia

La memoria tiene la palabra

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

www.webmini.cat

Publicado

27 Nov 2014


La memoria tiene la palabra

Como una herramienta pedagógica para generar una conciencia social para la no repetición de la violencia, el próximo viernes 28 de noviembre desde las 8:00 a.m se desarrollará el 1er Conversatorio de Narrativas del conflicto sobre literatura y memoria: “La memoria tiene la palabra” en la ciudad de Montería.

La Universidad de Córdoba será el escenario para la reflexión sobre la producción literaria y su relación con la memoria histórica en Colombia. El evento, organizado por el Departamento de Español y Literatura- Facultad De Educación, Bienestar Universitario Universidad De Córdoba, el Centro Nacional De Memoria Histórica, el Comité de Impulso y el Colectivo De Memoria Unicórdoba se realizara en el marco del Plan de Reparación Colectiva de la institución educativa.

“El principal objetivo del encuentro es propiciar espacios para la sensibilización de la población  y, en especial, a la población estudiantil de la Universidad de Córdoba; creando redes de espacios para la reflexión y encuentro, que promueven procesos de debate en torno a la producción literaria y su relación con la memoria histórica del conflicto”, explica Andrea Maldonado del CNMH .

El evento se realizará el día 28 de noviembre desde las 8:00 a.m. en los bajos del Bioclimático  de  la Universidad de Córdoba. Está abierto al público en general.

 


Conflicto, Memoria Histórica, Narrativas, Palabra

La memoria histórica desde las comunidades de fe

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

02 Dic 2014


La memoria histórica desde las comunidades de fe

El pasado 27 y 28 de noviembre se llevó a cabo del Seminario construcción de memoria desde las comunidades de fe,  en el marco de un proyecto macro sobre estas comunidades que adelanta el CNMH desde el año 2013.

Alrededor de 60 invitados se dieron cita en el Hotel Continental de Bogotá para reflexionar y discutir las variadas maneras cómo los religiosos han sido perseguidos y victimizados en el marco del conflicto armado y, a su vez, cómo ellos han resistido desde su fe.  

Con talleres e intervenciones de personas provenientes de diversas asociaciones e iglesias (Pablo y Pedro Stucky, César Augusto Moya, Milton Mejía, Ricardo Esquivia, Olga piedrasanta, la hermana Maritze Trigos, Patricia Urueña y William Plata, entre otros), durante estos dos días los asistentes tuvieron la posibilidad de reflexionar alrededor de las siguientes preguntas:

  • ¿En qué se diferencia y en qué se asemeja la experiencia del conflicto colombiano a la que han atravesado o atraviesan otros países? 
  • ¿Qué lugar ocupan los líderes y las lideresas de las comunidades de fe en el conflicto colombiano?
  • ¿Cuál es el papel de la espiritualidad dentro de conflictos armados?
  • ¿Qué tienen de particular las resistencias desde la fe?
  • ¿Qué aporta la fe a la capacidad de resiliencia y, posteriormente, a las resistencias que a veces desarrollan las víctimas?
  • ¿Cómo y por qué han sido victimizadas estas comunidades fe? 
  • ¿Qué pueden decirle al país las comunidades de fe sobre la ruta a seguir para salir del conflicto armado? 

María Emma Wills, asesora de la Dirección del CNMH, aprovechó el espacio para recalcar que en esta guerra ya no existe ningún lugar sagrado, pues todos han sido triturados por los actores armados. Sin embargo, aseguró, los líderes y lideresas de fe han sido capaces de encarnar esa esperanza y esa autonomía de las comunidades, razón por la cual se han convertido en una piedra en el zapato para los alzados en armas. “Las comunidades de fe tienen la capacidad de construir mundos en común”, dijo.

Este encuentro fue una oportunidad, no solo para conocer los procesos de las comunidades de fe en otros conflictos armados, sino para presentar y discutir la historia de cuatro comunidades (Toribío, Macayepo, Tierralta y Corinto) que han sobrevivido al conflicto armado colombiano, pues han aprendido a levantarse y a mantenerse firmes inspirados en su fe. 

 


Comunidades, Fe, Memoria Histórica

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