Etiqueta: FILCali

El Valle del Cauca canta sus memorias y le compone al sueño de la paz

El Valle del Cauca canta sus memorias y le compone al sueño de la paz

Laboratorio colaborativo: «Naturaleza y territorio en el marco  del conflicto armado»

Autor

CNMH

Foto

Helena Hinestroza, cantora, poeta, sobreviviente de la guerra y fundadora del colectivo Mujeres Unidas por la Vida y la Paz del Territorio.

Publicado

31 octubre 2023


El Valle del Cauca canta sus memorias y le compone al sueño de la paz

Durante la Feria del Libro de Cali, las agrupaciones artísticas Mujeres Unidas por la Vida, La Múcura y Escuela Canalón hicieron vibrar al público con sus composiciones y cantos de resistencia, esperanza y dignidad. Aquí, un resumen de sus apuestas musicales.

«La música del litoral Pacífico es nuestra medicina»: Mujeres Unidas por la Vida

Helena Hinestroza es de Timbiquí (Cauca), pero hace años vive en Cali, la ciudad adonde llegó desplazada por el conflicto armado y donde, junto a otras mujeres, fundó el colectivo Mujeres Unidas por la Vida y la Paz del Territorio, un espacio en el que confluyen cantadoras, alabadoras y percusionistas que, a través de las músicas tradicionales del litoral Pacífico, han alzado su voz para denunciar la guerra, pero también para hacer memoria, sanar sus dolores y, como dice Helena, aferrarse a la alegría de estar vivas y tener voz para cantarle al país y al mundo las historias del Pacífico.

 

 

«En la guerra sentí perder la voz.

Sentí que todo estaba oscuro a mi alrededor.

Me quedé en tinieblas llorando mi dolor.

Pero de esas tinieblas algo hermoso salió. Un día me senté a conversar conmigo.

Me dije: Dejé todo lo que había conseguido, pero lo que soy se ha venido conmigo.

Aquí tengo la herencia que me dejó mi abuela.

Los cantos iluminan de nuevo mi camino.

Mi abuela está conmigo.

Gracias, abuela, gracias le doy, por esta herencia que me dejó».

Todas las integrantes del colectivo son del litoral Pacífico y reivindican los cantos de sus abuelas.

Así canta Helena, quien, además de cantora, es poeta. Catorce mujeres más la rodean y acompañan en los coros. La voz —dicen— les sale de las entrañas. Cantan como les enseñaron sus abuelas. Le cantan a la tierra, al río y al mar. Les cantan a los vivos y a los muertos. Cantan para recordar sus días en el Pacífico y cantan para darle sentido a sus vidas en la ciudad. Cantan para denunciar a los violentos y al modelo económico que expolia sus tierras y comunidades. Pero también le cantan a la dulzura de sus tradiciones y a las bondades de sus costumbres. En el concierto que ofrecieron en el estand del Centro Nacional de Memoria Histórica, en la Feria del Libro de Cali, las Mujeres Unidas por la Vida deslumbraron con la fuerza de sus cantos, de sus tamboras y de su espíritu de resistencia hecho canción.

«Resistimos con alegría porque elegir la vida es un gozo»: La Múcura

Jimena Almario, una de las integrantes de La Múcura. Es la compositora de la agrupación y, junto a Bonnie Devine, ha recorrido durante diez años Suramérica.

La Múcura es un dúo multinstrumentalista de nueva música social latinoamericana conformado por Jimena Almario y Bonnie Devine, dos vallecaucanas que viajan desde hace diez años por Suramérica escuchándola, conociéndola, aprendiendo a cantar y a sonar con ella y con su gran cordillera de los Andes.

 

Lee también: «Mi resistencia es con la palabra»: El legado de las letras en la Feria Internacional del Libro de Cali.

 

«Nos enfocamos en la relación que existe entre el arte y la transformación social para la vida digna, la tierra viva y el alma tranquila. Creamos música de amplias raíces suramericanas con conciencia social, ambiental, política y de género, y hacemos investigaciones cercanas para el empoderamiento, la participación y la propuesta», cuentan las artistas en su página web.

 

 

«Resistir con alegría

Porque elegir la vida es un gozo

Regalo precioso de nuestra ancestralidad

Para nuestra libertad, dignidad e identidad.

Sacudiremos el territorio con el arte encendido

Con los pasos liberatorios, la danza y la canción

Pintaremos de colores la ciudad

Ante la opresión de ese gris moribundo que nos impone el dolor

¡Que caigan los símbolos de la opresión!

¡Que caigan el patriarcado y la segregación!

Y se levanten la memoria y la restauración.

Somos bosque nativo, biodiverso y tropical

No somos monocultivo ni fáciles de dominar

Indomable libertad, tejiendo comunidad

Nuestros padres ganaron la guerra y nosotres ganamos la paz,

Somos resistencia, tenemos sabor, tenemos la fuerza, la magia y la unión.

¡Cali soberana!

 

Bonnie Devine, saxofonista, vocalista y multipercusionista de La Múcura.

Este es un fragmento de la canción «Cali soberana» de La Múcura. Es una canción emblemática del paro nacional del 2019 y 2021, uno de cuyos epicentros fue la capital del Valle del Cauca. Las voces y la música de Bonnie y Jimena son contundentes pero dulces. Dicen verdades. Hablan de la guerra. De sus estragos. Sin embargo, con cada letra e interpretación reivindican la ternura, el amor y la comunión de la humanidad con la naturaleza, con la cordillera. Sus canciones son urdimbres de memoria, resistencias, caminos de exploración y juntanzas de comunidades y dignidades suramericanas. Con sus cantos se expande el poder sanador y transformador de su creatividad, que nos invita a hacer memoria para hacer conciencia de nuestro pasado y presente como sociedad, aunque también a pensar en una Colombia distinta donde podamos «elegir la vida» como forma de resistencia y donde sea posible vivir al lado de los ríos, con ellos, sin hacerles daño.

 

Te puede interesar: La memoria, la resistencia y la verdad: tres infaltables en la Feria Internacional del Libro de Cali.

 

Fundación Escuela Canalón: guardianes y guardianas de los ritmos tradicionales del Pacífico sur

 

Niños, niñas, adolescentes y adultos mayores de las comunas 13, 14, 15 y 21 de Cali y del municipio de Timbiquí (Cauca) confluyen y unen sus talentos y saberes musicales en la Fundación Escuela Canalón, un espacio de formación y transformación social que, al son de la enseñanza de la marimba, el cununo, el bombo, y los cantos y las danzas tradicionales del Pacífico, le apuesta «a forjar diálogos entre distintas sonoridades y establecer la conexión de los niños y adultos con la cultura del Pacífico sur».

 

Los niños y las niñas de la Escuela habitan las comunas 13, 14, 15 y 21 de Cali y del municipio de Timbiquí (Cauca).

 

En sus conciertos, los niños y las niñas de la Escuela Canalón interpretan bundes, arrullos y currulaos tradicionales, los mismos que cantan sus padres y que cantaban sus ancestros. «Valoramos la sabiduría de los músicos empíricos y de las cantoras. Somos un proceso de relevo generacional que busca mantener vivas nuestras prácticas culturales y nuestros ritmos tradicionales en los territorios de Cali y Timbiquí, donde somos constructores y constructoras de paz», cuentan los maestros de la Escuela cuando la presentan.

 

Su repertorio está hecho de bundes, currulaos y arrullos tradicionales del Pacífico.

Las músicas del Pacífico son mucho más que músicas. Son experiencias de resistencia y reivindicación de las historias y memorias afrocolombianas. Cuando tocan sus instrumentos y cantan sus canciones, cuando se forman con sus profesores y cuando se apropian del conocimiento de sus mayores, las niñas y los niños de la Escuela se conectan con saberes ancestrales y tejen relaciones sociales transformadoras que rompen los ciclos de violencia en los barrios de Cali y en Timbiquí.


acuerdos de paz, postconflicto, inversión, internacional


Cali, Escuela Canalón, Feria Internacional del Libro de Cali, FILCali, La Múcura, Mujeres Unidas por la Vida

«Mi resistencia es con la palabra»: El legado de las letras en la Feria Internacional del Libro de Cali

«Mi resistencia es con la palabra»: El legado de las letras en la Feria Internacional del Libro de Cali

Laboratorio colaborativo: «Naturaleza y territorio en el marco  del conflicto armado»

Autor

CNMH

Foto

Expresión artística en medio del taller «El sueño de los colibríes», organizado por la Dirección del Museo de Memoria del CNMH.

Publicado

27 octubre 2023


«Mi resistencia es con la palabra»: El legado de las letras en la Feria Internacional del Libro de Cali

Entre letras, tejidos, arte y música se llevó a cabo la Feria Internacional del Libro de Cali (FILCali) entre el 12 y el 22 de octubre. Las letras y sus diferentes formas de expresión y de dejar huella fueron las protagonistas.

Un estallido creativo

«El cuerpo era la comunidad. La mente eran las personas y el espíritu, era la primera línea» expresó con emoción Diana Contreras, más conocida como Tokio, integrante de la primera línea, en medio del diálogo «Memorias sobre el estallido social en Cali». Se trató de una conversación que no solo revivió las memorias de aquellos que con pinceles, letras y música resistieron durante el estallido social de 2021 en el Valle del Cauca, sino que, además, pudieron compartir cómo la fuerza colectiva los hizo unirse en comunidad porque «algo afuera estaba pasando», algo que los transformó en sociedad y que los hizo reconocer que «hubo un estallido artístico que transformó la historia».

Cali feria libroDiana Contreras, Tokio, durante el diálogo «Memorias sobre el estallido social en Cali» en el marco de la FILCali.

La protagonista fue la palabra y la memoria quedó fijada en las letras, aquellas que, cuando se leen en grupo, hacen aflorar emociones e historias guardadas en el interior. «Mi resistencia es con la palabra. Dicen que resistir es aguantar, pero para mí no es aguante, es vida», dijo en voz alta NarthyJulieth Vásquez, antes de comenzar a leer un fragmento del libro Ojalá nos alcance la vida, durante el espacio «Micrófono abierto: Leer la memoria», que organizó la Dirección de Archivo de los Derechos Humanos (DADH) del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH). Mientras se oía su voz, se vivió un espacio armónico, lleno de complicidad, en el que los asistentes compartieron de forma espontánea sus relatos más íntimos por medio de la música y la poesía.

 

Una memoria guardada, una memoria tejida

Muestra artística del Laboratorio Textil Itinerante y VincuHilarte.

«Las resistencias cotidianas son aquellas pequeñas cosas que, sin que nos demos cuenta, tejen la vida, las tareas creativas que dan sentido a la rutina diaria, las que nos ayudan a preservar la memoria», dicen las palabras bordadas en una pieza textil expuesta en la Feria Internacional del Libro de Cali (FILCali) por el Laboratorio Textil Itinerante y VincuHilarte, un grupo de mujeres paisas que tienen en común la pasión de sanar y dejar su legado por medio del tejido.

Sus manos, bordadoras de telas de colores vivos y rebosantes de sensibilidad para enseñar, estuvieron presentes en el estand del CNMH. Durante cinco días llevaron diferentes invitados con quienes instauraron un espacio de diálogo en torno a sus experiencias de vida con el tejido. Una práctica que cobra especial sentido cuando se transforma el dolor vivido mediante una expresión de arte llena de memoria.

Cali feria libroAsistentes tejen el mural textil Tejer memorias. Hilar historias.

El grupo de tejedoras invitó a los asistentes a que entre todos construyeran el mural textil Tejer memorias. Hilar historias, en el que, para lograr el tejido, varias parejas tenían que entablar una acción colaborativa. Esta práctica representa el sentido de la unión en medio de la «ancestralidad textilera», como ellas la definen.

El sueño de los colibríes

«Los colibríes sueñan con que un día todo sea mejor. Por eso invitan a los habitantes de su pueblo a unir sus voces para que las langostas dejen sus corazas y se unan en un mismo canto de vida y armonía». Este fue un fragmento leído del libro Mi voz es tu voz, la escucho, la siento y la cuento, en el taller «El sueño de los colibríes», actividad realizada por la Dirección de Museo de Memoria del CNMH en el marco de la FILCali.

 

El taller invitó a los niños y las niñas a soñar, a pensar en un deseo colectivo que pueda materializarse con el aporte de cada uno. Para el CNMH, este sueño se relaciona con la construcción del Museo de Memoria de Colombia, un lugar que recogerá las memorias de las víctimas de todo el territorio del país. Por ello, el taller «El sueño de los colibríes» también hizo una invitación para recoger todas las muestras artísticas que sirven de inspiración en el proceso de elaboración del museo, pensando en un proceso creativo en conjunto en el que las víctimas sean las protagonistas, pues «El territorio habla y el centro escucha».

Durante el desarrollo del taller «El sueño de los colibríes», organizado por la Dirección de Museo de Memoria del CNMH.


acuerdos de paz, postconflicto, inversión, internacional


Buenaventura, Cali, Feria Internacional del Libro de Cali, FILCali, Museo de Memoria de Colombia, Valle del Cauca

La memoria, la resistencia y la verdad: tres infaltables en la Feria Internacional del Libro de Cali

La memoria, la resistencia y la verdad: tres infaltables en la Feria Internacional del Libro de Cali

Laura Escobar, integrante de la Dirección de Acuerdos de la Verdad (DAV) del Centro Nacional de Memoria Histórica, en el taller «¿La verdad para qué?», durante la Feria Internacional del Libro de Cali.

Autor

CNMH

Foto

Laura Escobar, integrante de la Dirección de Acuerdos de la Verdad (DAV) del Centro Nacional de Memoria Histórica, en el taller «¿La verdad para qué?», durante la Feria Internacional del Libro de Cali.

Publicado

25 octubre 2023


La memoria, la resistencia y la verdad: tres infaltables en la Feria Internacional del Libro de Cali

Del 12 al 22 de octubre el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) participó en el evento literario a partir de talleres, lecturas y muestras artísticas que destacaron las labores de memoria y de esclarecimiento de la verdad en el contexto del conflicto armado en Colombia

 

En 1970, Germán Barrios, un joven de 15 años, llegó a un puerto de Cartagena y se metió como polizón a un barco que tenía como destino Londres. Su costumbre de inmiscuirse donde no debía para viajar y recorrer el mundo, lo llevaría, tiempo después, a cantar en una tarima al lado de Mick Jagger, el conocido vocalista de los Rolling Stones.

La voz del oriundo de Armero (Tolima) se volvió icónica y, con el tiempo, aprendió a tocar distintos instrumentos, convirtiéndose en una estrella de rock. En la década de los 70, el joven acompañó a distintas bandas como Creedence Clearwater Revival, Black Sabbath, Led Zeppelin y Pink Floyd. «Mi papá fue muy conocido en ese medio, pero en Colombia pasó desapercibido», señaló su hijo Paul Barrios.

La historia de Germán por las tarimas del mundo acabó en la década de los 2000, cuando regresó a Colombia para dedicarse a la siembra de café. «En 2008, mientras trabajaba en eso, lo raptaron y lo desaparecieron», precisó Paul, durante una charla del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) en la Feria Internacional del Libro de Cali (FILCali).

 

Conoce también las actividades realizadas en el marco de la Semana de los Archivos.

 

Los asistentes al conversatorio quedaron sorprendidos cuando supieron que la historia de Germán Barrios en el mundo del rock no era real. «Lo primero que les conté es ficción porque en Colombia estamos llenos de relatos de víctimas y de personas desaparecidas que se quedan en las estadísticas», explicó Paul, frente a su propósito de volver a humanizar el nombre de su padre.

—Esta ficción es un relato sobre quién fue él y quién pudo ser— manifestó el artista frente a su obra Cuerpo, espíritu y burocracia, disponible en la Casa de las Memorias del Conflicto, en Cali.

 

 

El proyecto artístico de Paul Barrios representa una de las maneras en que las víctimas han logrado resignificar sus historias de dolor e impunidad. Entre el 12 y 22 de octubre este tipo de relatos fueron los protagonistas durante la FILCali, en el stand del CNMH. Por medio de talleres, lecturas, conversatorios y muestras artísticas se destacaron los esfuerzos por trabajar en la memoria, el esclarecimiento de la verdad y la resistencia con ocasión del conflicto armado.

«¿La verdad para qué?»

La memoria, la resistencia y la verdad: tres infaltables en la Feria Internacional del Libro de CaliEn la imagen, uno de los asistentes al taller «¿La verdad para qué?», liderado por la Dirección de Acuerdos de la Verdad (DAV) del CNMH en la Feria Internacional del Libro de Cali.

 

En el stand del CNMH hubo una actividad rompehielos que le recordó a los asistentes momentos de su infancia. Eran alrededor de doce personas que formaron tres equipos: las luciérnagas, las salamandras y los osos, y cada uno competía para ganar un stop. No obstante, no jugaban con las tradicionales categorías de «nombre, color, fruta, ciudad», sino que debían escribir diez palabras en las que pensaran cuando escucharan los términos paz, justicia, acuerdo y verdad. 

 

Conoce también los procesos que llevamos a cabo en la Temporada de Letras de Ipiales.

 

La actividad «¿La verdad para qué?», organizada por la Dirección de Acuerdos de la Verdad (DAV) del CNMH, tenía como propósito acercar a las personas a esos conceptos de una manera dinámica. Después de terminar el juego, cada uno de los integrantes de los equipos reflexionó sobre lo que consideraba qué era la verdad y por qué era importante en sus vidas.

El ejercicio sirvió para reconocer que cada persona tiene una percepción diferente de la verdad, pues «es necesario entender en el fondo qué creemos», puntualizó Saraya Bonilla, profesional de la DAV. También los asistentes conocieron por qué esas perspectivas son fundamentales para la construcción de la memoria individual, la memoria colectiva y la memoria histórica.

Durante la presencia del CNMH en la FILCali, la Dirección de Acuerdos de la Verdad realizó distintos conversatorios en los que habló de esas tres dimensiones de la memoria y por qué eran necesarias a la hora de construir sus investigaciones e informes. «Cuando se habla de esclarecimiento de la verdad es crucial tener un rigor metodológico», precisó Maritza Villarreal, vocera de la DAV.

 

 

Las palabras de Saraya y de Maritza fueron escuchadas en el conversatorio «Voces y metodologías del esclarecimiento de la verdad sobre el origen y la actuación de los grupos armados ilegales». En ese espacio, los caleños conocieron la labor que efectúa la DAV al recibir y contrastar los testimonios de las personas desmovilizadas de estructuras paramilitares que se acogieron al Mecanismo No Judicial de Contribución a la Verdad. 

 

«Resistir en la memoria e incidir para la búsqueda»

En la imagen, los panelistas Yenith Marcela Giraldo y Marvin Castro, en el conversatorio «Resistir en la memoria e incidir para la búsqueda. El caso del estero San Antonio, una lucha por la dignidad humana».

 

La Dirección de Construcción de Memoria Histórica del CNMH también tuvo varios espacios durante la FILCali y uno de ellos fue el conversatorio «Resistir en la memoria e incidir para la búsqueda. El caso del estero San Antonio, una lucha por la dignidad humana». La charla estuvo enfocada en la historia de desaparición forzada en este paraje de trece kilómetros, ubicado en Buenaventura. 

El estero San Antonio era un lugar utilizado para pianguar, pescar y sembrar coco. «Como allí no habita gente, los grupos armados lo empezaron a usar para desaparecer cuerpos», indicó Yenith Marcela Giraldo, integrante de la Corporación Centro de Pastoral Afrocolombiana (Cepac). Las estructuras ilegales llevaron a las víctimas en bolsas plásticas, e incluso algunas personas estaban vivas «y fueron amarradas a los manglares», agregó.

Con este tipo de violencias los habitantes de Buenaventura han tenido un duelo suspendido. «Para el pueblo afro, la vida une a la muerte y la muerte une a la vida —explicó Giraldo—. Quienes fallecen se vuelven nuestros ancestros y nos acompañan en el camino». Con la desaparición forzada, esos rituales y lazos entre la comunidad se rompen, pues ya no hay ni siquiera un velorio que puedan hacer. 

La comunidad ha buscado la manera de resistir ante este flagelo y reconoce como un logro la audiencia de medidas cautelares de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) para iniciar las labores de búsqueda en el territorio. «Es la primera vez en el mundo en que se haría esta labor bajo un manglar», dijo Marvin Castro, integrante de Corporación Memoria y Paz (Cormepaz). 

 

 

Si bien los habitantes de Buenaventura siguen a la espera de encontrar los cuerpos de sus familiares, las voces de resistencia de líderes y lideresas como Yenith y Marvin han empezado a resonar. En esta ocasión tuvieron un espacio en el Centro Nacional de Memoria Histórica, en la Feria del Libro de Cali, donde durante doce días se abrió la escucha a «Todas las memorias, todas».


acuerdos de paz, postconflicto, inversión, internacional


CNMH, DAV, Feria Internacional del Libro de Cali, FILCali, Memoria, Resistencia, Verdad

Ir al contenido