Etiqueta: Historia

Caso Galán, un expediente inconcluso

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

www.javeriana.edu.co/institucional/luis-carlos-galan

Publicado

18 Ago 2015


Caso Galán, un expediente inconcluso

Hace 26 años en la plaza de Soacha fue asesinado uno de los líderes más populares del país. El hecho es hoy conocido como el magnicidio de Luis Carlos Galán Sarmiento y ha sido considerado por la Corte Suprema de Justicia como un crimen de lesa humanidad.


En un día como hoy, mientras daba un discurso político por su campaña presidencial para 1990-1994, fue asesinado Luis Carlos Galán. Se dice que si las elecciones hubieran sido ese día, Galán habría sido elegido presidente de Colombia. Después de 26 años, si bien se han señalado y condenado a algunos culpables, aún hay incógnitas sobre los determinadores del crimen.

Ese día por la mañana Galán asistió a un foro sobre educación en la Cámara de Comercio de Bogotá donde se pronunció sobre el asesinato del coronel Valdemar Franklin, ocurrido minutos antes en Medellín. Después acompañó al entonces representante a la Cámara y aspirante al senado, Alfonso López Caballero, a la inauguración de su sede de campaña. Mientras tanto en Soacha no se reportaban peligros para la asistencia del candidato, los organismos de seguridad no reportaron riesgos posibles durante el evento. Las únicas novedades eran el cambio de su escolta del DAS y la gran multitud de gente que lo esperaba en la plaza del municipio de Cundinamarca. 

Aquella noche del 18 de agosto de 1989 Galán se bajó de su carro blindado, se montó a un camión  y emprendió su desfile hasta las calles principales de Soacha, se subió a la tarima y minutos después de su saludo al público tres ráfagas se escucharon. Ahí empezó la balacera entre los guardaespaldas de Galán, la Policía y los sicarios. El candidato ya estaba en el piso, sus tres escoltadas lo llevaron al carro; él tenía los ojos abiertos, pero no pronunciaba palabras. Fue llevado al hospital de Kennedy demasiado tarde. El candidato había muerto. Miles de personas lloraron y gritaron en su entierro en el Cementerio Central de Bogotá.

Fue el segundo intento por asesinarlo y esta vez lo cumplieron. Según declaraciones de Jhon Jairo Velásquez Vásquez, alias “Popeye”, el Cartel de Medellín se preguntaba constantemente si lo asesinaban o no, pero en vista que su campaña llevaba la bandera de persecución a los narcos, la decisión fue quitarle la vida. Se había pensado asesinar a Galán en la Universidad de Medellín, en una charla política que tenía con los estudiantes, pero el hecho se frustró tras la denuncia de que unos hombres armados estaban en un lote cerca de la universidad.

Durante 25 años se han intentado hallar los responsables del crimen. Se afirma que son muchas las personas que intervinieron en el plan: el narcotráfico, agentes del Estado y paramilitares. En el curso de las investigaciones han sido vinculadas 37 personas, de las cuales 25 fueron dejadas en libertad porque no se les comprobó su participación. Algunos de los presuntos responsables están desaparecidos y otros fueron asesinados.

La investigación y condena

La primera condena en relación a los hechos fue del 19 de agosto de 1999 en contra de José Édgar Téllez Cifuentes, alias “Pantera” y Johan Lozano Rodríguez. En esa misma providencia se dispuso compulsar copias para que se investigara la posible participación del político liberal Alberto Santofimio Botero.  En la investigación también fueron involucradas otras personas, como alias “Popeye” y  Pablo Escobar, el capo del narcotráfico.

Alias “Popeye” en varias ocasiones ha dado su testimonio sobre el hecho. La Fiscalía señaló que Velásquez Vásquez fue la persona encargada de ejecutar asesinatos y otros crímenes por encargo del Cartel de Medellín, por lo cual podía narrar con detalle las circunstancias alrededor de la muerte de Galán. Su versión fue tomada como legítima y fue corroborada por otros medios de prueba. “Popeye” fue declarado responsable del homicidio del candidato.

El 11 de mayo de 2005 la Fiscalía dispuso apertura formal de investigación en contra de Alberto Santofimio Botero y mediante sentencia del 11 de octubre de 2007, un juez lo declaró coautor del magnicidio de Luis Carlos Galán y le impuso la pena de 24 años de prisión. Sin embargo el exministro recuperó su libertad, pero la sala de casación penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) revocó la absolución emitida a favor de Santofimio, y ratificó la condena como determinador del crimen.

Por este hecho fue involucrado el general en retiro Miguel Maza Márquez, quien era el director del DAS cuando fue ultimado Galán. Al oficial se le investiga por haber puesto en riesgo la protección del candidato liberal, al cambiar su esquema de seguridad. Maza Márquez encargó a Jacobo Alfonso Torregrosa en la misión de cuidar a uno de los hombres más amenazados del país; también a Torregrosa se le acusa de cometer graves faltas que facilitaron la acción de los sicarios.

Un cuarto de siglo después del fallecimiento del candidato, la Sala Penal de la Corte Suprema en respuesta al recurso de nulidad presentado por la defensa del exdirector del DAS, reiteró que el magnicidio del precandidato presidencial es considerado un crimen de lesa humanidad y por tanto imprescriptible. En esa misma sentencia, la CSJ dejó en firme la sentencia del Tribunal Superior de Bogotá que absolvió al teniente Carlos Humberto Flórez por los hechos imputados, y quien comandaba la red de inteligencia del B-2 de la Brigada XIII. No se hallaron pruebas para concluir que el teniente tenía una alianza con los grupos paramilitares de Magdalena Medio para cometer el acto punible.

La Corte precisó en su sentencia que los crímenes fueron atribuidos al cartel de Medellín, organización privada, responsable de otras acciones delictivas en la historia del país. El principal condenado fue el exsenador Alberto Santofimio. La familia insiste que aún faltan personas por vincular como otros narcotraficantes de Medellín y Cali, los paramilitares del Magdalena Medio, algunos políticos y miembros del Ejército, la Policía y el DAS.  

El senador Juan Manuel Galán agradeció a través de las redes sociales los mensajes de solidaridad por el asesinato de su padre. Además trajo a la memoria una de las frases que más recuerda el país de político alguno: “¡Por la libertad, por la justicia, por la paz: Siempre adelante, ni un paso atrás y lo que fuere menester sea!”

 


Galán, Historia, Memoria, Museo

50 historias para hacer memoria

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

12 May 2016


50 historias para hacer memoria

Este jueves 12 de mayo inicia el ciclo de cine “Memoria visual del conflicto armado en Colombia” en el Cineclub de la Universidad Central, que pretende hacer una retrospectiva de las casi cinco décadas de conflicto armado en Colombia a través de 50 obras cinematográficas –noticieros, reportajes, materiales de archivo, documentales, cortos y largometrajes de ficción–, que van de 1946 a 2016.


Entre estas proyecciones, que buscan dar a conocer la realidad de esta nación, estarán presentes tres producciones audiovisuales del Centro Nacional de Memoria Histórica, las cuales desean crear imágenes para la memoria y la reparación simbólica de las víctimas.

PUEBLO SIN TIERRA

Sábado 14 Mayo

6:30 p.m.

Corto documental animado que retrata la problemática de millones de colombianos que han tenido que dejar su lugar de origen y muchas de sus pertenencias a causa del conflicto armado.

A través de técnicas de animación ilustradas se exponen dos de los factores más comunes que han obligado a los campesinos a vivir el drama del desplazamiento forzado, mostrando además como se transforma la cotidianidad por completo, cuando de repente se debe empezar a construir la vida desde cero.

NO HUBO TIEMPO PARA LA TRISTEZA

Martes 17 de Mayo

2:30 p.m.

 

 

En una Colombia donde el conflicto ha tenido lugar por más de 50 años, las víctimas son muchas y cada una tiene su propia historia de dolor, muerte y resistencia. Este documental le da lugar a estos relatos,  contando además por qué Colombia ha sido escenario de guerra y cómo los ciudadanos han sobrevivido a este largo periodo de violencia.

La narración de esta pieza comunicativa se refiere a los hallazgos del informe ¡Basta ya! Colombia. Memorias de guerra y dignidad, elaborado por el Centro Nacional de Memoria Histórica, y presenta a hombres y mujeres desde La Chorrera, Bojayá, San Carlos, las orillas del río Carare, Valle Encantado y Medellín, quienes relatan que las atrocidades de las que ellos fueron testigos no deberían repetirse.

CUERPO 36

Martes 17 de Mayo

5:30 p.m.

 

 

En una inspección en Belén de los Ardaquies en el año 2012, una comisión de la fiscalía exhumó 36 cuerpos de personas asesinadas en las llamadas “escuelas de la muerte” de los paramilitares. Pero la historia del cuerpo 36 fue distinta desde el inicio, se encontró enterrado lejos de los otros 35 y hoy 13 años después, es el único de ese grupo que continua perdido en el cementerio de Florencia Caquetá, en un mar de restos no identificados.

 


50, Bibliotecas con Memoria, Historia, Memoria

Alejandría: historias de dolor y esperanza

Noticia

Autor

Juan Gonzalo Betancur B. Profesor Universidad EAFIT (Medellín)

Fotografía

CNMH

Publicado

13 May 2016


Alejandría: historias de dolor y esperanza

En el sitio web www.memoriaalejandria.com están recopilados medio centenar de relatos sobre el impacto del conflicto armado en este municipio de Antioquia, así como de los procesos de sanación individuales y colectivos que se adelantan. Un proyecto conjunto de la Universidad EAFIT y dos grupos de víctimas.


Alejandría es un pequeño municipio antioqueño que no figura en el imaginario colectivo como un pueblo donde haya sido fuerte la violencia; es más, muchos creen que allí nunca ocurrió nada. Sin embargo, su historia demuestra que sufrió muchísimo.

Entre 1998 y 1999 tenía un poco más de 7.000 habitantes y hasta ese momento era conocido como un “remanso de paz”. Era una zona que la gente visitaba por la belleza de sus montañas, la limpieza de sus ríos y quebradas, y por la amabilidad del clima y la gente.

Pero aquellos años –como en buena parte del país– todo cambió de manera radical: escuadrones paramilitares llegaron a la zona y empezaron a cobrarle a la comunidad el que la guerrilla de las Farc (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) hubieran estado rondando por allí desde comienzos de los años 80 y el Eln (Ejército de Liberación Nacional) desde inicios de los 90.

 

Aquella presencia guerrillera fue más bien marginal y no había alterado de manera significativa la vida cotidiana. Pero los miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) no lo vieron así y la emprendieron especialmente contra la población civil.

Otra causa fue que el municipio estaba ubicado en un territorio de paso, en un corredor estratégico para los grupos armados, por cuanto conecta las regiones Oriente y Nordeste de Antioquia, ambas claves dentro del conflicto armado en el ámbito regional por aquellos años.

Por eso entre 1998 y 2004, Alejandría vivió un período terrible:

– Unas 200 personas fueron asesinadas.

– 25 más fueron desaparecidas.

– Hubo masacres, amenazas, extorsiones, retenes ilegales…

– Incluso se presentaron combates entre los mismos grupos paramilitares.

– Ocurrieron toda clase de violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario.

– Por eso el 62 % de la población fue víctima de desplazamiento forzado.

La Policía Nacional se limitó a permanecer en el parque principal del pueblo y a patrullar las calles cercanas. Lo hizo por el escaso pie de fuerza y porque sus miembros dejaron que los paramilitares actuaran o simplemente les ayudaron. El Ejército solo iba después de una masacre o cualquier otro hecho de alto impacto.

 

Historias representativas de aquel período se encuentran recopiladas en el sitio web www.memoriaalejandria.com fruto de la investigación titulada “Memoria y esperanza: reconstrucción de la historia del conflicto armado en el municipio antioqueño de Alejandría, desde las víctimas”.

Allí están también los relatos de esperanza, de cómo el municipio y su gente ha ido superando los traumas de la guerra, porque este momento ha sido tan importante como aquel de la confrontación.

 

 

Un proyecto Universidad-Víctimas

Esta iniciativa es el resultado de un trabajo conjunto del Semillero de Investigación en Narrativas Periodísticas del Pregrado en Comunicación Social de la Universidad EAFIT (Medellín) y dos organizaciones de este municipio: la Asociación de Mujeres Víctimas Cabeza de Familia (Amuvicafa) y la Asociación de Víctimas de Alejandría (Asovival).

Durante año y medio, víctimas y estudiantes de periodismo (dirigidos por un profesor) han venido en esta tarea de reconstrucción de la historia del conflicto armado en este municipio, contada desde las víctimas.

En este trabajo, las mujeres líderes de ambos grupos han participado en la orientación de la investigación y en la edición de los materiales elaborados.

Producto de ello, hasta ahora hay 25 artículos escritos (en los que predomina la crónica y el género testimonial), 5 reportajes gráficos, 8 videos, 12 audios, y 8 infografías y gráficos interactivos.

 

 

Además, posee una tabla interactiva con los nombres de todas las personas reportadas como asesinadas y las que figuran como desaparecidas.

El proyecto continuará gracias a que las víctimas están a punto de iniciar un proceso de capacitación por parte de profesores y estudiantes de Comunicación Social de EAFIT, para que puedan de forma autónoma continuar con este proceso de memoria histórica y seguir relatando sus historias.

Así mismo, se prepara un libro que explicará lo ocurrido y recogerá testimonios emblemáticos de los hechos victimizantes que sufrió esta comunidad.

Este proyecto es un buen ejemplo de cómo víctimas y academia se pueden unir para desarrollar acciones tendientes no solo a reconstruir la memoria histórica, sino incluso el tejido social a través del apoyo y fortalecimiento de los grupos de víctimas en Colombia.

Mayores informes:

Jacinta Vergara Gil, líder de víctimas de Alejandría, jevegi@hotmail.com

Juan Gonzalo Betancur B., profesor Universidad EAFIT, jbetan38@eafit.edu.co

 


Alejandría, Dolor, Esperanza, Historia

Historia de un oso no es un cuento de hadas

Historia de un oso no es un cuento de hadas

Autor

Maria de los Ángeles Reyes

Fotografía

CNMH

Publicado

04 Mar 2016


Historia de un oso no es un cuento de hadas

En la entrega número 88 de la estatuilla del Oscar, Chile estuvo de celebración por el reconocimiento que recibió el corto animado “Historia de un oso”, una metáfora del exilio.


La producción gira alrededor del relato de un oso solitario, que vive de mostrar la historia de su pasado dentro de un pequeño diorama que él mismo fabrica. Allí, dentro del diorama, es cuando emerge la tragedia. La historia del oso no es un cuento de hadas. Fue obligado hacer parte de un circo y separado a la fuerza de su esposa y su pequeño hijo.

Aunque dentro de la historia que el viejo oso fabrica el final es feliz y vuelve a encontrarse con su familia, el cortometraje deja abierta la puerta de la duda. El aire de nostalgia que inunda toda la puesta en escena hace pensar que el buen desenlace dentro del diorama es un anhelo que no se hizo realidad.

Ese mismo anhelo, el de volver a su hogar, es el que tenía el abuelo del director del cortometraje, Gabriel Osorio, uno de los 200.000 exiliados chilenos, durante la dictadura de Augusto Pinochet. Ese es el mismo anhelo de cientos de exiliados de Suramérica que salieron por causa de las dictaduras militares de los 70. Es el anhelo de más de doscientos mil colombianos que han tenido que refugiarse de las diferentes formas de violencia que padece Colombia desde hace más 50 años. 

La historia de un oso, según su director, buscaba contar una de las realidades más crudas de su país, de una forma no literal y lo más original posible. El aire tranquilo y apacible con el que se narra la historia es un reflejo muy vivo de lo que significa estar exiliado. A pesar de que muchos ven la oportunidad de salir del país como algo positivo, las personas que han sufrido esta situación dicen que la realidad es muy diferente: “la vida cambia radicalmente; dejamos todo, familia extensa, amistades, vivienda y todo lo que teníamos, mi vida deportiva se terminó” dice Gustavo Guzmán, una persona que compartió su testimonio con el Centro Nacional de Memoria Histórica.

Historia de un oso, sin ser el favorito, le ganó la batalla a cortos de productoras tan grandes como Estudios Pixar y deja muy en alto el nombre de las producciones latinoamericanas. Sobre todo pone en la esfera pública temas de interés para Latinoamérica y que apenas están empezando a ser visibles en escenarios internacionales como La Academia. Esto mismo lo resaltó Gabriel Osorio en una entrevista para para BBC Mundo: “aunque para nosotros las historias que tenemos para contar pueden no ser nuevas, a ellos les parecen refrescantes. Y eso nos abre las puertas”.

Los invitamos a conocer es especial multimedia:
Las Voces del Exilio.

Testimonios de exiliados, infografías, mapa, artículos, calendario, documentos de interés, etc.

Historia de un Oso (Bear Story). TRAILER

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Publicado en Cine + memoria



cortometraje, Exilio, Historia, Oscar, premio

Historias de desmovilización

Historias de desmovilización

Autor

Ayda Martínez, periodista del CNMH /span>

Fotografía

JCNMH

Publicado

11 Mar 2016


Historias de desmovilización

Como parte de la serie “Historias de desmovilización” convocada por la Dirección de Acuerdos de La Verdad del Centro Nacional de Memoria Histórica en Bogotá, tuvimos la oportunidad de hablar con Fabiola Calvo Ocampo, exmilitante del Partido Comunista Marxista-Leninista de Colombia; quien narró su experiencia de exilio político en España, donde permaneció 22 años a causa de la persecución contra su familia en la década de los ochenta.


Fabiola Calvo, actualmente es la coordinadora de la Red Colombiana de Periodistas con Visión de Género. Se vio obligada a salir del país a raíz de las amenazas de muerte contra ella y su familia, después del asesinato de su hermano Óscar William Calvo Ocampo, quien firmo el proceso de paz entre el EPL y el gobierno de Belisario Betancur, el 23 de agosto de 1984. “La próxima será la periodista”, advirtieron en una llamada.  Así emprendió su vuelo de exilio.

“A este país le falta conocer muchos testimonios, porque la historia no debería sesgarse hacia el oficialismo. Y es precisamente por haberse construido una única historia oficial, que no se conoce lo que se tendría que conocer”, dice después de relatar su pasado.

Al hablar de los procesos de desmovilización no duda al mencionar que “toman tiempo, no son por seis meses o un año. Y si no hay un buen acompañamiento psicosocial, lo más probable es que los excombatientes opten por rearmarse, bien sea para asuntos de índole política o delincuencia común”, dice Fabiola. “Luego de la desmovilización, siguen procesos emocionales que exigen acompañamiento al excombatiente y tiempo para poder procesar esa decisión”, complementa.

Para Calvo Ocampo, la reconciliación podrá darse cuando todas las corrientes filosóficas y políticas puedan converger en un espacio de debate abierto, puesto que la insurgencia armada y el exilio tienen sus orígenes en la ausencia de democracia en el país. “Nunca se nos ocurrió militar en el Partido Liberal o en el Partido Conservador. Queríamos otra cosa, pero en el país no había otra cosa.  Y si los movimientos sociales no tienen para dónde echar, en ese momento, solo queda una opción. La de mis dos hermanos fue vincularse al Ejército Popular de Liberación (EPL)”, al referirse a Óscar William y Ernesto, asesinados a mediados de los 80.

En sus años de exilio, Calvo encontró en la escritura una suerte de catarsis. Por lo que considera que al ahora de construir memoria es imprescindible brindar herramientas a las personas para que cuenten sus historias: escritas, habladas o artísticas, pues “lo importante es que se les permita expresarse para sanar”.

 


desmovilización. exiliada, Historia, persecución

Historia de un oso no es un cuento de hadas

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

02 Mar 2016


Historia de un oso no es un cuento de hadas

En la entrega número 88 de la estatuilla del Oscar, Chile estuvo de celebración por el reconocimiento que recibió el corto animado “Historia de un oso”, una metáfora del exilio.


La producción gira alrededor del relato de un oso solitario, que vive de mostrar la historia de su pasado dentro de un pequeño diorama que él mismo fabrica. Allí, dentro del diorama, es cuando emerge la tragedia. La historia del oso no es un cuento de hadas. Fue obligado hacer parte de un circo y separado a la fuerza de su esposa y su pequeño hijo.

Aunque dentro de la historia que el viejo oso fabrica el final es feliz y vuelve a encontrarse con su familia, el cortometraje deja abierta la puerta de la duda. El aire de nostalgia que inunda toda la puesta en escena hace pensar que el buen desenlace dentro del diorama es un anhelo que no se hizo realidad.

Ese mismo anhelo, el de volver a su hogar, es el que tenía el abuelo del director del cortometraje, Gabriel Osorio, uno de los 200.000 exiliados chilenos, durante la dictadura de Augusto Pinochet. Ese es el mismo anhelo de cientos de exiliados de Suramérica que salieron por causa de las dictaduras militares de los 70. Es el anhelo de más de doscientos mil colombianos que han tenido que refugiarse de las diferentes formas de violencia que padece Colombia desde hace más 50 años. 

La historia de un oso, según su director, buscaba contar una de las realidades más crudas de su país, de una forma no literal y lo más original posible. El aire tranquilo y apacible con el que se narra la historia es un reflejo muy vivo de lo que significa estar exiliado. A pesar de que muchos ven la oportunidad de salir del país como algo positivo, las personas que han sufrido esta situación dicen que la realidad es muy diferente: “la vida cambia radicalmente; dejamos todo, familia extensa, amistades, vivienda y todo lo que teníamos, mi vida deportiva se terminó” dice Gustavo Guzmán, una persona que compartió su testimonio con el Centro Nacional de Memoria Histórica.

Historia de un oso, sin ser el favorito, le ganó la batalla a cortos de productoras tan grandes como Estudios Pixar y deja muy en alto el nombre de las producciones latinoamericanas. Sobre todo pone en la esfera pública temas de interés para Latinoamérica y que apenas están empezando a ser visibles en escenarios internacionales como La Academia. Esto mismo lo resaltó Gabriel Osorio en una entrevista para para BBC Mundo: “aunque para nosotros las historias que tenemos para contar pueden no ser nuevas, a ellos les parecen refrescantes. Y eso nos abre las puertas”.

Los invitamos a conocer es especial multimedia:
Las Voces del Exilio.

Testimonios de exiliados, infografías, mapa, artículos, calendario, documentos de interés, etc.

Historia de un Oso (Bear Story). TRAILER

Publicado en Noticias CNMH


Historia


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Mujeres que hacen historia

Noticia

Autor

María Paula Durán

Fotografía

María Paula Durán

Publicado

08 Mar 2016


Mujeres que hacen historia

Hoy, 8 de marzo, día en que muchos vociferan con orgullo: “feliz día de la mujer”, recordamos el informe que lideró María Emma Wills —la única mujer entre 12 intelectuales que hizo parte de la pasada Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas— dentro del Grupo de Memoria Histórica, “Mujeres que hacen historia. Tierra, cuerpo y política en el Caribe colombiano”, que recibió una mención honorífica en el Premio Montserrat Ordoñez en la sección LASA Colombia 2012.


Un libro que “reconstruye la trayectoria de cuatro mujeres que hilan sentidos de vida luego de afrontar el asesinato de seres queridos o la violencia ejercida por ‘manos amigas’ o por integrantes de grupos armados sobre sus propios cuerpos”. No se habla de un día en especial, se hace énfasis a sus luchas diarias en medio del conflicto armado y una sociedad gobernada en su mayoría por hombres. Esas mujeres que hacen historia son María Zabala, Yolanda Izquierdo, Magola Gómez y Margarita, todas víctimas del conflicto armado. Según la Unidad de Víctimas de 7.640.180 víctimas del conflicto armado 3.791.651 son mujeres.

http://www.centrodememoriahistorica.gov.co/informes/informes-2011/mujeres-que-hacen-historia 

Reproducimos una canción inédita plasmada en este informe, de la cantautora Piedad Julio Ruiz, una mujer que afronta la adversidad no sólo con su trabajo sino a través de la música, que refleja la vivencia de las mujeres en medio del conflicto armado.

“Me afectó la guerra”

Canción inédita de Piedad Julio Ruiz

I

Por efecto de la guerra hoy quedé sin ningún lugar

Deambulando por las calles y mis hijos sin papá.

No queremos más violencia. Esto debe acabar.

Colombia se está desangrando. No resiste un muerto más.

II

Muere el pobre. Muere el rico. El guerrillero. El militar.

Siendo todos colombianos No se deben de matar (bis).

III

Pobrecitas las mamás

Que tienen a su hijo en la guerra.

Con angustia y con dolor Esperan a que su hijo vuelva.

IV

Somos bastantes las mujeres

Afectadas por la guerra.

Lucharemos muy unidas

Para así acabar con ella.

Publicado en Noticias CNMH


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Historia

8.480 contribuciones a la verdad histórica

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

03 Ago 2017


8.480 contribuciones a la verdad histórica

La Dirección de Acuerdos de la Verdad del CNMH presentó balance ante entidades gubernamentales


 A la fecha 8.480, de los cerca de 17 mil desmovilizados de los grupos paramilitares registrados, han proporcionado aportes al esclarecimiento del fenómeno paramilitar al Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH).

La cifra fue presentada por Álvaro Villarraga Sarmiento, director (e) del Centro Nacional de Memoria Histórica, en una reunión con 20 entidades gubernamentales y estatales, donde presentó los avances y resultados obtenidos en aplicación del Mecanismo No Judicial de Contribución a la Verdad contemplado en la Ley 1424 de 2010.

Villarraga Sarmiento resaltó que el mecanismo ha sido destacado por organismos internacionales de derechos humanos por ser único en el mundo dado su carácter masivo y la innovación metodológica implementada, lo cual permite obtener información para conocer los antecedentes, formas de operación y el impacto humanitario causado por estas estructuras, sus dinámicas y alianzas establecidas en las distintas regiones del país durante las décadas precedentes.

“Esta experiencia -como otras del Centro Nacional de Memoria Histórica- será una herramienta de utilidad para la labor que realizará la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad, que se creará como parte de la implementación de los Acuerdos de Paz”, manifestó Villarraga.

A la reunión asistieron, entre otros, delegados de entidades gubernamentales como la Agencia Nacional para la Reincorporación y Normalización, la Alta Consejería para las Víctimas, la Procuraduría General de la República, la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos, el Ministerio del Interior, quienes destacaron el trabajo realizado por la Dirección de Acuerdos de la Verdad.

Finalmente, en esta reunión se anunció que la Dirección de Acuerdos de la Verdad del Centro Nacional de Memoria Histórica iniciará la publicación de la serie de informes sobre las estructuras paramilitares, empezando con las del Bloque Tolima de las AUC y el Bloque Calima de las AUC.

Publicado en Noticias CNMH


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Historia

¡Hoy celebramos la existencia de la radio!

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

12 Feb 2019


¡Hoy celebramos la existencia de la radio!

En el Día Mundial de la Radio, que se celebra este 13 de febrero, queremos rendirle un homenaje a este hermoso medio de comunicación que les ha permitido a las comunidades (y a nosotros mismos) narrar sus memorias, tejer lazos, reconstruirse. Aquí les presentamos cinco iniciativas sonoras para entender y reconocer un poco más a este país.


“Que la opinión pública se entere y, por favor, soliciten por todos los medios de convicción necesarios que el fuego cese inmediatamente”. Miles de colombianos escucharon por radio esa frase. Fue el miércoles 6 de noviembre de 1985. El Palacio de Justicia, en Bogotá, estaba envuelto en fuego. La toma por parte de la guerrilla del M-19, y posterior retoma con rockets del Ejército, hacían de este lugar un infierno. La voz que clamaba detener los enfrentamientos era la del magistrado Alfonso Reyes Echandía. Estaba hablando en vivo en una transmisión exclusiva de Caracol Radio.

“Que el presidente de la república dé finalmente la orden de que cese el fuego inmediatamente”. Para ese momento la voz del funcionario sonaba entrecortada por el sonido, al fondo, de las balas, de las bombas. Colombia lo escuchó. La angustia, la muerte, la desesperación, el miedo. Ese hecho, doloroso, lo siguió el país minuto a minuto a través de la radio, mientras en la televisión se transmitía un partido de fútbol.

La Frecuencia Modulada (FM) ha sido una de los mayores testigos de nuestra historia. Periodistas y reporteros se han adentrado en lo más profundo del país para narrar las calamidades, pero también para darnos motivos para sonreír. El escritor y periodista Juan Gossaín dijo, en una entrevista a la Radio Nacional de Colombia, que tener periodistas en el lugar de los hechos y trasmitir sus reportes en vivo, representó uno de los puntos de inflexión en la historia de la radio colombiana.

“Anteriormente las noticias tenían unos horarios fijos, inamovibles; no estaba la instantaneidad que adquirió a partir de los 70 y 80, y no había participación periodística al aire. Los únicos que salían al aire eran los locutores: unas voces bellísimas, muy profesionales, muy apropiadas para ese trabajo, pero los periodistas no participaban. Luego los periodistas empezaron a participar con su propia voz y, lo que es más importante, desde el lugar de los hechos”, aseguró. Desde ese momento se convirtió en un medio indispensable para recoger la historia del país. Para contarnos. Para reconocernos. Para hacer memoria.

Y no solo nuestra historia como nación. La radio se volvió también el vehículo para que las comunidades contaran su propia realidad. Y para que reconstruyeran y reivindicaran su propia historia, maltratada y fracturada por el conflicto armado. Desde lo local se empezó a construir país, a construir una memoria colectiva. Y hoy queremos resaltar algunas de esas iniciativas:

  1. En 1994 un grupo de comunicadores sociales, maestros, líderes comunitarios y gestores culturales crearon el Colectivo de Comunicaciones en los Montes de María, un espacio de comunicación alternativa para construir “ciudadanía, participación e identidad”, como ellos dicen. Una radio de y para la comunidad, en una región donde los diferentes grupos armados generaron desplazamientos, masacres, dolor y desolación. Y, también, desarraigo y división. Pero eso es historia del pasado. En el presente, la comunidad de los Montes de María ha sacado adelante importantes procesos de reconocimiento y reencuentro. Y la radio ha sido clave en ese renacer.
  2. Este recorrido sonoro continúa en La India, Santander. Allí los jóvenes crearon el colectivo de difusión Radio Efecto Sonoro, un laboratorio de creación que recorre el río recogiendo voces y memorias. Gracias al “Balsófono” (un dispositivo para registrar los sonidos del río y amplificarlos)  hoy conocemos a profundidad la historia de una de las organizaciones más representativas de esta región: la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare (ATCC), que a finales de los años 80 se enfrentó a los actores armados para decirles que el suyo era un territorio de paz, que no involucraran a los pobladores en sus conflictos.
  3. En esta ruta sonora también queremos destacar el proyecto 1000 Voces, una iniciativa de la Ruta Pacífica de las Mujeres para amplificar los testimonios de mujeres víctimas de asesinatos, desaparición, violencia sexual, tortura, desplazamiento y reclutamiento. Un proyecto para que todos los colombianos puedan escuchar, de cerca, a mil mujeres que vieron su derecho a la vida amenazado por la guerra.
  4. La serie radial “Ojalá nos alcance la vida” recoge y hace visible la memoria de 15 personas mayores de 60 años, víctimas del conflicto armado. Este proyecto nació en el 2014, como una propuesta de la Corporación Asuntos Mayores (COASUMA) al Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH). “Ojalá nos alcance la vida… para sembrar, argumentar y defender la paz”, dice uno de los protagonistas de este proyecto realizado con apoyo de periodistas en región y diferentes entidades internacionales.
  5. La quinta y última parada de este viaje sonoro es la serie radial: El Tigre, Memoria de un Pueblo Olvidado, que nos propone hacer una reflexión sobre la estigmatización: un fenómeno que ha cobrado muchas vidas en nuestro país. Al buscar “El Tigre, Putumayo” en Google Maps nos encontramos con una pequeña inspección sin registro fotográfico (en la visita virtual solo aparece una panadería). Sin embargo, en los anaqueles de historia del país, este lugar es reconocido por una cruenta masacre perpetrada por los paramilitares del Bloque Sur Putumayo en 1999, señalándolo de ser “un pueblo guerrillero”. Esta serie, que apoyó en CNMH, permitió que la memoria de las víctimas de esta masacre viajara por el espectro radioeléctrico, y llegara a diferentes lugares, reivindicando su vida y sus luchas por superar esa marca que la guerra les dejó.

Este año Naciones Unidas definió que el Día Mundial de la Radio, que se celebra este 13 de febrero, tendría el lema “Diálogo, tolerancia y paz”. Esas tres palabras hablan del poder de este medio en la actualidad, no solo como un escenario para narrar hechos noticiosos en tiempo real, sino como un espacio de sintonía con todas las voces y memorias. Por eso hoy celebramos su existencia.

Publicado en Noticias CNMH



Historia, Memoria, Naciones Unidas, Palacio de Justicia, Radio

Director del CNMH responde carta de profesores de historia de la UNAL

Noticia

Autor

CNMH

Fotografía

CNMH

Publicado

04 Mar 2019


Director del CNMH responde carta de profesores de historia de la UNAL

El director del Centro Nacional de Memoria Histórica, Darío Acevedo, responde a la carta del claustro de profesores de historia de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá.

Publicado en Noticias CNMH



Darío Acevedo, Director CNMH, Historia, Memoria, Universidad Nacional

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